Historias de Familia: FERRETERÍA EL NIVEL, DE CARLOS ZARZA O EL EJEMPLO DE COMO SE MEJORA DE NIVEL

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Toluqueño de origen, de los definidos como de pura cepa, de cuna humilde, Carlos Zarza Ávila supo crear una importante fuente de trabajo para nuestra ciudad. Colaboró con ella lo mismo como directivo del Club Deportivo Toluca que como integrante de diversos clubes sociales o simplemente como ciudadano interesado en su progreso.

Esta historia de lo que era Toluca a mediados del siglo pasado, se publicó en el 2018, en los libros Las Historias de Familia continúan

Conversé con su hijo Ricardo y esto fue lo que me dijo:

Platíqueme de su papá, nombre completo, dónde nació, todo.

Su nombre completo era Carlos Zarza Ávila. Nació aquí, en Toluca, en 1917. Fue de una familia humilde, sólo dos hermanos, tres hermanas. Su papá era ebanista.

Sólo tuvo estudios de secundaria, después por la necesidad de la familia, se puso a trabajar.

Nació cerca del Jardín Zaragoza, ahí vivió durante muchos años con sus hermanas, desgraciadamente sus papás murieron jóvenes y él, por la necesidad, tuvo que ponerse a trabajar desde joven.

Ahí empezó su carrera en el ramo de la ferretería.

¿Dónde trabajó?

Empezó con el señor Agustín Gasca Mireles, en Hidalgo donde ahora está Woolworth, junto al Banco Nacional de México, ahoraCitibanamex creo que era toda esa casa.

Con Agustín Gasca Mireles, empezó a conocer el ramo de la ferretería, después le echó muchas ganas y siempre quiso independizarse.

En el año de 1946, uno de sus hermanos que se fue para la ciudad de México, y trabajó muchos años en Pemex, le hizo favor de prestarle un dinero para empezar con un negocio chico, en la calle de Juárez, donde está ahora está Luz Eléctrica del señor Talavera, entre Hidalgo y Primero de Mayo ahí empezó a trabajar su propio negocio de ferretería y tlapalería.

En aquel entonces, en el ramo de la ferretería se contemplaba todo, la pintura, la tlapalería y hasta pólvora, todo se podía comercializar ahí.

Trabajó diez años, después tuvo la oportunidad de comprar la propiedad donde hizo su propio negocio en Hidalgo poniente 103, entre Juárez y Aldama.

Allí había una vecindad.

Estaba junto a Teléfonos, pero no como está ahora, era Teléfonos Ericsson.

Esas oficinas siempre han estado desde que yo me acuerdo. Era una vecindad grande, tuvo oportunidad de comprarla e hizo una primera planta donde abrió su negocio, ya en forma, fue en el año de 1946. 

Después de una década fue creciendo y pudo hacer su edificio.

Mi papá me platicaba que cuando él hizo el edificio, lo rentó a una cantina, después de diez años cuando quiso hacerlo en forma, dijo, ¿cómo saco a este cantinero?

No me acuerdo qué cantina era, porque enfrente había otra que se llamaba Mi Oficina.

Me platicaba que le dijo, le voy a hacer su local y ya le sigo rentando. Pasó, empezó a construir y ya le hizo su local al cantinero, pues resulta que le quedó un pedacito que era la entrada al edificio, entonces el cantinero le dice a mi papá, no me conviene me dejó un pedacito nada más.

Y fue la oportunidad para decirle, si quiere bien y si no, ni modo. Al cantinero no le pareció y partió, ya pudo hacer su edificio y ahí donde había dejado al cantinero, es ahora la entrada principal.

Hizo seis cortinas, en las primeras tres abrió su negocio y las otras tres, las rentó. Ahí empezó a crecer.

El edificio es de tres pisos, planta baja y dos pisos más. Ahí empezó a trabajar, empezó a crecer, en aquel entonces el comercio en Toluca era muy bueno.

Se necesitaban nada más ganas de trabajar.

Toluca era como cabecera y además la capital del Estado, llegaba mucha gente de varias poblaciones. Aquí cerca, estaban la terminal y el mercado, donde ahora es el Cosmovitral, todos los viernes era día de mercado, venía mucha gente de fuera.

A la mejor traían sus productos agrícolas y se llevaban para surtir, tenían su tiendita o su tlapalería.

Así es. Los viernes era el mejor día para el comercio en Toluca por el mercado, conforme fueron pasando los años fue cambiando el comercio, se llevaron la terminal de aquí, se acabó el mercado, de todos modos era bueno.

Me acuerdo que en aquel entonces se cerraba para comer, acostumbrábamos a cerrar para comer, dos horas, de una y media a tres y media.

Los empleados felices, porque se iban a comer a su casa, no había el problema para trasladarse como ahora y se trabajaba de nueve de la mañana a 8 de la noche, inclusive los sábados, el domingo se descansaba.

¿Por qué le puso El Nivel?

No sé realmente, me imagino que hizo alusión al nivel que utilizan en la construcción, por eso se le quedó ese nombre,  El Nivel de Toluca.

¿Cuándo se vienen a vivir a la avenida Juárez?

Se viene a vivir a Juárez en 1956, tuvo oportunidad de comprar esta propiedad, yo nací aquí en 1957. Habla de avenida Juárez casi esquina con Juan Álvarez.

¿Cómo se casó, cómo conoció a su mamá?

A un lado de donde él construyó estaba la compañía de Teléfonos, que antes era la Ericsson y ahí conoció a mi mamá, quien trabajaba en ese lugar.

Antes en Toluca el andar era dar la vuelta al portal, el lugar número uno de diversión, de pasear, ahí conoció a mi mamá, vio donde trabajaba, mi papá lo hacía a un lado, la veía seguido y así se conocieron.

Se casaron, tuvieron ocho hijos, tres hombres y cinco mujeres, desafortunadamente un hermano falleció joven.

Mis hermanas son María del Socorro, María de los Ángeles, María del Carmen, su servidor en el número cuatro, Herlinda, el hermano que falleció, se llamaba Carlos, Luis Ignacio y por último Patricia.

Platíqueme un poco de su casa, era muy grande.

Era grande, conforme fue creciendo la familia, se fue agrandando la casa, en un principio eran dos plantas, conforme fue creciendo se hicieron otras dos.

Tenía todas las comodidades, en ese entonces estaba a las afueras de Toluca, casi no pasaban carros, podía uno salir a jugar a la calle, había jardín.

De chamaco andaba jugando en la calle con la pelota, que iba uno a la tienda, luego jugábamos en el jardín y volábamos la pelota, veníamos por ella a su casa (fue mi vecino, durante muchos años) o al terreno de junto, fue una época muy bonita aquí en la ciudad, tranquila, porque en aquel entonces podía uno salir a la calle tranquilamente, pasaban muy pocos carros, no había las rejas grandes que hay ahora.

Me acuerdo que era reja corta la de la casa, fácilmente se podía uno brincar, conocíamos a los vecinos, nos identificábamos bien, era una época muy bonita.

¿Conoció a los Iracheta?

Sí, a los Iracheta, a los Estévez, había una señora Quiroz más adelante, luego a un lado de nosotros vivía la familia de Adolfo Guerra, los Tapia, la familia Ibáñez de la librería, un tiempo vivieron los integrantes la familia Villa que les gustaban los carros, Memo VillaPoncho Villa, venían con sus amigos con los carros, jugábamos con ellos.

¿Cómo llega su papá al Deportivo Toluca?

Cuando fue creciendo en el comercio, se le fue conociendo, se fue relacionando y entonces él se hizo socio del Club Rotario, que estaba en Morelos, creo que daba hasta Felipe Villanueva, cerca el estadio Nemesio Diez.

Se hizo socio, porque le gustaba mucho el deporte, mi papá jugó frontenis toda su vida, le gustó la raqueta y ahí jugaba frontenis y establece una relación, lo conoce mucha gente.

Lo invitaron a participar en el Deportivo Toluca, en la mesa directiva, el señor Eduardo Monroy Cárdenas, le tocó ser campeón, en el año de 1966-67 estuvo de directivo en el Deportivo Toluca.

Era vocal y ahí tengo un cuadro que le regalaron de ese club  cuando fueron campeones con la firma de todos los jugadores.

Cierra el Club Rotario, nunca supe el motivo por qué lo hizo, no sé si ellos rentaban las instalaciones y el Club Rotario tuvo que cerrar, empezó a crecer Toluca y él se fue a jugar su deporte con los señores López, en la colonia Sánchez, ahí hicieron unas canchas de frontenis.

Fue en el año de 1963, 64, 65 hizo amistad por el mismo ramo de la ferretería, porque era su cliente, con el señor Alfonso Gómez de Orozco, quien tenía los talleres Toluca que era negocio de herrería.

Hizo amistad con él y se juntaron varias personas de Toluca, estaba de gobernador Juan Fernández Albarrán, fueron a platicar con él para ver si había la posibilidad que les consiguiera un terreno para hacer un club deportivo, porque en Toluca no lo había.

El único club era el Rotario, se cerró, creo que el licenciado Juan Fernández Albarrán les donó los terrenos donde ahora está el Club Toluca, Pino Suárez y Paseo Tollocan, hicieron las sedes del Club Toluca, el Club de Leones, el Club Rotario y los Caballeros de Colón.

Se puede decir que mi papá fue de los fundadores del Club Toluca, ya pertenecía al Club de Leones, si no mal recuerdo, estuvo frente al Portal 20 de Noviembre, donde ahora es Bancomer –BBVA–  en lo que ahora es Andador Constitución.

Cuando les dan esos terrenos el Gobierno del Estado, se hace el Club Toluca, mi papá fue uno de los fundadores de ese Club.

Hay un hecho importante, interesante, de alguna forma fue un patrocinador de los Potros.

Como le gustaba mucho el deporte, era aficionado al futbol y en ese entonces ya el Deportivo Toluca estaba en Primera División, estuvo en la mesa directiva y los Potros de la Universidad empezaron en Tercera División, él los apoyó mucho.

Al comercio le pedían cooperación voluntaria, porque también estaban haciendo el estadio, les ayudó.

Tengo entendido que en concreto, una de las formas de ayuda era que le vendían boletos tanto para sus empleados como para regalarlos con sus clientes.

¡Claro, para regalarlos a los empleados y a los clientes!

¿Había mucha competencia en el ramo de la ferretería?

En Juárez existían dos ferreterías más y la de mi papá, eran las únicas tres, claro si nos vamos un poco más atrás, había dos ferreterías grandes de los españoles, una estaba en Hidalgo y Allende y la otra estaba en Independencia y Aldama, la de don Eduardo Hernández, ahora esModatelas.

¿Era de don Eduardo Hernández?

¡Sí!, nada más que él cerró o se cambió y dejó el centro de Toluca, porque él vendía materiales para construcción y ya era muy difícil en el centro manejar ese ramo de los materiales, para construcción.

Se fue por donde está la vía del tren y creo que ahí permanecen todavía, en Independencia, sus hijos o sus nietos, la operan.

En el centro sólo se quedaron tres ferreterías, la de la familia Escamilla, sobre la avenida Juárez, una ferretera que era de españoles, se llamaba Ferretera del Valle y la de mi papá.

En ese entonces el comercio de Toluca todo se concentraba en el centro de la ciudad, las ferreterías, mercerías, súper de la familia NemerVyamsa, las tiendas de ropa que había en el Portal, la gente venía al centro a comprar todo lo que se necesitaba.

Entonces por eso el comercio creció.

Fue una época muy buena de los años 60 a los 90, ya después empezó a decaer, porque la ciudad empezó a extenderse, a abrir negocios por otro lado, por la salida a Metepec, por Zinacantepec, la terminal la cambiaron, entonces el comercio empezó a decaer.

Otra cosa que pasó, fue que empezaron a llegar los Centros Comerciales, como en los 80, los centros traían todo, víveres, ferretería, cosas para la casa, la gente se empezó a concentrar ahí y al comercio nos dejaban lo que sobraba.

Pasó la época buena de esta actividad.

¿Todavía existe la ferretería?

Ya no. La ferretería, en el 2004 la cambiamos de domicilio, nos pasamos a la calle de Juárez antes de llegar a Morelos, ahí estuvimos de 2004 a 2010 y decidimos cerrar.

Mi papá era una persona muy bondadosa, que le gustaba ayudar a la gente, era entusiasta por Toluca.

En 1975 estaba de presidente municipal el señor Alfonso Gómez de Orozco, me acuerdo que un día llegó a la casa con mi mamá, mis hermanos y nos platicó, ¿adivinen qué?, me llamó el señor Gómez de Orozco, ¿y para qué?, le preguntamos.

Quiere que le ayude, se creó una Junta de Mejoramiento de la ciudad de Toluca ¿y qué es eso?, haz de cuenta que soy otro presidente municipal de Toluca, pero sin sueldo.

Por la vocación que tenía mi papá, le dieron esa oportunidad, él abrió el pequeño mercado donde se venden las flores afuera del panteón, hizo eso, varios jardines públicos, los ayudó a arreglarlos, ponerles plantas, botes de basura, fue una labor muy bonita y sin fines de lucro.

Esa fue otra actividad importante que hizo mi papá.

En el Club de Leones fue presidente, fue miembro hasta que él murió. En el Club Toluca hizo una labor muy bonita, estuvo de tesorero, consejero; en el Deportivo Toluca estuvo de vocal.

Fueron sus cosas más significativas que tuvo en esta vida.

¿Cuándo murió?

En el 2013. Era una persona mayor, le gustaba ir todavía a su negocio, toda su vida vivió en la calle de Juárez, desafortunadamente un día salió caminando para su negocio, que no era muy lejos, eran cinco cuadras y en la calle de Gómez Farías lo aventó un camión.

Estuvo mal herido, no resistió por su edad, murió el 13 de febrero de 2013, de 85 años.

Un gran recuerdo para don Carlos Zarza Ávila.