HISTORIAS DE FAMILIA: RESTAURANTE IMPALA, UNA TRADICIÓN INOLVIDABLE EN TOLUCA
En enero del presente año –2021– cerró sus puertas al público el restaurante Impala, tras 92 años de dar servicio a los comensales toluqueños en cuatro sedes distintas. Entre la pandemia, el cambio de dueño del local –216 de la calle de Bravo–las bajas ventas y los altos costos de mantenimiento, entre , los casi 10 mil pesos mensuales que costaba tener una preciosa cafetera italiana de cinco palancas, única en el país, la señora Zahide Salgado Kuri decidió cerrar, apoyada por su hija Soraya Díaz y con la esperanza de tiempos mejores y una reapertura en Metepec.
De poco sirvió atender al público vía redes sociales y que acudiera a recoger sus alimentos, el establecimiento no dio para más, pero ésta es su historia, misma que publiqué en el libro Toluca 200, historias de familia en el año 2013.
La ciudad de Toluca, Estado de México es fuente inagotable de motivos para disfrutar plenamente y hacer un recorrido gastronómico, es una experiencia ya que hay restaurantes como el Impala donde se puede degustar comida que se caracteriza por presentar platillos mexicanos que cubren todas las expectativas para el buen gourmet.
Este conocido restaurante tiene más de 80 años de historia, sus inicios se remontan a 1928 con la señora Rafaela Velázquez de Mañón La Güerita, pionera fundamental en el desarrollo del concepto. Este restaurante se instaló inicialmente en la esquina del Jardín de los Mártires con Independencia ahí estuvo aproximadamente 5 años, para después establecerse en Independencia esquina con Belisario Domínguez junto a la Catedral, con el nombre La Terminal porque hacía referencia a la terminal de camiones que se encontraba entre el Jardín de los Mártires y Lerdo, sede de la Flecha Roja, antes de que se construyera lo que hoy es la Cámara de Diputados.

Fue hasta Noviembre de 1961, cuando la señora Carolina Mañón Velázquez siguió con el concepto del restaurante, pero con el nombre de Impala, basado en el modelo de la Chevrolet, que siempre le gustó a Sergio, que se ubicó en la calle Matamoros e Hidalgo, este concepto no solamente fue iniciado por la señora Carolina, sino que su hijo Sergio Díaz Mañón estuvo presente para apoyarla en sus decisiones.
En el Portal Madero numero 218, el establecimiento duró 37 años donde acudieron diferentes personalidades como los gobernadores Salvador Sánchez Colín, Gustavo Baz Prada, Ignacio Pichardo Pagaza, Jorge Jiménez Cantú y Carlos Hank González, políticos como Ignacio Merino Mañón, el ex presidente Pascual Ortiz Rubio, el periodista Jacobo Zabludovsky, el actor Enrique Álvarez Félix; pintores como Edmundo Calderón y artistas como Amparo Rivelles, Amalia Mendoza y Ernesto Alonso el llamado señor Telenovela.
Sin olvidar a Ernesto Che Guevara y Fidel Castro, durante la estancia que tuvieron en Toluca. El lugar también era visitado por un grupo de jóvenes que se hacía llamar el club 20-30, eran jóvenes de Toluca como el ingeniero Alfonso Martínez Vaca, Luis Enrique Rosales, Francisco Azamar y varios más que se reunían una vez por mes.
Después del deceso de la señora Carolina Mañón, quien fue una mujer muy trabajadora y ocupada de su negocio; su hijo Sergio Díaz tomó las riendas del restaurante quien con el apoyo de su esposa, la señora Zahide Salgado Kuri sacó adelante los logros de su madre.
Fue en1990 cuando el establecimiento se instala sobre la calle de Bravo, casi esquina con Morelos. No obstante desde hace ya 7 años, cuando falleció Sergio Díaz Mañón, llevó las riendas del restaurante su viuda, la señora Zahide quien se siente satisfecha de tener en sus manos lo construido por su esposo y su suegra, pues asegura que no los ha defraudado porque hasta el momento el negocio sigue en funcionamiento.
Recuerda a su difunto esposo con mucho cariño, como un padre y esposo ejemplar y como un hombre trabajador siempre al pendiente de su negocio.
A tres generaciones la tradición del restaurante Impala sigue siendo la misma, es recordada como el punto de reunión de muchos políticos quienes se sentaban a degustar la especialidad de la casa los deliciosos chilaquiles en compañía de huevos estrellados, al mismo tiempo en que platicaban asuntos de interés con sus colegas.
En realidad el platillo que ha hecho famoso al restaurante han sido los renombrados chilaquiles toluqueños que se sirven con pollo, chorizo y un huevo estrellado, sin olvidar el café que siempre ha sido combinado por tres tipos de grano para ser presentado en la cafetera, el sabor de los chilaquiles es sensacional.
Además de que se sirven bebidas alcohólicas como cerveza y la comida que se ofrece es la conocida como corrida con un precio de 60, donde el platillo más caro es la arrachera con un costo de 100 pesos.
La viuda del señor Mañón considera que el restaurante Impala forma parte de la identidad cultural de Toluca por los años que tiene de funcionamiento, además por la calidad en la preparación de los alimentos que ha atraído mucha gente del ambiente político.

Hoy día personalidades como los hermanos Chuayffet, el señor Hurtado, Alberto Curi Naime, Humberto Benítez Treviño, magistrados del contencioso, Luis Rivera Montes de Oca, Juan Carlos Núñez Armas acuden al restaurante.
El Impala, es descrito como un lugar para consumir platillos mexicanos, donde la gente puede comer bien con poco dinero y en un ambiente familiar. El establecimiento se considera todavía redituable aunque con pocas utilidades porque siempre se ha pagado la renta del local.
La señora Zahide Salgado Kuri se encuentra satisfecha con los resultados obtenidos y aunque no está en la posibilidad de abrir otro establecimiento, espera que alguna de sus dos hijas o sobrinos tomen las riendas del restaurante después de ella.
En este cómodo restaurante concurren aproximadamente unos 200 comensales al día, los platillos siguen siendo los mismos desde su apertura de 1928, sobre todo con excelente sazón, base por la que sus clientes se encuentran complacidos.
REFERENCIA DE FOTOS: Sergio Díaz y su esposa Zahide. Laa fudadora con el nombre de Impala, doña Carolina Mañón.


