La cara de los famosos

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No sólo es el reality show, no sólo es el carisma de Wendy, la ganadora de este programa, ni tampoco es la viralización de las redes sociales, el fenómeno de la casa de los famosos impacta de manera directa la digitalización integral del entorno de medios puesto que muestra el nivel de integración que tiene la conectividad de las redes sociales con nuestras actividades cotidianas, y, a partir de ello, la industria de la televisión tiene una nueva perspectiva que empezó a decaer a partir de la competencia de contenidos mediante el uso del streaming y que, a través de la interacción con la audiencia se magnificó el alcance y cobertura de las tendencias de medios digitales y se hizo visible, que lo que se trata en las redes, constituye un reflejo de lo que se habla en todos lados.

Más allá del entretenimiento, los efectos de este programa son fotografías de nuestra realidad la cual puede ser contrastada con lo que hace unos años fue el Big Brother y que tanta polémica generó en torno a la forma en la cual llama la atención de la audiencia el observar lo que sucede con grupos de personas en entornos controlados, con lo que sucede hoy, en el que la casa de los famosos es una proyección psicológica de lo que nos sucede día a día, con la información que compartimos en redes sociales, y que, provocó que este programa conectara de manera particular con la audiencia al identificarse con personajes de los cuales ya tenían referencia, y, corroboraron lo que ya conocían de ellos en las redes sociales en la pantalla grande, porque hoy, ese Big Brother nos llegó a todas y todos y ahora el fenómeno de la casa de los famosos, se traduce día a día que nuestra información personal, provoque un nuevo fenómeno en el que, nuestros rostros, son la Cara de los Famosos.

El riesgo al que nos enfrentamos día a día, es muy grande y prueba de ello, es la campaña que desde hace días ha estado generando revuelo con motivo de un video que comienza con una voz en off que dice: “Esta es Ella. Ella tiene nueve años y le encanta el ballet, el fútbol y los animales”. Mientras tanto, se muestran fotos de Ella haciendo esas actividades, que supuestamente sus padres han compartido en las redes sociales. Luego, la voz continúa: “Pero lo que sus padres no saben es que las fotos que publican de Ella pueden tener consecuencias inesperadas en su futuro”. Entonces, el video cambia a una escena donde se ve a Ella en una pantalla gigante, como si fuera una famosa actriz de Hollywood. La voz explica que alguien ha usado la tecnología de Inteligencia Artificial DeepFake para crear un video falso de Ella a partir de sus fotos. El video sigue mostrando otros ejemplos de cómo las fotos de Ella podrían ser usadas para hacerla pasar por una cantante, una política o una activista. La voz concluye: “Las fotos que compartes hoy pueden afectar el mañana de tus hijos. Piénsalo dos veces antes de publicar. Respeta su privacidad. Protege su identidad. Comparte con cuidado”.

El video es parte de una campaña llamada «Share With Care» que ha lanzado la empresa Deutsche Telekom para sensibilizar a los padres y madres sobre los riesgos de exponer a sus hijos e hijas en las redes sociales. La campaña quiere mostrar cómo las fotos que se comparten pueden ser usadas por extraños para fines maliciosos, como el robo de identidad, el acoso, la extorsión o la manipulación. La campaña también quiere hacer reflexionar sobre cómo las fotos que se comparten pueden afectar la reputación, la autoestima y las oportunidades de los niños y niñas en el futuro.

Este video pretende generar consciencia en torno al sharenting, la cual es la práctica relativa a la exposición de menores de edad en redes sociales por parte de los padres, principalmente a través de sus fotografías, lo cual, representa un gran número de riesgos para el presente y futuro de sus hijos, y, atenta parcialmente contra el respeto de su privacidad, autodeterminación y el libre desarrollo de sus personalidades puesto que a partir de descuido por parte de sus padres quedan vulnerables ante el inadecuado uso de dicha información, lo cual, queda evidenciado a través del video, pero que aún requiere elementos adicionales para poder comprender con certeza cuál es el alcance de los peligros a los que se enfrentan los menores, a partir de la identificación de las amenazas a las cuales estamos expuestos todas y todos.

Como hemos visto en el marco de la aplicación de tecnología de uso biométrico y los aplicativos de inteligencia artificial hacen cada vez más importante la creación de controles en torno a la información personal que permita una adecuada gobernanza en el ciberespacio, puesto que, una de las principales críticas a lo que se expone en el video, es que más allá de generar alerta o consciencia, no aporta ninguna alternativa relevante para poder participar en una solución a dicho problema, puesto que se limita a señalar que es importante no compartir dicha información ¿pero realmente es la solución? ¿es posible evitar que en internet se filtren fotografías o imágenes de cualquier persona incluyendo menores de edad? Más bien, se hace necesario definir esos acuerdos que permitan que el entorno digital sea un medio que respete los derechos y libertades de las personas.

Es ahí cuando, entre las opciones de solución frente a las amenazas de no poder gestionar nuestra identidad de manera curiosa, surge como apoyo las principales referencias que han sido efectivas en torno al etiquetado de la información a fin de poder atribuir responsabilidades y roles respecto a su uso, como lo es el derecho de la propiedad intelectual que equidista con algunos aspectos que en el ámbito de la protección de datos personales, a mi parecer, todavía no es suficientemente desarrollado desde la perspectiva de la interdependencia con otros derechos y con el ejercicio de las solicitudes de reparación e indemnización con motivo de su quebranto, parámetros normativos que han generado esquemas efectivos para el manejo de reclamaciones de los usuarios en el entorno digital y la creación de herramientas que facilitan la exploración de la web para la detección de usuarios que infringen dichas normas.

Señalo que es curioso, porque en lo personal y creo que en parte, en lo colectivo, en muchas ocasiones dicho derecho se considera como una herramienta injusta para privilegiar ciertos intereses o personas, pero que, al día de hoy será fundamental a fin de que el ser humano pueda seguir interactuando con el ciberespacio con las tecnologías emergentes, como en el caso de la inteligencia artificial, que eventualmente hoy en día ha puesto en jaque no sólo a los actores de Hollywood con la posibilidad de ser reemplazados a partir de su imagen, sino, a cualquiera de nosotros a partir de cualquier fotografía o imagen de nosotros disponible de manera pública.

Hoy en día, las circunstancias en las cuales se desarrolla la dinámica social, y, que ha quedado evidenciado a partir de las reacciones de la Casa de los Famosos, provoca que, en esta nueva realidad todos nuestros datos estén expuestos públicamente, lo que hace necesario habituarnos a proteger nuestra identidad, como si de la cara de los famosos se tratara, a fin de que este manejo de la imagen y la información de las personas, reditúe a todas y todos en respeto de sus derechos patrimoniales, pero también, en cuando a sus libertades fundamentales.

Lo anterior, en el entendido de que, para seguir disfrutando del show de la diversidad y el carisma de las personas, como en el caso de Wendy, se hace necesario que sigamos preservando la originalidad de lo humano y que, frente a los aspectos sintéticos generados por las tecnologías, como en el caso de la inteligencia artificial, genere una justa compensación por las afectaciones que genera a partir del uso de información personal, como en el caso de los empleos a partir de los que se requiere la imagen de una persona.

Hasta la próxima.