+La oposición pierde o pierde con la Reforma Electoral; Otra “brillante” idea para reordenar la vialidad en la ciudad de Toluca
La frase:
En la Reforma Electoral pase lo que pase, la oposición pierde o pierde. Es una…
PIRINOLA A LA INVERSA
(Todos pierden)
Esta misma semana se discutirá en la Cámara de Diputados del país la propuesta de Reforma Electoral que envió la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Existe la seguridad en el ánimo político de la República Mexicana que dicho documento será definitivamente rechazado por la mayoría de los diputados, entre priistas, perredistas, panistas, de Movimiento Ciudadano, Partido del Trabajo y, por si hicieran falta, los del Verde Ecologista de México.
Es decir, por primera ocasión los votos del Movimiento de Renovación Nacional no serán suficientes para aprobar la propuesta enviada por la titular del Poder Ejecutivo, pues en esa misión no contará con los votos de sus aliados de los últimos años, el Partido del Trabajo y los del Verde Ecologista.
Estos partidos que hasta hace poco no tenían mayor peso específico en las decisiones de la Cámara de Diputados, ahora se han vuelto fundamentales para lo que está por suceder con la Reforma Electoral, pues con cualquiera de las dos fracciones que se niegue a respaldar la propuesta de la Presidenta de México será suficiente para que ésta simplemente no pase, sea reprobada por la mayoría y se frustre el intento de imposición presidencial, por segunda ocasión consecutiva, pues, hay que recordar que un documento muy similar a este ya fue impulsado y asimismo rechazado en la Legislatura federal aún y con toda la fuerza política que, se supone, tuvo el ex presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador.
La primera interrogante sería por qué se rechazaría la propuesta presidencial de reformar el marco jurídico en materia electoral del país, y la respuesta más simple que pudiera ofrecer su servidor al respecto es: por dinero. Esto debido a que podría haber cualquier concesión de parte del Partido del Trabajo y el Verde Ecologista para intentar alcanzar la mayoría legislativa, pero nada qué ver con el reparto de posiciones en la conformación de la Cámara de Diputados y Senadores.
Es decir, la propuesta presenta un nuevo esquema para la elección de representantes populares en la que se somete a la consideración del Poder Legislativo la posibilidad de reducir el número de integrantes de las cámaras, pero, además, la forma en que ellos serían elegidos.
La Presidenta propone –palabras más o palabras menos—que haya un sistema directo de designación de los diputados y senadores, en el cual ellas y ellos salgan a las calles a ganarse el voto popular, lo cual resulta una muy alta e infructuosa para cualquier político, y, en consecuencia, para los partidos políticos.
Sería carísimo, por ejemplo, para algún aspirante del Estado de México tratar de ganar votos no sólo en territorio del Estado de México, sino, además, en los circunvecinos, por ejemplo, en Michoacán, Morelos o Guerrero, pues serían las entidades del país que le corresponderían recorrer para tratar de atraer votantes a su favor.
En ese sentido, los partidos políticos dizque integrantes de la alianza de izquierda integrada por el Partido del Trabajo y el Verde Ecologista de México, consideraron que esa posibilidad era un mal negocio para sus finanzas, pues la inversión saldría mucho más costosa, que la pingüe diputación que podrían lograr si obtienen la segunda posición en los resultados electorales.
Algo similar ocurrió en materia de distribución directa de recursos para los partidos políticos, las llamadas prerrogativas que actualmente el gobierno federal canaliza a los partidos políticos bajo una fórmula demasiado compleja, que pocos comprenden, y que tiene como base los últimos resultados electorales. Es decir, quien obtuvo mejores resultados en la última elección federal recibe más recursos que los partidos a los que les fue peor en el último proceso electoral.
La propuesta presidencial en ese sentido era algo así como obtener una gran suma económica, la cual se dividiera en 50 por ciento para el gasto común y 50 por ciento para el gasto proporcional; es decir, que la mitad de ese recurso se distribuyera a todos en cantidades similares y que la otra mitad sí se distribuyera según los últimos resultados electorales. Eso nos les gustó ni al PT ni al PVEM porque obviamente recibirían mucho menos recursos que los que hoy ingresan a sus arcas específicas y los cuales, por cierto, aplican prácticamente sin control alguno en lo que se les pega la gana.
Es decir, el nuevo intento de Reforma Electoral se quedará a medias, o menos que eso, por una sola razón, por la ambición económica que existe de dos de los partidos políticos que participan en los más recientes procesos electorales, los cuales se han visto muy beneficiados, a pesar de sus pobres resultados que en materia de votos han presentado ante los ciudadanos.
Pero ¿por qué habría de representar una derrota electoral para los partidos de la llamada oposición a pesar de que aparentemente van a salir ganando en la contienda a la que ellos se negaron a entrar a favor de las reformas legales en materia electoral?
Sencillo, porque cualquiera que sea el resultado de este proceso se reflejará en favor del Movimiento de Regeneración Nacional, pues para el vulgo de nuestra sociedad el haber dicho no a la reforma prácticamente será como dar la razón al Movimiento de Regeneración Nacional, y, de paso, a la Presidenta Claudia Sheinbaum.
La titular del Ejecutivo federal tendrá ahora pretexto para decir públicamente algo así como yo cumplí con enviar la propuesta legislativa, y si la rechazaron los de la oposición, pues que ellos den ahora una explicación pública de su postura política.
Lo peor del caso es que no todo en esa propuesta de Reforma Electoral es malo, pues el hecho de abaratar las elecciones desde su organización hasta su realización siempre será algo muy bien visto por los ciudadanos, y, en contraparte, entre más caras parezcan las actividades electorales siempre será algo que cause rechazo popular entre los ciudadanos.
Por ello, después de la discusión y rechazo en la Cámara de Diputados para la Reforma Electoral, siempre quedará el sentimiento entre los ciudadanos de que la presidenta Sheinbaum tenía razón y que sí era positivo reducir la cantidad de dinero que se gasta en la organización y realización de procesos electorales, aunque, en los hechos, eso es algo simplemente de según el cristal con que se mire, pues, una elección más barata podría resultar más cara, si se toma en consideración que podría ser más vulnerable, sobre todo de cara a la participación de la delincuencia organizada, que lo que en verdad se canalice a tener una elección segura y bien hecha.
Por todo eso, un día antes de que se rechace la propuesta presidencial de Reforma Electoral, desde este humilde espacio, se puede adelantar que no habrá vencedores y vencidos en las filas de los partidos distintos a Morena, ya que ellos están condenados a perder en cualquier escenario público en que se decida la propuesta presidencial.
Ese resultado, sin lugar a duda, a los únicos que perjudicará será a quienes quisieran salir mínimamente beneficiados de esta estrategia, pero no será así porque para la actual oposición sólo se sumará una derrota más, y eso que la elección todavía está verdaderamente lejos.
Otra brillante idea para reordenar la vialidad en la ciudad de Toluca
El gobierno municipal de Toluca anunció que, a partir del próximo lunes 16 de marzo, se implementará un operativo de ordenamiento vial sobre avenida Hidalgo, en el tramo que va desde Rafael Alucín –a la altura del monumento a la Bandera– y hasta Isidro Fabela, con el objetivo de mejorar la circulación en una de las entradas más transitadas y conflictivas de la capital mexiquense.
La medida contempla el retiro de vehículos estacionados en el carril izquierdo, los cuales serán enviados directamente al corralón, como parte de las acciones para liberar completamente la vialidad y agilizar los traslados en la zona, con todo lo que ese procedimiento implica en materia de corrupción y abuso de autoridad de quienes serán los responsables de liberar las calles de vehículos estacionados.

Autoridades municipales señalaron que durante años muchos automovilistas han ignorado la señalización de no estacionarse, lo que ha generado congestionamientos constantes en este punto estratégico de la ciudad.
Por ello, el ayuntamiento informó que ya se realizan avisos preventivos a comercios y predios cercanos, además de coordinarse con instituciones ubicadas en la zona para que su personal respete la normativa. Ojalá le hayan avisado también a la Fiscalía, que compró las instalaciones de una distribuidora de autos y que ahora, al igual que en Morelos, ya se robó parte de la calle con sus vallas.
A partir del lunes, elementos de Sustentabilidad Vial aplicarán el Reglamento sin excepciones y los vehículos que incumplan serán retirados y trasladados al corralón.

Así es que váyase preparando unos 10 mil pesos para comenzar a pagar la multa, arrastre y liberación de su vehículo, o simplemente absténgase de estacionarse por esa zona que el ayuntamiento de Toluca convertirá en una auténtica zona de guerra, con muy pocos beneficios para la vialidad, la cual ciertamente cada día está peor por la necedad de los automovilistas, pero también por la ineficiencia de quienes deben ejercer autoridad o ofrecer alternativas a los propietarios de vehículos, como podría ser la simple creación de zonas de estacionamiento para ponerlas a disposición de los propietarios de vehículos.

