LOS CAMINOS DE LA VIDA

Views: 2821

Recuerdo una canción del Autor Omar Geles, que decía más o menos así:

Coro:
Los caminos de la vida
no son como yo pensaba
como los imaginaba
no son como yo creía
los caminos de la vida
son muy difícil de andarlos
difícil de caminarlos
yo no encuentro la salida.
Yo pensaba que la vida era distinta.
Cuando estaba pequeñito yo creía
que las cosas eran fáciles como ayer.
Que mi viejita buena se esmeraba
por darme Todo lo que necesitaba
y hoy me doy cuenta que tanto así no es…

Les digo algo, no voy a contradecir a nadie, porque en realidad, los caminos de la vida no son
nada fácil.
Menos fácil se hacen cuando hay que pagar la hipoteca de la casa, por ejemplo, o la inscripción
de la escuela de los hijos, o cuando tienes que lidiar con alguna enfermedad que arrebata de ti
toda paz y toda calma; o tener que sufrir la ausencia de un hijo o la perdida de algún ser
querido.
Aunque, pensándolo bien, quién dijo que lo sería. ¡Vivir! es el mayor de los retos, pero también,
es el más hermoso tesoro.
La vida es el Don más preciado que los seres humanos pudimos haber recibido, tan llena de
belleza, de saber y conocer.

La vida reitero, es el mayor de todos los tesoros, y aprender a vivir, es posiblemente el mayor
de todos los retos.
El sabio Salomón decía:

“Los planes fracasan por falta de consejos,
pero triunfan cuando hay muchos consejeros.
El hombre es feliz cuando sabe responder;
¡y qué buena es una respuesta oportuna!
Para el entendido, la vida es un camino ascendente
que lo aleja de caer en el sepulcro.”

¡No!, la vida no es fácil, pero no tiene por qué serlo y saben algo, es mejor así, la naturaleza
humana es tanto perfecta como imperfecta; es decir, nuestros pies nos llevan a Canaán, pero
nuestro corazón va de regreso a Egipto, no importa cuántos milagros veamos en nuestras vidas,
cuanta bondad experimentemos o cualquier cantidad de promesas cumplidas veamos, siempre
volvemos la mirada hacia atrás.
Cuando Moisés libero al pueblo de Israel de la esclavitud de Egipto, esperaba emprender el
camino hacia la tierra prometida a través del desierto, con un pueblo israelita agradecido, más
ese pueblo, representaba a la humanidad entera, una de naturaleza insaciable.
Sucederían muchas cosas antes de llegar a la tierra prometida, el desierto no era
suficientemente grande para terminar con las quejas y las rencillas, y en ocasiones así
actuamos, no es suficientemente grande y maravillosa la vida que nos fue otorgada para vivir
en paz. Hemos perdido la capacidad de amar, de sorprendernos por tantas cosas bellas
alrededor de nosotros, la capacidad de admirarnos de las cosas pequeñas tanto como de las
grandes, de perdonar, de ser honestos y verdaderos.
Si aprendemos a caminar el camino ascendente como lo decía Salomón, a buscar y disfrutar las
mejores cosas de la vida como tu familia, tus hijos, tus amigos, entonces recuperaremos el valor
verdadero de esta vida. ¡La vida misma!
Muchas gracias.