Maquiavelo
Hace poco releí por cuarta vez El príncipe de Nicolás Maquiavelo, un libro base en la carrera de Derecho y desde el punto de vista de la política, por dar pautas a un líder de como posicionarse en el poder para no dejarlo, es de relevancia dado que cada vez que una persona lee El príncipe, entiende una cosa completamente distinta, dado que se adecua a la situación que vive cada persona. Dicho libro pudiera sonar únicamente para hacer cosas malas, pero esto es incorrecto, Maquiavelo propugnaba por un pensamiento pragmático, es decir, su redacción va desde la praxis sin en dado caso plantearse la posición ética de los consejos que se están dando, pero no necesariamente quien escucha estos consejos lo tiene que aplicar sin tomar en consideración su ética personal, sino que siempre se puede tomar en cuenta para algo bueno.
El pensamiento de Maquiavelo, a pesar de estar enfocado únicamente al tema político, es aplicable en otras áreas como el deporte, las empresas, el medio social, las comunicaciones, etc.
Por tanto, es importante analizar los principales puntos que he podido rescatar del libro en esta ocasión, recordando, cada persona le da una interpretación distinta de acuerdo a lo que esta viviendo:
- ¿Qué es mejor ser amado y querido u odiado y temido? En este caso, Maquiavelo considera que es mejor siempre ser amado pero no tener miedo a ser temido, dado que a una persona que busca ser amada siempre lo traicionan, y por otro lado una persona que busca ser temida siempre tiene que cuidarse de sus enemigos, esto se lleva a la práctica en el entendido de que a veces debemos tomar decisiones que quizás no queremos tomar y que en esos casos en lugar de tratar de que las cosas sean más cómodas, no andar con medias tintas y actuar rápidamente, obviamente se requiere de sabiduría para entender cuándo.
- No hay que empoderar mucho a los subalternos: Maquiavelo piensa que al darle mucho poder a los subalternos eso lleva a que te traicionen, en este entendido, no es tanto como dañar a los demás, pero si limitar el poder que tienen los demás sobre nosotros en todas las áreas.
- El fin justifica los medios: generalmente esta frase es interpretada para mal, y es que es correcto, Maquiavelo lo decía en un mal sentido, si hay que actuar mal es para conservar el poder, pero podemos darle una interpretación diversa, muchas ocasiones, tenemos que pasar por cosas que no nos gustan, largos procesos por ejemplo, para obtener un título, para bajar de peso, para aprender algo nuevo o para ahorrar dinero, y que tenemos muy poco aguante al respecto, el fin justifica los medios puede también interpretarse como una invitación al estoicismo y a aguantar en beneficio de algún resultado.
- No hay que cambiar las costumbres: Maquiavelo considera que una persona que llega al poder no debe cambiar las costumbres del pueblo (buenas o malas) o eso hará que lo derroquen, esto puede interpretarse a que cuando llegamos a un ámbito nuevo (trabajo, escuela, política, etc.), no hay que tratar de imponerle cambios a quienes están ahí, sino que el cambio debe ser poco a poco, es una invitación a la paciencia y la prudencia.
- Los tiempos de paz son tiempos de preparación: la enseñanza que más me ha servido sin duda es esta, Maquiavelo considera que cuando un reino tiene paz es cuando debe buscar fortalecer sus defensas contra probables ataques, esto se puede llevar a muchos ámbitos, nos preparamos para una crisis cuando no hay crisis, estudiamos cuando no hay examen, cuidamos de nuestro cuerpo cuando no hay enfermedades, hacemos deporte cuando no hay competencia, entre otros ejemplos, es decir, una invitación a la preparación, hay que estar listos para lo que venga.
Estos son los puntos más importantes que en esta ocasión me dejó El Príncipe, en mi opinión, se interpreta de forma diversa cada vez, una obra que a pesar de ser tan vieja sigue vigente en el día a día.

