MAQUILLAJE A PRUEBA DE AGUA
Ese maquillaje
De tierra de color
Copioso en su afeite
Siempre con la vista puesta en algún
Quiosco exclusivo
Lleno de recetas secretas
Que se usan una vez y nada más
Nada más nunca
Para evitar la vida triste
De comer, beber, dormir y trabajar
Para comer, beber y trabajar bebiendo
Con la ignorancia a flor de piel
A flor de boca, a flor de un hablar matinal
Enojado y enajenado, destruyendo la ilusión
De una sonrisa que costó años en implantarla
Y por otro lado los cascabeles y el beso
El abrazo blanco y como quien baila pagado y pegado como un Pegaso
Con carta de vuelo en otro idioma
Y de ahí a planear suave
Siempre bajando
En círculos
Para aterrizar amortiguado
Sin tiempo y sin pensamientos
Sin guías ni maestros
Y menos fórmulas
Convocando a la experiencia,
La experiencia pura sin abecedarios importados
Y malamente improvisados
Y nuevamente con el, y, como
Conector de tiempo
De un tiempo impuntual
Cuando ya no queda nada por hacer
Nada por pelear
Porque la derrota está garantizada
Y con esa certeza entra una nueva libertad
No de quien no tiene nada que perder
La libertad de quien piensa hasta dormido
Para fabricar el tañido de campanas vírgenes
Que no se detendrán
Ha no ser que el viento hunda a ese barco de papel
Solitario hasta el lecho marino
Para descansar en paz,
Al fin,
Con velas submarinas
Para que ni el mismo Simbad pueda apagar
Las velas
En aquel milagro no esperado
Pero si inesperado como quien
Usa por última vez,
La palabra esperanza,
Para comprobar si suena de verdad.

