Microcosmos
Para entender al mundo que nos rodea es necesario entenderse a uno mismo y eso implica indagar en su propia naturaleza; pues cada ser humano es un microcosmos. La tendencia de interpretar todo el universo a base de un universo menor -el hombre- es un antiguo tema filosófico.
Platón denominó al mundo como un gran animal, lo mismo lo consideraron los filósofos que insisten en el carácter animado del universo, tales como los estoicos y neoplatónicos.
¿Qué es el ser humano? ¿Y la Tierra? ¿Existe relación entre ambos, si es que se trata realmente de dos cosas distintas? Microcosmos, obra de Lynn Margulis y Dorion Sagan, plantea estos interrogantes existenciales desde una perspectiva que promueve una actitud de humildad ecológica, al considerar la evolución de nuestro planeta como el resultado de un fenómeno bacteriano.
En 1969, James Lovelock y Margulis formularon la hipótesis Gaia (en la mitología griega, Gaia es la Diosa Madre y la diosa de la Tierra), la cual afirma que el planeta Tierra, funciona como un super-organismo que modifica activamente su composición para asegurar su supervivencia.
En Microcosmos se cita a la poeta estadounidense Emily Dickinson:
Pero la naturaleza es como un ser extraño;
Aquellos que hablan más de ella
nunca han pasado junto a su casa encantada,
ni han simplificado su fantasma.
A tener piedad de los que no la conocen
nos ayuda el pesar de saber
que aquellos que la conocen
la conocen aún menos
cuanto más cerca están de ella.

