Miedo a cambiar de trabajo

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Cambiar de empleo es normal hoy en día, apenas hay trabajos para toda la vida, así que es normal que te inquiete y te dé miedo. Tener miedo a cambiar de trabajo no es una debilidad. El miedo es una emoción natural que tenemos todos los humanos como respuesta a la inseguridad. Es normal tener miedo. El miedo al cambio está en nuestra genética, porque implica un riesgo, el riesgo de cambiar de trabajo es real porque no sabemos lo que nos deparará y esto genera incertidumbre.}

Los grandes cambios de la vida te pueden generar miedo y todavía más, si se trata de cambiar de trabajo, donde pasamos entre 8 y 12 horas al día. Un trabajo puede influir en que te puedas mudar a una casa mejor o no, si puedes mantener a tu familia, o si te aburres o diviertes con tus tareas laborales.

Miedo a lo desconocido y a la incertidumbre

Si estás en un buen puesto, pero quieres llegar más lejos y subir un escalón profesional (porque quieres hacer funciones que te gusten más o quieres mayor sueldo), puede surgir este miedo. 

Síntomas del miedo al cambio laboral.

Estate alerta por si estás notando algunos de los siguientes síntomas del miedo a cambiar de trabajo. Un tipo de síntomas son los relacionados con el pensamiento. Como ya hemos comentado más arriba, cuando las personas tenemos miedo nos llegan pensamientos negativos repetidos, pensamientos de que algo malo nos va a pasar. 

Otro tipo de síntomas, es a través de los síntomas físicos del propio miedo (del miedo a cualquier cosa). Por ejemplo, sentir presión en el pecho, sudar, ponerte nervioso, tener dolores de cabeza, sentir el cuerpo tenso, notar que no te cae bien la comida o se te repite, tener problemas para dormir o para mantener el sueño por la noche o incluso tener menos ganas de sexo. 

Evitar cambiar de trabajo después de muchos años porque te dan miedo las consecuencias de los pensamientos que estás teniendo. Es natural evitar lo que nos da miedo, pero cuidado con que no sea un patrón de respuesta que estás teniendo en cada oportunidad de curro nuevo que te surge. Y más si al inicio te parecen buenas oportunidades.

Ten en cuenta los siguientes motivos que puedes haber pasado por alto o que hace tiempo que te rondan por la cabeza y te tienen intranquilo.

  1. Consideras que te estás mal pagado o que haces más horas que el pakistaní del súper.
  2. No estás de acuerdo con los valores de tu empresa.
  3. Sientes estrés porque colapsas con tantas tareas diarias y te faltan 2 brazos más y una cabeza extra.
  4. No creces profesionalmente y miras el reloj cada 7 minutos porque te aburres de hacer lo mismo.
  5. La empresa te trata mal a ti o a tus compañeros. Os amenazan con despedir, os guían a gritos, te pagan tarde o no te pagan todo, etc. 
  6. Tienes mala relación con tus compañeros. Eso puede amargarte las horas y es importante empezar a pensar en cambiar de trabajo.

Intenta pesar en tu mente cualquiera de estos motivos y si te compensa seguir aguantando en la misma situación. Si no, ha llegado el momento de cambiar de trabajo.