–Mis ruegos a un alma justa–
Préstame tus manos
para esparcir las semillas
que hacen brotar las flores
de la generosidad,
de la ternura y la entrega,
de las caricias y la creatividad,
de los sueños y la bondad.
*
Préstame tus ojos
para mirar con la luz de la verdad
la claridad en el razonamiento,
del justo la sensatez,
de la esperanza su desnudez,
de la vida, la sencillez.
*
Préstame tu mente
para estar siempre en armonía,
para tener pensamientos positivos,
para no guardar cosas sin sentido,
para fraguar solo cosas buenas
y no olvidar a quien me ayudó en el camino.
*
Préstame tu sonrisa
para ser sol en la oscuridad,
faro en la adversidad,
para estar siempre optimista,
para conservar la calma
y no ser huésped de lo que inquieta el alma.
*
Préstame tu amor
para esparcirlo por el mundo,
para apagar la llama del odio,
para elevar la autoestima
para ser luz de bienestar
y darle sentido a la vida;
*
Préstame tu alma
y así seré paloma blanca,
y en libertad y en calma
con tus manos y tus ojos
haré un mundo menos pesaroso,
y con tu sonrisa, tu mente y tu amor
todo será muchísimo mejor.
Inés, Sami.

