Monografía Municipal Toluca
Es una monografía ejemplar, de necesaria lectura y estudio para quien desea saber de la capital mexiquense. Leo en palabras de Introducción escritas por Sánchez Arteche: El territorio ocupado actualmente por el municipio de Toluca adquiere importancia histórica desde los tiempos de los toltecas; el maestro José García Payón, asegura que fue uno de los 20 barrios del imperio de Tula. Y se conoció con el nombre de Chicnauhtenco, denominación que entonces se le daba al río Lerma.
Pero es más nacido el hecho de que, a partir del año 800 de la era cristiana, se asentaron en estos lugares los matlatzincas, que llegaron a crear una importante cultura, fundando pueblos insignes como la propia Toluca, Tlacotepec, Tecaxic, Calixtlahuaca, etcétera. Y si bien durante los tiempos de la Colonia la región sólo destacó por su producción de maíz y de carne para abastecer a la capital de la Nueva España, ya en el periodo independiente y a partir de 1830, la ciudad de Toluca pasó a ser capital del Estado de México.
Actualmente el municipio de Toluca, junto con el de Lerma, integra una zona industrial que ayuda al Distrito Federal y sus alrededores a descongestionarse de fábricas. Sucinto resumen de tres épocas que debemos de considerar siempre para los tres municipios de San Mateo, Lerma y Toluca: época de pueblos originarios, Colonia Española y México Independiente.
Palabras de don Poncho son significativas, las cita su estudioso coautor: 1. Interesar en principio a los toluqueños en el conocimiento de su solar nativo. 2. Procurar que se identifiquen con los valores naturales del municipio a través de sus recursos; con los valores históricos, por medio de sus héroes, y con sus valores sociales y económicos, que se concretan en su potencial actual. Por ello, el contenido de esta monografía abarca los principales aspectos de la vida ciudadana, empezando por las condiciones físico-geográficas, las raíces humanas de nuestro pueblo, su movimiento social y económico y sus amplias perspectivas de progreso. Se quiere que, con estas bases, los hijos de Toluca tengan una mejor participación en el desarrollo de su tierra. Ha sido afortunada la Ciudad y el municipio de Toluca al contar con una pléyade de cronistas que le han rescatado en sus valores históricos, en sus anécdotas, leyendas, relatos, poesía, y demás ciencias, para con ello comprender la grandeza de su pasado y las fortalezas de su presente. Don Poncho es en las últimas 5 ó 6 décadas de los dos siglos que vivimos, pues fue maestro de cronistas toluqueños y ejemplo de investigador, estudioso y escritor de grandes cualidades en el mundo de las letras.
Dice bien Sánchez Arteche: Quien desee conocer al Sánchez García pleno, dueño de una particular fuerza expresiva, tendrá que acudir a piezas memorables de su bibliografía, como Toluca del Toloache, Toluca del chorizo o San Juan Chiquito, un barrio de Toluca, por no mencionar sus infaltables crónicas, desperdigadas en periódicos y revistas publicadas en esta ciudad. La extensa y rica bibliografía de don Poncho cuenta con decenas de textos que dan el espíritu de lo que en su tiempo y, en la revisión que hace del pasado a través de su excelente libro titulado Historia del Estado de México publicado en 1974, preparado para la Escuela Preparatoria Adolfo López Mateos, donde fue admirable catedrático de las clases de Historia de México e Historia de nuestra entidad.
Llama en particular la atención en la página 161 de la monografía lo siguiente: Toluca empieza a modernizarse durante el periodo del gobernador don Filiberto Gómez, en 1929, quien contó con la ayuda de dos presidentes municipales muy eficientes: Don Agustín Gasca –Mireles– y don Manuel Sotelo; éstos terminaron el mercado “16 de septiembre”, introdujeron el agua y el drenaje a los lugares donde faltaba; en este periodo también se prolongó la avenida Hidalgo hasta Guelatao, se modernizó el parque deportivo que luego se habría de llamar “General Agustín Millán”, se arreglaron las calles y se hicieron otras obras de importancia urbanística. Un dato notable: Don Filiberto construyó el primer aeropuerto de Toluca, que estaba donde se encuentran las canchas deportivas de la Preparatoria No. 1. Le puso el nombre de Pablo L. Sidar, por el famoso héroes de la aviación mexicana. Aquellos tiempos en que ir a jugar a dicho aeropuerto para los infantes y adolescentes, los jóvenes de aquellas épocas de los cincuenta en Toluca. En ese lugar preciso se hizo en mitin del candidato a la presidencia de la República, Adolfo López Mateos, que hizo un paseo imperial por esa zona que tocaba el Paseo Colón y El Ranchito. Era otra Toluca, otro México.
Esa es la magia del cronista, que nos hace recordar momentos de nuestra niñez o de cosas que suceden aunque no las hayamos vivido. Tal cual fueran poetas que con sus versos hacen sentir que de lo que escribe el poeta es lo que en vida y emociones se han vivido exactamente igual. Cuenta don Poncho: Respecto a las obras de urbanización, finalmente se terminaron con proyectos modernos y con una hechura más técnica, en los tiempos del gobernador don Alfredo del Mazo Vélez, quien también construyó los primeros grandes centros escolares, como el “Miguel Alemán”, pues los anteriores eran viejos edificios adaptados: don Alfredo del Mazo tuvo como obra principal el ferrocarril de Vía Ancha México-Toluca-Acámbaro. Los rieles que vienen de México a Toluca, esos otros que van de Toluca a San Juan de las Huertas o del que escribe Alfonso Sánchez García representan esa otra manera de viajar. Toluca comenzaba el despegue esa fecha de 1882 que habría de traer al joven gobernador zapatista, Gustavo Baz Prada, uno de nuestros próceres más queridos que daba gusto verlos caminar por Los Portales toluqueños con esa serenidad que da el genio y el sentirse amado por sus conciudadanos durante su sexenio de 1957 a 1963.
Todo lo sabía don Poncho, ¿cuántas cosas no sabía el sabio cronista municipal?… cuenta: En esta primera mitad del siglo XX hay algunos hechos notables, como la celebración del primer centenario del Instituto Científico y Literario, que se reflejó con gran pompa. También en 1943 el Instituto tuvo como director al célebre mexiquense licenciado Adolfo López Mateos, quien fue el que inició el periodo de la autonomía. Precisamente durante su mandato presidencial se creó la Ciudad Universitaria, en el cerro de Coatepec. Nada ha sido fácil para la capital del Estado de México, pero la revisión objetiva y juiciosa permite saber cuáles han sido los logros y obras que hacen a Toluca y su municipio ser lo que son.
Por la parte de la Toluca de un pasado más cercano, cuenta don Poncho: El desarrollo urbano del municipio tuvo notables avances durante las gestiones de los gobernadores Salvador Sánchez Colín y Gustavo Baz Prada, cuando surgieron las primeras colonias para maestros y burócratas, construidas por la Dirección de Pensiones (antecedente del actual ISSEMyM); pero fue en el sexenio de Juan Fernández Albarrán cuando se transformó la fisonomía del centro de la ciudad, con la construcción del actual palacio de gobierno, la remodelación del antiguo convertido en palacio de justicia, el remozamiento del palacio municipal, así como la construcción de una Casa de Cultura (luego destinada a sede de la legislatura local), el teatro Morelos y una gran cantidad de planteles escolares en diversos rumbos de la ciudad. Entre ellos, la Escuela Normal del Estado, llamada la Número Uno en tiempos del director de la misma: profesor Agripín García Estrada. Dicho edificio inaugurado en el año de 1968 sorprendió por la belleza de su auditorio que ganara en ese año, el primer lugar nacional por su admirable construcción.

