NAVIDAD 2022
La Navidad siempre será siempre que
estemos de corazón a corazón y de la mano.
Dr. Seuss
Querido y aguzado lector, son los últimos días del año y espero de corazón que la alegría y el Amor de la Navidad sea siempre entre ustedes y sus seres queridos.
Mucho hemos pasado en estos últimos años de pandemia, guerras y problemas económicos a nivel mundial. Aún ante una sexta ola de pandemia parece que tenemos un poco más de libertad para convivir con nuestros seres queridos, como solíamos hacerlo.
No cabe duda que también son fechas en las que extrañamos a nuestros seres queridos que no pueden estar cerca de nosotros por alguna razón de proximidad y especialmente aquellos que han partido de este mundo. En estas celebraciones, la memoria de aquellos que quisiéramos junto a nosotros puede volverse un momento difícil, doloroso y espero que aquellos que estén pasando por esto, puedan pasar este trago amargo.
Pero también está la otra cara de la moneda, cuando por más que se tenga con quien estar, hay razones que impiden que las familias estén reunidas y hay quienes se hieren de tal modo que prefieren la distancia, algunos especialistas de la salud mental sugieren que se evite estos contactos para no afectar la estabilidad de quien lo requiere.
Esta también es una característica que hemos ganado de nuestros días de encierro durante la pandemia, mejorar nuestra calidad de las relaciones humanas, a identificar aquello que no es sano para nosotros y quienes nos rodean, ya sea del ámbito familiar, laboral o social. Sanear nuestras relaciones.
Hoy escuchaba en el fragmento de un podcast, que teníamos el derecho de no asistir a una reunión familiar si ello implicaba una incomodidad o tener que soportar conductas que hoy identifican como tóxicas, pero que en realidad son formas de violencia y que no debemos soportar aunque sucedan en el seno familiar. Creo que son de las libertades que más están agradeciendo miles de personas que tenían que vivir violencia verbal y no verbal o incluso física en el entorno familiar, una triste realidad que esperemos poco a poco vayamos erradicando, huir de la propia familia.
También es una época en la que las emociones están a flor de piel, en la que los medios masivos de comunicación y nuevas tecnologías nos bombardean de lo que debería ser una navidad, la Navidad, de cómo debería celebrarse, etc. Además de establecer los temas a conversar que muchas veces son poco amigables con todos o que no son inclusivas o respetuosas siquiera, pero en fin, hoy también hay que agradecer la apertura a más información, que permiten al menos la cordial convivencia en muchos hogares que en algún momento no existió.
Ojalá que así como hemos avanzado en muchos aspectos para la interacción, después estemos por reconsiderar muchas acciones que permitan la cordial convivencia como sociedad y ciudadanos, aunque ya hablar de mejoras en políticas públicas ya son casi sueños, no perdamos la esperanza en que un día nos alcance el respeto al derecho ajeno.
Esperemos que sigamos avanzando por buen camino, pues no olvidemos otra frase de Dr. Seuss, Theodor Seuss Geisel escritor y caricaturista estadounidense, autor de obras como ¡Cómo el Grinch robó la Navidad! Dijo alguna vez que: dicen que soy anticuado y que vivo en el pasado. Pero a veces pienso que el progreso progresa demasiado rápido. Tan rápido probablemente que no lo pensamos, tan rápido que no lo disfrutamos, tan rápido que apenas lo vemos pasar.
Querido y aguzado lector, queda aquí la provocación y evocación para mejores tiempos en los que el Amor, la Esperanza y la Fe vuelvan a resonar en los corazones de la humanidad, que despierten el sentido de ser humanos entre nosotros.
Sé que puede sonar trillado hablar de Amor cuando hay tanta violencia entre nosotros o de Esperanza cuando hay tantas dificultades incluso para sobrevivir en este mundo y Fe, cómo tener Fe ante tanta desigualdad y maldad.
Y termino con otra frase de este escritor, Dr. Seuss que dice:
Me gustan los sinsentidos, despiertan a las células del cerebro. La fantasía es un ingrediente necesario para vivir, es como mirar la vida por el lado equivocado del telescopio. Eso es lo que hago y lo que te permite reírte de la realidad.
¡Felices fiestas, querido lector!

