+ Necesario Evitar Desapariciones, Mejorando los Proyectos de Vida

Views: 1938

La frase:

 

Caminaré y lucharé con las madres buscadoras, ¡hasta encontrarlos!

XÓCHITL

 

Necesario Evitar Desapariciones, Mejorando los Proyectos de Vida

Este es un llamado a la acción, dicen Ma. Alejandra Díaz Castro y Michel Cervantes Padilla, integrantes de Buscadoras de Guanajuato, al advertirnos que no podemos permitir que el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas sea una fecha más en el interés público. Las familias y colectivos de búsqueda, en especial las niñas, niños y adolescentes necesitamos fortalecer nuestros proyectos de vida.

 

Explican que el Grupo de Investigaciones en Antropología Social y Forense es un equipo multidisciplinario e independiente de científicas y científicos formado desde el 2016, con el objetivo de contribuir a la comprensión de la violencia sociopolítica en México, así es que las familias que integramos el colectivo Buscadoras Guanajuato colaboramos en diversos espacios nacionales, regionales e internacionales para dar cuenta sobre los múltiples impactos e iniciativas en materia de desaparición de personas. En el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadasel 30 de agostoinvocamos a quienes nos leen a un llamado a la acción para sumarse, desde su metro cuadrado, a contribuir con nosotras en los proyectos enfocados a infancias y adolescencias que crecen en familias con un ser querido desaparecido.

 

En un arduo proceso de documentación realizado en 2022 y 2023 por el colectivo Buscadoras Guanajuatoprofesionales de salud mental y el Grupo de Investigaciones en Antropología Social y Forense (GIASF),  sobre los impactos psicosociales en niñas, niños, adolescentes y personas cuidadoras con algún familiar desaparecido en el estado de Guanajuato, desarrollamos a través de talleres de teatro, cuento, dibujo y pintura una metodología para generar un modelo de intervención psicosocial con enfoques diferenciados, que permitiera implementar mecanismos de afrontamiento individual, familiar y comunitarios, a raíz de la desaparición de un familiar y las violencias que permean en el estado de Guanajuato.

 

Como contexto, las mujeres buscadoras suelen verse sometidas a un fuerte desgaste emocional, físico y psicológico, al cual los roles de género las han hecho responder como entes omnipotentes, asumiendo en muchas ocasiones una triple jornada: es decir, cuidadora (madre, esposa, hija, hermana), trabajadora y buscadora de su ser querido desaparecido. Esta triple jornada le genera a las mujeres cargas de trabajo que a menudo dificultan la convivencia interna de las familias por el agotamiento crónico de las personas cuidadoras, quienes en muchas ocasiones, son de edad avanzada o atraviesan un deterioro severo en su estado de salud, vinculado con el desgaste físico y emocional que involucra la búsqueda de su seres queridos. El desgaste que implica para las mujeres hacerse cargo de su jornada como cuidadora se ve incrementado cuando el peso de la búsqueda lleva a una reestructuración del núcleo familiar, en muchos casos traduciéndose en divorcios o la separación familiar. Pues con mayor frecuencia los varones tienden a rehacer su vida con una nueva pareja o familia, mientras las mujeres continúan sosteniendo la búsqueda de su familiar.

 

Han trabajado mucho y han logrado solidaridad.

Por otro lado, las mujeres buscadoras se enfrentan continuamente a procesos de exclusión y aislamiento con respecto de los demás integrantes de la familia, pues como algunas compañeras han referido, a partir de la desaparición de su familiar el resto de los demás integrantes suelen omitirlas o apartarlas de las prácticas de convivencia, por considerar a la desaparición como una situación incómoda para la familia. Ante la falta de redes de apoyo al interior de la familialas mujeres buscadoras han encontrado fuentes de apoyo y convivencia en los colectivos y redes de familiares de víctimas.

 

Frecuentemente, los diversos contextos de violencia repercuten en la percepción que tienen las mujeres buscadoras de las condiciones de seguridad, adoptando estrategias para salvaguardar la integridad de las niñas, niños y adolescentes bajo su cuidado, limitando y restringiendo sus actividades fuera del hogar y su convivencia con personas externas a la familia nuclear, viéndose mermadas su derecho a la recreación y al libre esparcimiento. Esta situación se puede agravar especialmente en aquellos casos donde las mujeres y niñas son desplazadas de sus lugares de origen por la violencia.

 

Otra de las consecuencias derivadas de la desaparición forzada es la alteración de las estructuras familiares y la asignación de roles al interior de estas, particularmente en los casos en donde las madres y/o padres se encuentran desaparecidos y otras personas han tenido que asumir el cuidado de las niñas, niños y adolescentes, como es el caso de tías o abuelas, suelen ser las hijas mayores quienes han tenido que asumir el cuidados de sus hermanos menores, además de hacerse responsable de las labores del nuevo hogar para no ser vistos como una carga y apoyar a quien asumió de sus cuidados.

 

En este marco, acompañantes solidarias, personas cuidadoras y nuestras niñas, niños y adolescentes construimos la iniciativa Contemos nuestra historia: un espacio lúdico que promueve la participación, opinión y la escucha de infancias y adolescencias dentro de familias y colectivos de búsqueda. En este proceso vivo, recientemente, editamos elibro pop up con un formato único que permite seguir la pista auditiva a los cuentos creados por nuestras infancias y adolescencias contenidos en códigos QR en el mismo ejemplar.

En esta iniciativa colaborativa con profesionales de salud mental, hemos registrado múltiples hallazgos positivosLos cambios más significativos se reflejan en la construcción de comunidad entre niñas, niños y adolescentes.

Conocerse en los espacios de encuentro ha potenciado procesos clave de desprivatización de la experiencia, así como el desarrollo de herramientas para comunicarse más con sus personas cuidadoras, tanto en lo referente a sus pensamientos y emociones sobre sus familiares desaparecidos como en la transmisión de sus necesidades al respecto de este u otros temas.

 

Les provocamos invitándoles a sumarse con nosotras para seguir construyendo iniciativas como este hermoso libro pop up para abonar al florecimiento de los proyectos de vida de infancias y adolescencias con un ser querido desaparecido en México. Sólo falta el respaldo colectivo, ¿no le parece a usted, estimado lector?