No mames güey
Breve prontuario de lo más granado de
la real manera del habla popular
Aprovecho este espacio para invitar a los lectores a mi TENDEDERO DE PALABRA Y MUSICA, el martes 18 de Junio a las 16:00 horas en el Centro de Pensionados y Pensionistas del ISSEMyM, situado en Eduardo González y Pichardo esquina con Silvano López.
Aseguro pasarán buen rato.
¿Qué hacemos?, que viene a futuro?
La interrogante lapidaria que conmina a una decisión:
– Tons’ qué
– O –
La sorpresa combinada con la incertidumbre:
– ¿Y ora?
-O-
Sin ser –como algunos puristas sostienen– escatológico de mentira. Se ha convertido en reina de las expresiones.
– No mames
-O-
Somos todos: el, ella, nosotros. En los jóvenes es muestra de acendrada amistad:
– Güey
-O-
Expresión multitudinaria que en los estadios de futbol se le gritaba al portero del equipo contrario cuando se deshacía del balón.
¡Putooo!
-O-
Cuando el que habló esboza una aberrante idea, palabra o acción que enoja a su interlocutor
– ¡Tas’ bien pendejo!
-O-
Usase para negar o no participar en determinada idea:
¡Ni maíz paloma!
-O-
Despedida lacónica aceptada por ambos protagonistas:
– ¿By By?
– ¡By !
-O-
Suceso imprevisto o raro. Aplicase también, cuando se saluda a una persona semidesaparecida
– ¡Qué milagro!
-O-
Esta palabra con “Z” es producto de la otoñal transformación de maleza. En su otra acepción es miedoso, que no le entra al problema, que le tiene miedo a afrontar la circunstancia
– ¡Zacatón!
-O-
Mínimo, ínfimo, insignificante, tal vez no pendejo, pero si poca cosa sin valor:
– Mierdita
-O-
La reiterada repetición de una acción negativa redúcece a que el ofendido parle:
– No mames… no mames, no te la sigas jalando.
-O-
El sostenimiento de una actitud se constriñe en dos palabras
– Ya dije
-O-
El hartazgo llega a su cúlmen:
– Te vas derechito a chingar a y madre
-O-
Cuando se amenaza a la novia con una pretendida terminación y ella contesta:
– ¿Neta chapitas?
-O-
Cuando tratan de embarcarte
– Y tú que dijiste: este güey ya cayó.
-O-
Cuando se miente o se magnifica el error
–Te pasas deveras.
-O-
Cuando tratan de introducir mentira por verdad
– Sí… me chupo el dedo.
-O-
El cantinero cuando recibe a un nuevo cliente que ya viene briago
– Allá te preñaron y aquí vienes a soltar el llanto.
-O-
Cuando alguien hace desfiguros de difícil comprensión:
– Qué pinches mamaditas son éstas.
-O-
Cuando tratan de enmendarte la plana y están en igualdad de circunstancias:
– ¿Y tú quién eres pendejo?
-O-
Cuando vuelves a regarla:
– ¿No te digo?
-O-
Reafirmación de la taradez funcional de un tipo:
– Es pendejo, pero pendejo, pendejo.
-O-
Halago amalgamado con sorpresa, que el extraño a nuestro léxico no entenderá
– ¡Puta madre… está de poca madre!
-O-
Cuando sucede. Cuando quedas harto o cuando fatalmente sucederá:
– Ora sí.
-O-
Aplicase al audaz, al que la regó o al que conscientemente sigue en el error
– Se pasó de lanza.
-O-
Se cuenta una hazaña o una tontería.
Se hace cómplice de un suceso esperando la aprobación o reprobación:
– ¿Tú crés?
-O-
Cuando al galimatías es insondable:
– No le hallo.
-O-
Mozo de cocina y res que no procrea:
– Pinche güey.
-O-
Conminación a terminar el suplicio de la espera
– ¿Tons’?
-O-
Cuando el interfecto pone obstáculos y su palabrería suena hueca:
– No la hagas de tos.
-O-
Cuando se necesita una plena confirmación del dicho de interlocutor
– ¿Te cai’ de madre?
-O-
Cuando brindas, deseas alivio o te despides, como yo lo hago orita:
SALUD
.

