NO TODAS LAS UTILIDADES SON IGUALES
“El beneficio es el premio por la innovación.”
Joseph A. Schumpeter
UTILIDAD SÍ… UTILIDAD NO: La utilidad no tiene una sola óptica ni un único origen. A lo largo de la historia del pensamiento económico, autores notables han intentado explicar de dónde procede el beneficio empresarial y qué función desempeña dentro del sistema económico.
David Ricardo estudió la renta y la distribución del producto entre salarios, beneficios y rentas; Joseph Schumpeter encontró en la innovación empresarial una fuente fundamental de beneficios extraordinarios; y autores contemporáneos han analizado cómo determinadas empresas pueden apropiarse de rentas mediante posiciones dominantes, regulación o control de mercados.
Incluso Carlos Marx, desde una interpretación completamente distinta, colocó la plusvalía y la acumulación en el centro de su explicación del funcionamiento del capital.
De estas diferentes aproximaciones podemos deducir, sin necesidad de convertir la discusión en un enfrentamiento ideológico, tres grandes formas de obtener utilidad: utilidad productiva, renta económica y utilidad extractiva, aunque pareciera, no son lo mismo.
LA UTILIDAD NO ES PECADO: Durante años se ha presentado en determinados discursos a la utilidad empresarial como algo sospechoso, sobre todo cuando los que la satanizan no trabajan, o privilegian el discurso político sobre el económico. Para quien, con sesgo ideológico, señala que si el empresario gana es porque alguien perdió, solo expresa una interpretación demasiado sencilla.
Una empresa compra materias primas, contrata trabajadores, incorpora capital, tecnología y conocimiento, asume riesgos, paga impuestos, organiza esos factores y produce algo que el consumidor voluntariamente decide comprar.
Si los ingresos obtenidos superan los costos, aparece la utilidad. En un enfoque productivo y de crecimiento real -pregúntele al PIB- esa utilidad cumple una función económica indispensable, permite reinvertir, comprar maquinaria, desarrollar nuevos productos, contratar trabajadores, capacitar, innovar, crecer y asumir nuevamente riesgos.
Una empresa que permanentemente carece de utilidades puede sobrevivir durante algún tiempo mediante deuda, subsidios o aportaciones de capital, pero difícilmente podrá hacerlo indefinidamente. Lo mismo pasa con un país, suple su falta de productividad-competitividad contratando deuda, pero eso tiene un límite y termina en la pobreza, ¿verdad Venezuela, Cuba, Nicaragua y semejantes? ¡Cuidado, México!
Hasta el propio modelo de reproducción ampliada de Marx reconoce una realidad elemental: para ampliar la producción, una parte del excedente debe convertirse nuevamente en capital. La diferencia está en cómo explicamos el origen de ese excedente.
UTILIDAD PRODUCTIVA: Es la que más interesa a una economía. Imaginemos una empresa que descubre una manera de fabricar un producto utilizando 20% menos energía, o desarrolla una máquina que duplica la productividad, o inventa un medicamento, o consigue transportar mercancías más rápidamente, o crea un producto que anteriormente no existía.
La empresa obtiene una utilidad extraordinaria -todo mundo quiere su iphone duo-, peo eso no significa que explotó necesariamente a alguien, simplemente -o complicadamente- creó valor.
El empresario innovador altera el equilibrio existente mediante nuevas combinaciones de recursos, tecnologías, productos y procesos, durante algún tiempo obtiene beneficios extraordinarios, entonces sucede algo obvio, los competidores observan, copian, mejoran y dominan el mercado -Huawei supera a Apple-. La utilidad extraordinaria comienza a disminuir y el consumidor termina recibiendo mejores productos o menores precios.
A eso Schumpeter llamó destrucción creativa. Desaparecen empresas que no consiguen adaptarse y aparecen otras capaces de hacer mejor las cosas. La utilidad productiva tiene, por tanto, una característica fundamental, para ganar más, normalmente debe producir más valor. Ésa es la utilidad que una economía debería promover.
RENTA ECONÓMICA: Existe otra manera de ganar dinero, no necesariamente produciendo más, controlando algo escaso. Una parcela extraordinariamente fértil y bien ubicada, decía David Ricardo, produce una renta superior a otra de menor calidad. Su propietario recibe un ingreso adicional no necesariamente porque trabaje más o innove, sino porque controla un recurso escaso.
La idea continúa perfectamente vigente, un terreno frente al mar, una concesión, una patente, una frecuencia radioeléctrica, una ubicación comercial privilegiada, un recurso mineral o una licencia limitada, pueden generar rentas económicas que no son necesariamente ilegítimas. Un inventor que obtiene una patente recibe temporalmente una renta precisamente para incentivar la innovación.
La parte negativa aparece cuando la renta deja de recompensar una ventaja económica legítima y comienza a depender fundamentalmente de impedir la competencia, lo que nos lleva peligrosamente a una tercera categoría.
UTILIDAD EXTRACTIVA: Las empresas, las que sí deberían de ser más gravadas, ya no generan más valor, solo capturan una parte mayor del valor que ya existe. Entonces observamos la presencia de monopolios, barreras artificiales de entrada, privilegios regulatorios, información asimétrica, captura del regulador, concesiones diseñadas para evitar competencia o comisiones difíciles de justificar.
Se distorsiona el mercado utilizando poder para imponer condiciones que un mercado verdaderamente competitivo difícilmente permitiría. La empresa puede obtener enormes utilidades, Pero la sociedad no necesariamente produce más, simplemente se modifica quién se queda con una parte mayor del ingreso existente.
Ésta es la diferencia esencial. la utilidad productiva crea valor, la renta económica captura el valor asociado a la escasez y la utilidad extractiva se apropia de valor utilizando poder económico, político o institucional.
Las tres aparecen en economías capitalistas, socialistas, mixtas o fuertemente intervenidas, es una cuestión económica y ética y no ideológica, como la mal interpretan los políticos que nunca han generado valor y pretenden distribuir el que generan los que sí trabajan.
DE FONDO
Traemos a la mesa el tema de la utilidad porque la discusión del Paquete Económico 2027 no debería limitarse a cuánto pretende recaudar el gobierno, sino a considerar de dónde proviene la riqueza sobre la cual pretende recaudar.
No produce el mismo efecto sobre el desarrollo nacional la ganancia obtenida por una empresa que invierte, innova, eleva productividad, genera empleo, paga impuestos y reinvierte, que la renta derivada de una posición privilegiada o la utilidad conseguida mediante prácticas extractivas, corrupción y ausencia de competencia.
DE FORMA
Si alguien ganó simplemente porque posee o usufructúa un recurso escaso, debemos entender la naturaleza de esa renta y determinar si existen razones económicas para permitirla. Si ganó porque consiguió cerrar el mercado, manipular reglas o impedir competencia, no podemos hablar de capitalismo o neoliberalismo, sino de corrupción y deformación. El mercado solamente funciona cuando existe la posibilidad de competir.
DEFORME
El verdadero reto del presupuesto no consiste solamente en recaudar más, el objetivo debe de ser recaudar mejor sin destruir aquello que mañana permitirá volver a recaudar. Lástima que, en este caso, la ideología y la intencionalidad electorera ignoran la lógica económica.

