Noche larga
Pareciera la misma mascarada,
el encuentro conmigo, afilada traición
de las horas que no acaban.
Crujir de dientes, de ojos a distancia;
tocarte con el impulso del recuerdo, nada,
el muro con el que me rechazas
y los eternos monosílabos,
la luna resquebrajada, te habla, te habla.
Correr de mis mensajes por la plateada
vía de mis lágrimas lácteas.
Nunca tendré tu cuerpo, menos tu mirada.
Me repito, dándome la fecha señalada
para pensar otra vez y otra,
una coartada
por la cual no sepas, no te enteres
que lloro, que me hundo en tristeza;
hasta que no hay más y los relojes
me sacan al portal de un día al que no quiero
ni me reclama.
Si tan solo prometieras una noche
como la que niegas
tampoco la aceptaría, una migaja
para este amor que te consume
dentro de mi mente y mi nostalgia.

