NOE EN EL SIGLO XXI

Views: 1105

Mi casa de tecnopor

Mi sol de lámpara en una mesa de noche

Hecha de papel periódico con cola sintética

Que soporta cualquier peso

Mi colcha cocida con mates filtrantes secos

Para que algo me abrigue

El último jarro de agua para bañarme

O para quién sabe que más

Las velas por terminarse

Y el único espejo de veinte centímetros cuadrados

Porque afeitarme y peinarme

Nunca lo dejaré de hacer

Y esta soledad mía

Donde solo tengo dos lugares para las visitas,

Dos baldes al revés para que puedan sentarse

Porque para ver televisión, donde el vecino

Que vive durmiendo y yo puedo así

Cambiar de canal a mi regalado antojo

Pero hoy no,

Hoy tengo cita con una candidata a novia

Con menos plata que yo

–Ojalá que no sea por interés, aunque me ve 

como su sugar daddy– 

y todos los días revisando detrás de la puerta, y nada

hoy tampoco llegó mi cheque,

el que llega es Horacio, mi gato angélico,

que me trae comida y que la frío al sol

al momento de la canícula

y así la devoro

y me voy apagando

y Horacio se desespera

y se pone sobre mi pecho

y me abriga en este invierno

donde las lunas de las ventanas

sin vidrio permiten que entren

casi todos los animales de Noé,

como si mi casa fuera un arca terrestre

y el diluvio lo dan las lágrimas

de estos risueños y locos animales

de todo el mundo

lágrimas que se vuelven como buen diluvio

y mi casa navegue rumbo algún puerto

con la esperanza,

que el mono,

lleve bien el timón.