+Operaciones financieras “raras” de la dirigente priista Carolina Viggiano revelan en el estado de Hidalgo; Pone orden la maestra Delfina, ¿Le harán caso?
La frase:
Se sabe que es tiempo electoral, no por los votos, sino porque sacan sus cuitas propios y extraños.
POLÍTICA A LA MEXICANA
Una operación inmobiliaria realizada por la senadora y secretaria General del PRI, Alma Carolina Viggiano Austria, vuelve a estar bajo escrutinio luego de que se documentó que en el año 2018 vendió en 17.9 millones de pesos un terreno de 7.16 hectáreas, ubicado en Zempoala, Hidalgo, que había adquirido siete años antes por 2 millones de pesos. La compradora fue Jergui S.A. de C.V., empresa que años después sería sancionada por la Contraloría del estado de Hidalgo y cuyo nombre aparece en investigaciones sobre presuntas irregularidades en contrataciones públicas.
De acuerdo con documentos revisados, Viggiano adquirió el 11 de enero de 2011 la parcela 56 Z-1 P2/2 del Ejido Villa de Margarita, por 2 millones de pesos, según la escritura 20491 de la Notaría Pública 18 de Pachuca. En noviembre de 2018, el mismo inmueble fue vendido a Jergui por 17 millones 900 mil pesos. La operación representó una diferencia nominal de aproximadamente 15.9 millones de pesos y un incremento de 795 por ciento respecto del precio de adquisición.
La investigación señala que el pago se realizó en siete exhibiciones: una transferencia inicial de 5 millones de pesos, cinco pagos mensuales de 2 millones y un último depósito de 2.9 millones. La compraventa ocurrió aproximadamente dos meses después de que Viggiano concluyera su tercer periodo como diputada federal.
La documentación citada también señala que el terreno permaneció como un predio rústico y que, años después, no presentaba infraestructura o actividad visible.
El antecedente que coloca a la empresa compradora bajo mayor escrutinio se produjo años después de la transacción.
La Secretaría de la Contraloría de Hidalgo incluyó a Jergui en un listado oficial de proveedores sancionados y determinó la cancelación de su registro como proveedor durante cinco años, correspondiente al expediente 376-17.
En 2023, la dependencia estatal informó la baja de decenas de empresas de su padrón de proveedores por irregularidades detectadas en sus expedientes, entre ellas, Jergui.
De acuerdo con la investigación, verificaciones realizadas posteriormente por autoridades estatales cuestionaron el domicilio fiscal registrado por Jergui. La compañía también fue relacionada periodísticamente con otras empresas investigadas por presuntos esquemas de simulación de competencia y contratación pública.
Sin embargo, estos antecedentes corresponden a actuaciones posteriores a la compraventa de 2018 y, por sí mismos, no acreditan que la operación inmobiliaria de Viggiano haya sido ilegal.
Otro elemento señalado en las investigaciones es la actividad previa de Jergui. En Coahuila, donde habría participado en la instalación de pistas de hielo dentro del programa Coahuila Brilla, durante el gobierno de Rubén Moreira Valdez, esposo de Viggiano Austria.
La investigación plantea esta relación como un elemento que requiere explicación, aunque la existencia de contratos o vínculos comerciales con gobiernos estatales no demuestra por sí misma una conducta ilícita.
La operación deja, de acuerdo con los reportes periodísticos, tres hechos que pueden ser documentados por separado: el terreno fue adquirido por Viggiano en 2 millones de pesos en 2011; fue vendido a Jergui en 2018 por 17.9 millones, y la empresa compradora fue posteriormente sancionada por la Contraloría del estado de Hidalgo con la cancelación de su registro como proveedor durante cinco años.
La relación entre estos acontecimientos y cualquier eventual responsabilidad adicional deberá determinarse con base en documentos oficiales y las explicaciones de las personas y empresas involucradas.
Sin embargo, eso ya será responsabilidad de la dirigente priista, aquí solamente nos dedicamos a investigar y exponer este tipo de asuntos que evidencian movimientos medios raros que pueden tener consecuencias.
Pone orden la maestra Delfina
Para nadie es un misterio que este año se han vivido tiempos violentos por el municipio de Tecámac. Comenzó todo con enfrentamientos entre grupos políticos y después empeoró la situación hasta registrarse una serie de atentados en los que extrañamente las víctimas siempre fueron políticos.
Por eso, la maestra Delfina Gómez Álvarez aprovechó su presencia en esa localidad para pedir a todos calma y mesura, que dejen de enfrentarse y balearse, porque eso no soluciona nada y, por el contrario, acarrea un ambiente desfavorable para el desarrollo de la localidad.
Rosa Yolanda Wong Romero, es la actual presidenta municipal, pero persiste otro poder no formal que encabeza la actual senadora y ex alcaldesa Mariela Gutiérrez Escalante, quien tiene rato que no está nada contenta con la traición que la actual presidenta municipal le ha hecho vivir.

Por eso, la gobernadora mexiquense aprovechó que las tenía a las dos en un mismo evento para hacer un llamado público a la reconciliación, a que arreglen sus problemas y, sobre todo, a evitar la violencia como método para resolver cualquier diferencia. La gran pregunta es: ¿Le harán caso?
A las dos políticas de Morena les cayó como gancho al hígado el mensaje de la maestra Delfina, ambas obviamente hicieron como que no entendieron, trataron de voltear para otro lado, pero lo cierto es que caló y muy hondo porque ambos personajes saben perfectamente que nada de lo que recientemente ha sucedido en ese municipio es una situación inexplicable, sino, por el contrario, que de todo hay raíces muy profundas y heridas políticas que sanar.
Hoy Tecámac está muy cerca de entrar a otra etapa de definiciones políticas, y por mucho que se desee ocultar es evidente que los grupos políticos tirarán cada uno hacia su lado para tratar de dirimir el proceso de elección de quienes serán las candidatas o candidatos a cargos de elección, como la presidencia municipal y la diputación local y federal de ese distrito.
No hay favoritos, cada una de las involucradas: Rosi Wong y Mariela Gutiérrez, mueven sus respectivas cargas deseando que su grupo sea el que se imponga, pero eso no debe alterar el orden del municipio, y, como dijo la gobernadora, se debe trabajar de manera coordinada para evitar que el enfrentamiento termine en violencia.

Es un llamado político que tal vez haría falta multiplicar y que suene muy fuerte en otras latitudes del Estado de México, pues nadie desea que las diferencias políticas se traduzcan en hechos violentos durante el desarrollo de las elecciones estatales del 2027.
Hay que hacer política, pero política de altura y, sobre todo, alejada de cualquier hecho violento que altere la calidad de vida de los ciudadanos y que pudiera cobrar lesiones o vidas a quienes desean un cargo público en las futuras administraciones municipales y en las cámaras de diputados local y federal.


