ORNAMENTO EN LA PROSPERIDAD

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Ella, sí es el fruto del sentido común, sin embargo, el sentido común, no es el resultado de ella. 

Ella, muchas veces es el arte de hacer visibles las cosas que para muchas personas son totalmente invisibles. 

Ella, con paciencia y empatía, siempre hará que las cosas difíciles terminen pareciendo e inclusive siendo fáciles. 

Ella, es amante de la libertad, es la puerta que conduce a ella, si uno carece de ella, será esclavo de sí mismo y de toda la humanidad. 

Ella, es el camino certero que conduce siempre al liderazgo, cuando ella está ausente, la ineptocracia se apodera de nuestras vidas. 

Ella, continuamente está dispuesta a ayudarnos a resolver problemas, es por eso que, un problema resuelto sin ella presente, nunca dejará de ser un problema, porque la solución será temporal, no para siempre. 

Ella, es la puerta de escape de la esclavitud mental, es la puerta de escape hacia la libertad de pensamiento, sentimiento y nos da el poder de decisiones acertadas. 

Ella, una vez que la tenemos, nos seguirá durante toda la vida, pero es cambiante, es voluble, se transforma, está en constante cambio y tenemos que ser capaces de seguirle los pasos y nunca dejarla ir. 

Ella, nos conduce a cualquier parte del mundo, ella es la llave maestra para sobrevivir en este planeta. 

Ella, nunca será un problema, siempre será la oportunidad y la garantía  de encontrar la solución al problema, aunque a veces no nos sea fácil lograrlo. 

Ella, es el mejor regalo que nos dejan nuestros padres y que nosotros podemos dejarle a nuestros hijos, aunque cuando son chicos, ella les parezca poco. 

Ella, puede convertirse en la mayor desventaja del ser humano a lo largo de toda su vida, no obstante, depende de él si reacciona a tiempo  y la toma, para convertirla en ventaja. 

Ella, es el alma de la sociedad, la sociedad sin ella, desde luego se da por perdida, porque ni el dinero puede superar su valor. 

Ella, siempre será la que sobrevive, cuando lo que uno aprende termina siendo olvidado, porque ella no se olvida, puede no aplicarse, pero nunca olvidarse. 

Ella, es como las preguntas bien formuladas, que siempre van a superar a las respuestas fáciles. 

Ella, genera constantemente la confianza, la confianza con el tiempo genera esperanza y sin duda la esperanza termina generando lo que muchos buscamos, la paz. 

Ella, es para el alma, como lo que una escultura es a un bloque de mármol, o lo que una casa es a un ladrillo. 

Ella, consiste, principalmente en lo que hemos desaprendido, porque tener memoria selectiva y poder olvidar lo que no nos sirve, es la clave para avanzar y crecer. 

Ella, es el mejor guardaespaldas de la libertad, mucho mejor y más fuerte que un ejército permanente. 

Ella, si se rechaza y no se acepta ni se obtiene en la juventud, se perderá en el pasado y sin duda, hay que darla por muerta para el futuro. 

Ella, nunca va poder sustituir a la inteligencia, lo que sí, juntas de la mano, van a lograr cosas que nunca pensamos ser capaces de obtener. 

Ella, carece de la capacidad de crear al hombre, pero el poder que sí tiene es el de ayudar al hombre a crearse a sí mismo. 

Ella, está presente siempre, en el entretenimiento, en el deporte, en la lectura, en el descanso, en el trabajo del día a día. Lo importante es tenerla presente y siempre tomarla de la mano, no dejarla ir. 

Ella, siempre marcará la diferencia, estemos donde estemos, con quien estemos, y a dónde vayamos. 

Ella, nos ayuda a lograr saber todo sobre algo, y también algo sobre todo. 

Ella, se obtiene con ejemplos, no con palabras, porque las acciones se sumergen en nuestra memoria y se quedan, pero las palabras se borran, si no fueron sustentadas con hechos. 

Ella, siempre será nuestra mejor amiga, que nos acompañará a donde vayamos, nos ayudará con quien estemos y nos llevará hacia el camino correcto. 

Ella, en su mediocridad siempre habla, cuando es buena explica, cuando es superior demuestra, pero cuando es grande, siempre inspira. 

Ella, es como el vestido de gala, que uno decide ponerse para asistir a la fiesta más grande del mundo, la fiesta de la vida. 

Ella, cuando está ausente, aumenta la probabilidad de que no suceda lo que realmente querramos. 

Ella, es aquel movimiento que se da en el transpaso de la oscuridad infernal hacia la luz paradisíaca. 

Ella, nunca será el camino que queremos seguir o que nos trazamos, ella siempre debería de ser el objetivo final, es el cimiento sobre el cual construimos nuestro futuro. 

Y finalmente, como decía el filósofo griego, Aristóteles: La educación es un ornamento en la prosperidad y un refugio en la adversidad