Paraelio

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Algunas veces la vida te permite compartir con alguien más de una vez. Muchos se refieren a esta circunstancia como tropezar con la misma piedra, por lo que conocemos al reencuentro entre corazones como un error; pero si existe una mano encima de mí, llámenla Dios, llámenla Destino o incluso si quieren Moira, ¿no estará a caso indicando algo? ¿Cuántas veces conectamos de forma verdadera?

“Eres el mundo de mis decisiones jamás no tomadas, ese maldito verbo: el hubiera” menciona ella. “¿Qué vamos a hacer?” menciona él, planteando la resolución de un presente que creará un futuro. Voces y más voces, ¿cuántas personas hay en el mundo? ¿por qué me ha tocado narrar a estos dos? En fin, utilicemos este viejo reloj, desgastado por narraciones ya finalizadas. ¿Cómo?, ¿no conocen a mi reloj? Supongo tendré que volver a leer las indicaciones

-No usar fuera de los textos literarios.

– No dejar cerca de superficies acuosas.

– Ser responsable con los tiempos a observar.

– Presionar una vez para parar el tiempo.

– El botón permite dos funciones: Back and Next.

Girar a la izquierda y presionar para el pasado.

– Presionar dos veces para llegar al presente.

-Girar a la derecha y presionar para el futuro.

Nota:    1) El viaje en el tiempo siempre deberá de iniciar en el presente.

2) Hacerlo desde otros tiempos podría modificar la línea tiempo y la historia literaria.

3) El futuro será hipotético y podrá cambiar según las decisiones presentes de los personajes

Tiempos de bachilleratos, dos grupitos: uno pequeño de tres amigas, el otro grande de generaciones más adelante. Humores parecidos, imágenes de una red social. Sucesos oscuros, se escucha la voz de Mel “reposar el alma en su hombro” es lo que ella reflexiona cuando conversa con él. Nunca antes pude sentir a un personaje femenino, mucho menos lo que pensó. Espero llegar a sus aspiraciones.

Pasa el tiempo, dos mensajes. Ella inicia: “Tú me atraes”. Y él responde: “Tú también”. Es raro el encuentro entre dos personas, más raro el caso de estos dos que parecen detener el tiempo para borrar las malas historias. Personas que interrumpen la historia, una fiesta de reencuentro, sí, me refiero a los grupitos. Mel no puede evitar sentirse así, él es como un líquido que se le escapa dentro de sus manos, pero que al evaporarse se instala dentro de su ser. ¿Cómo alguien puede estar sin estar? ¿Acaso es lo que siente Mel?

Paro el tiempo y camino dentro de las fechas, destaca un mensaje: “A la semana terminé con ella”. “Neta para eso wey” Puedo escuchar el enojo de Mel, ¿qué vas hacer? ¿qué se debe hacer? Estoy confundido, creo que ella también. Andemos sobre este tiempo pasado, curioso estoy de lo que está por pasar. Mensajes y mensajes, vaya que eres perseverante Eliot: “Ven a verme a mi trabajo” “¿Qué hago? En verdad quiero verlo”. En ese tiempo él trabaja en un departamental de ropa donde te obligan a vestir de negro. “Sólo quiero que estemos juntos” Ella al final accede.

“¿Qué son todos estos sentimientos?” “Estoy muy nervisiosa” Ella camina hacia una plaza, las más grande del sur. Pronto se encuentra en uno de sus baños, siento que estoy invadiendo la privacidad, pero creo que por primera vez me toca conducir los sentimientos y reflexiones de una ella. Su cara está muy roja, aún así ella está tan bonita ¿por qué le titubea la mano a la hora de maquillarse? ¿Las personas se pondrán tan nerviosa cuando quieren a alguien? Ella se pasea cerca de la tienda para poder observarlo después de tanto tiempo. “Es el sujeto más guapo y hermoso que ha existido en la tierra” Yo sólo veo una cara sin rostro, ¿será por qué estoy ante un nuevo tipo de narración? Se está acercando, creo también empiezo a sentir ese nerviosismo.

–Disculpa tendrán esta falda en S.–

–No lo sé, pero déjame checar.– responde él.

Él regresa y menciona: ­–Lamentablemente no la tenemos en esta sucursal, pero esta… ¿Qué estamos haciendo?– cuestiona él.

–No lo sé, pero es divertido.–

–Esperáme unos veinte minutos…–

Ella se pasea por la plaza y él le textea un mensaje, está preocupado porque no la ve. ¿Qué es estar juntos? No lo sé, ellos sólo se miran y platican, parece una resolución. Acuerdan en intentarlo. Caminar en este pasado es un poco incómodo, parece que ya no recarga su alma sobre él. Ella llora muchas veces, ¿cómo ser suficiente para alguien? “Con el paso de los días siento que lo pierdo”. Vuela el tiempo, será porque la ficción es atemporal, pero siempre me ponen a narrar personas reales. ¿Si yo estoy narrando significa que es ficción?

Un mes y puedo ver nuevamente un mensaje: “Tengo que ir museo para mi clase de reflexión, ¿quieres acompañarme?” mensajea ella. Él acuerda con ir y parece que nuevamente usan su goma especial para eliminar sucesos extraños. Mel y E… piensan en una segunda ocasión. ¿Se puede llorar por el gusto o adoración que tienes por alguien? Extraño, esta vez no puedo meterme dentro de los pensamientos y emociones del hombre. ¿Qué son estos colores? Largas caminatas entre ambos divididos entre rojo y azul, ¿colorear las escenas será simbólico? El azul opaca poco a poco al otro color expresado por ella.

Ella es azul. Mel se refugia en sí misma, la vida y sus malditos problemas. ¿Cómo discutir correctamente los conflictos de pareja? “¡Deja de echarme la culpa!” Este pasado está a nada de caerse. El azul dismunuye poco a poco, el fondo es gris: “Terminamos” menciona él. ¿La chingada es como la gran nube imaginaria de los mexicanos? “No puedo mandarlo allí, no es como los otros” dice Mel a uno de su amigues. Cuando lloramos el tiempo se alarga: “No me dejes, por favor.”. Una hora y la misma frase, llanto y más llanto, parecía un poema triste sin fin. Las últimas lágrimas: “Siempre voy a quererte en mi vida”

Mel aceptó, posiblemente jamás podrá dar todo el amor que tiene por él. Terminar y no regresar, por fin le escuchó: “es una barrera que tú estás poniendo. No yo” Ser un narrador deficiente es complicado, ya no sé a que va este conflicto. Las personas distanciadas siempre pueden volver a verse sea como una silueta o con verdaderas palabras: “Por fin entré a la uni” Menciona él. “¡Felicidades!”, ese color colorado emerge poco a poco de ella. ¿Cómo se puede sentir feliz por alguien y a la vez destrozada?

Me gustaría no ser un narrador y poderle algún consuelo. El reencuentro es corto, ella se va. Izquierda y derechas, dos caminos: un coche y una tienda que casi aparece en cada esquina, cigarros y una partida: “Pues adiós” dice ella. El tiempo es corto cuando no están, cuando no se ven. Tres años y su sombra se ha perdido en su memoria, en la noche su recuerdo se agranda por la luces artificiales. Para ella él es alguien que no se olvida.

Los papeles se intercambian. Él mensajea muchas veces, ella en tiempos de crisis sin querer contestarle. ¿Será que el sentimiento por fin murió? ¡Qué torpe! Si estoy hablando de ellos en presente, supongo que algo más está por acontecer. La red social que inauguró el antes y después de la vida en internet advierte dos sucesos. “Me eliminó” Mel lo supo por una nueva solicitud. No tarda en salir una burbuja de conversación, mayo 2020. ¿Cómo este par de sujetos son capaces de usar tan fácil un borrador? ¿Será por un sentimiento verdadero, de esos que todas la películas de catálogo venden? “Parece como si no hubiese pasado nada” menciona ella.

“No lo voy a querer, no me lo voy a permitir”. El tiempo enseña y ayuda a controlar las emociones, esos impulsos de vida y muerte que nos recuerdan que estamos vivos. El alcohol es una aliado malvado en las noches, Mel lo conoce bien: “Deberíamos intentarlo otra vez”. Ella jamás recordó sus palabras hasta que ese rostro, que no puedo ver, lo mencionó. Una declaración que ella jamás imaginó del primo de su mejor amigo, ¿qué hacer? Salir de manera forzada jamás va a funcionar.

Él ante los problemas que es rostro, que tampoco puedo ver, consoló y nuevamente ebria pidió por un nuevo intento. Una excusa que personas usan ante el cambio, “quiero volver a conocerte”. “Lo extraño y verdaderamente quisiera estar con él”, reflexiona Mel. Una llamada, la eterna espera de la resupuesta: “Si no hay forma de continuar, no le digo nada”, se dice a sí misma. La goma especial puede usarse una vez más para que ambos sujetos hablen de lo suyo.

“¿Qué quieres de nosootros? ¿Lo intentamos? Si no quieres es mejor que seamos amigos” Voz que casi no escucho, responde y di algo. Un silencio “¿Sabes lo que sientes por mí?” Otro silencio, por fin un poco de oralidad: “Es que no lo sé”. “No pasa nada”, responde ella. “Sé que te quiero, no sé de qué forma”. “Tenemos que romper este círculo”, complementa él. De su rostros por fin veo una labios que se iluminan: “Te quiero como amigo”. ¿Qué siente él? ¿Será que se sentira menospreciado? El alcohol no es justificación, pero borró esas palabras verdaderas que venían de la emoción de Mel: “No te puedo obligar a que estemos juntos” Si este lazo que puede borrar cualquier pelea pasada, ¿por qué establecen acuerdos para ser amigos? “No podemos estar con escenas de celos” Las palabras que Mel concuerdan, aunque verdaderamente no lo quieren:“Está bien, pero dame tiempo porque en mí todavía hay sentimiento de que estemos juntos”. Siguen hablando

–No te molestes–

–No estoy molesta.–

–Eres la única persona que sé cuando está molesto.– ese diálogo dice más que todo lo que les estoy narrando.

– No estoy molesta, estoy triste y necesito mi espacio.–

La llamada finaliza. Llanto y más llanto, el amor y los sentimientos que produce jamás se entienden. Actualidad, una clase virtual de un marxista. “En verdad se ve triste” piensa un compañero. Apuesto a que los demás también. Mel toma una hoja en blanco, “Paraelio” ya no importan las reglas ortograficas de primaria. Escribre: “Nunca había sentido las palabras te amo…” lágrimas interrumpen la tinta: “… jamás se las he dicho, porque las siento; nunca lo vas a saber eres la única persona con la que pienso a futuro” y no puedo meterme la idea de que no va pasar”.

Esconde esa hoja entre muchas más, es como un mensaje no enviado. Toma otra: “Lloró tanto que… al final lo acepto. Acordarme de él es una sensación muy igual que cuando te cortas con una hoja de papel” Moira, Dios, Supremo Manipulador o como te llames ayuda a esta persona que ya quiero como amiga. No sólo a ella, salgo de mi ateismo para rogarte que me muestres el rostro de ese él que no puedo ver, diré los padres nuestros y otras oraciones, hazles ver que sus corazones están conectados. Sé que Paraelio hay Paramel.