PARTIR
Partir… sin horas, sin lugar de llegada,
dejando que la libertad sea mi nombre.
Irme como quien nunca hubiera tenido
tus besos, tus abrazos, tu sonrisa.
Irme, y ya no atrapar los sueños contigo,
ya no disfrutar del silencio cuando
caminamos por los lugares donde me
robabas un beso y me llenabas de vida.
Irme sin tus versos que llenaban mis
días, cuando en las horas de ausencia
te extrañaba.
Partir, para no necesitarte, para no
sentir el vacío de las horas importantes
que sólo eran nuestras.
Partir para no llamarte, para no mirar el
cielo, cuando las sombras de la noche
nos permitían mirar las estrellas.
Partir, sí, me dolerá el viaje, me dolerá no
sentirte junto a mí y mirar sola el paisaje,
sin la posibilidad de tocar tus manos, y
dormir, segura de que un beso tuyo sería
el despertar cálido, de aquel tiempo
sólo para nosotros.
Irme, con pasos firmes y seguros, que ya
no duela tu ausencia, que se borren todos
los momentos hermosos, ya no pensaré
en tus versos, ni en el mar de tus miradas.
Partir sin lágrimas, sin excusas, al final del
viaje, recordaré tu nombre, sin fechas,
sin tiempo, sin nostalgia.

