PLÁTICA DE RICARDO GARDUÑO, QUIEN RECORDÓ CÓMO ENTREVISTÓ A LO MÁS GRANADO DE LA LITERATURA
Julio Cortázar, Carlos Fuentes, Oscar Chávez, Mario Vargas Llosa y Gabriel García Márquez, son algunos de los artistas y escritores que pasaron por la historia periodística de Ricardo Garduño, quien durante más de dos décadas dedicó sus días a hacer sonar las voces más importantes de la cultura hispanohablante y de la política en Latinoamérica.
Reportero de El Sol de Toluca, Garduño recordó frente a amigos y familiares, sus memorias como dueño de una pluma que le fue impuesta, de cierto modo, por su hermano Guillermo Garduño, quien fue jefe de información del periódico antes mencionado y quien, según sus relatos, resulta ser uno de los pilares fundamentales para que pudiera difundir las palabras que le hacían llegar sus entrevistadores.
Recordó a algunos escritores que entrevistó, como Juan Rulfo, quien a través de un evento encontró y le fue posible captar su atención por medio del conocimiento preciso de sus novelas, aseguró que su sagacidad al momento de hacer preguntas, le permitían colocarse como un entrevistador de calidad. Aunque aceptó que no era una tarea sencilla hacer valer su trabajo frente a titanes de la literatura.
Así como Rulfo, hizo mención de Fernando del Paso, quien fue considerado uno de los mejores exponentes de la creación literaria en México del siglo XX, por medio de obras como Noticias en el Imperio, Palinuro de México y José Trigo, libro que le abrió la puerta a Garduño para entrevistar al escritor en su casa en la calle de Eugenia 32 en la Ciudad de México.

“Me citó a las 9 de la mañana y me dijo, yo viví en Londres y si llegas a las 8:59 no te doy la entrevista y si llegas a las 9:01 tampoco, tienes que ser puntual a las 9. Entonces yo tomé mi autobús a las 6 de la mañana de Toluca, llegué tempranísimo, a las 7 y estuve puntual en la puerta de su casa. A las 8:30 abrió su puerta, cuando me vio, me dejó entrar y se puso a barrer. Le tomé una foto y yo creo que él se preguntó: ¿sabrá ese muchachito que yo escribí ese libro? Y yo me pregunté: ¿sabrá del Paso que lo voy a entrevistar en unos minutos?”, recordó.
Así como del Paso, las historias de Garduño iban desde lo más intelectual hasta lo más político, como fue estar rodeado que personas cercanas a Salvador Allende, que no solamente le puso uno de los retos más memorables de su vida como periodista, sino que le hicieron notar la validez de un trabajo como reportero.
Con una cámara y una libreta en las manos, el también dueño de la Librería del Fútbol, única en su tipo en el Estado de México y en el país, señaló que nada hubiera sido posible si su hermano no lo hubiera impulsado a dedicarse a la creación y relato de historias y sobre todo, por haberle organizado, buscado y agendado la mayoría de sus entrevistas.
