Poco valorado el episodio de Los Mártires de Toluca en la Historia Nacional: Nemer
El episodio de Los Mártires de Toluca es “uno de los hechos más importantes de la historia de la Independencia, poco valorado en la historia nacional”, apuntó el escritor Alexander Naime Libien, quien destacó la necesidad e importancia de reivindicarlo, esto durante la charla “Entre Tolucos” con Jesús Izquierdo, quien en razón de esta propuso la realización de un monumento a los mártires.
Naime Libien coordinó el libro La Historia de Los Mártires de Toluca (2011), que reúne las crónicas de diversos estudiosos e historiadores para recrear los hechos ocurridos el 19 de octubre de 1811. Esta obra fue magistralmente ilustrada por el maestro Leopoldo Flores.
El escritor aseguró que este episodio “demuestra por un lado, creo yo, una lectura del menosprecio al esfuerzo indígena en la lucha por la independencia y por otra parte la ferocidad con la que los realistas trataban a los insurgentes, y el sentimientos de culpabilidad que sintieron los generales” involucrados en este hecho, el comandante Rosendo Porlier y Joaquín María de la Cueva.
Alexander Naime se refirió que una vez iniciada la guerra de Independencia en nuestro país, tras establecerse en agosto de 1811 la primera junta de gobierno insurgente en Zitácuaro, Toluca cobra relevancia como punto estratégico, de ahí que el 22 de septiembre de 1811, la junta envía a Jose María Oviedo, a Cruz Manjarrez y Albarrán, y a otros generales a Tenango y avanzan hacia Toluca.
Luego de ir ganando posiciones, los insurgentes se concentran en El Calvario, dispuestos a tomar el centro de la ciudad.
Por otro lado, De la Cueva y Porlier plantean la estrategia para atacar El Calvario y el 19 de octubre por la mañana, atacan para enfrascarse en una batalla que, algunas crónicas señalan, duró unas dos horas, aunque Porlier en su reporte dice que fue en 3 minutos.
Los insurgentes se dispersan y los realistas, quienes defendían la corona y el virreinato, toman 200 presos indígenas, saquearon las casas del Calvario y los llevaron a la Plaza de Armas, ahí ordenó fusilar. Las primera versiones señalan que eran 100 indígenas que habían fusilado, otras versiones dicen 67.
“La investigación Pilar Iracheta y Raymundo Martínez da cuenta de que el párroco de la época daba fe de lo siguiete: “En 19 de octubre de 1811 se les dio sepultura eclesiástica en el campo como a 63 arcabuceados y a 282 que murieron en el ataque del Calvario sin haberse sabido su estado, ni su nombre ni su origen”, citó Alexander Naime.
Es decir, Porlier se movió con tal resentimiento y crueldad que “no quería que se identificaran ni nombre, ni personas ni origen de a quienes habían arcabuceado, para darles un castigo ejemplar. Con tal fin ordenó desnudar a todos los indígenas y los fueron fusilando en distintas tandas en la Plaza de Armas, en el punto que hoy ocupan la calle de Independencia en la parte lateral derecha de la Catedral”.
Tras esta masacre, Porlier y De la Cueva decidieron prácticamente perderse y no se supo mucho de ellos después, aunque participaron en algunas otras batallas.
“Estos son los hechos trágicos que ocurrieron en Toluca, que creo que es una historia que hay que reivindicar. Muchos tolucos conocemos la Plaza de los Mártires pero pocos sabemos que hubo detrás, las implicaciones políticas, sociológicas y sociales que tuvo para la época; la Violencia que todavía hubo posteriormente a estos hechos, porque el ejército realista siguió invadiendo y matando a indígenas en los pequeños poblados alrededor de la ciudad de Toluca”.
En su reflexión, el intelectual agregó que “este exterminio de indígenas, sigue expresándose en nuestros días de otras maneras. La población indígena en Toluca es una población poco reivindicada en cuanto a derechos, en cuanto a presencia social, en cuanto a su importancia histórica, y creo que poco a poco todas las Políticas de desarrollo urbano y desarrollo social a lo largo de los años han ido exterminando a la población indígena de Toluca”.

