Poema de la primera y gran lluvia

Views: 967

Agua viene en su camino

de regreso al pavimento, al niño

que no fui y del que recuerdo

ese miedo a los relampagos

           y a los truenos.

La lluvia vuelve enemiga,

violentada por sabe cuántos vientos,

en tales mares a los que no alcanzarían

nuestras miradas ni sonriendo.

Vuelves Madre Lluvia en Diez de Mayo,

asaltas a los secos,

a los buenos muchachos;

eres un esperpento en esta noche de negro

donde me duelen los zapatos

y para correr ya estoy muy viejo.

No soportaría otra vez caer al fango.

Llega el agua impetuosa por descanso,

a contar lo del mismo año,

a despertar las caricias insepultas…

A contradecir mi definición de verano.