+ Políticos y Partidos, Muy Distantes de la Ciudadanía en el Edoméx; 61% de hombres de más de 55 años votaron por Delfina; se recupera de grave enfermedad el Cardenal Felipe Arizmendi

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La frase:

Abuso de autoridad al instalar parquímetros, sin consulta; abuso de poder, al mandar a la policía contra ciudadanos y regidores; y no contra delincuentes, sin duda…

RAYMUNDO ESTÁ EQUIVOCADO

SE RECUPERA EL CARDENAL FELIPE ARIZMENDI

En una carta del Arzobispo de TolucaRaúl Gómez González, se informa a los feligreses de la Arquidiócesis sobre el estado de salud del Cardenal Felipe Arizmdendi Esquivel. Dice lo siguiente:

El señor Cardenal Felipe Arizmendi Esquivel presentó un cuadro de enfermedad de gran cuidado durante estos días, iniciado por un absceso dental que desencadenó una fuerte infección, provocada por microorganismos patógenos, los cuales afectaron el cuello y el sistema respiratorio, de tal magnitud, que tuvo que estar bajo sedación en cuidados intensivos. Habiendo respondido favorablemente, y después de retirarle el respirador, ahora se encuentra despierto comenzando a comunicarse de manera paulatina. En este día podrían pasarlo de terapia intermedia a una habitación.

Nos unimos en oración por su recuperación y por el personal médico que le atiende, para que siga avanzando satisfactoriamente, como ha sido hasta ahora. Invocamos la intercesión de San José y de Santa María de Guadalupe.

Con aprecio fraternal.

Cardenal Felipe Arizmdendi

Raúl Gómez González

Arzobispo de Toluca

Originario de ChiltepecCoatepec Harinas, Estado de México, el Cardenal Arizmendi se ordenó sacerdote en el Seminario Conciliar de Toluca, donde llegó a ser rector, fue el obispo número 46 de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas y quinto obispo de Tapachula. Fue nominado Cardenal por el Papa Francisco el 25 de octubre de 2020.

Desde el año 2017 trasladó su residencia a la Arquidiócesis de Toluca.

Políticos y Partidos, Muy Distantes de la Ciudadanía en el Edoméx

Muy distantes de la ciudadanía lucen tanto políticos como partidos del Estado de México, luego de que han perdido totalmente una ideología propia, un programa de acción política y de participación ciudadana, pero sobre todo que se han mezclado entre sí a tal grado que la población no percibe diferencias sustanciales entre uno y otro, a pesar de tratarse de rivales irreconciliables hasta hace poco.

Tal desdibujamiento partidista, tras la integración de dos bloques de partidos, uno encabezado Morena al que se unieron el Partido Verde y el Partido del Trabajo; y otro abanderado por el PRI, al que se integraron el PAN, el PRD y Nueva Alianza, trajo como consecuencia que todos ellos, sin excepción, fueran perdiendo votos en la suma total, independientemente de quienes resulten ganadores o perdedores. Para la ciudadanía se trata de una perversidad comodina.

Los mexicanos, a lo largo y ancho del país, han optado votar a favor de Andrés Manuel López Obrador; sin importar el nombre de las candidatas o candidatos que registre Morena para los diferentes cargos de elección popular, a tal grado que en menos de seis años ya pintó de guinda prácticamente todo el país, y el próximo año intentarán pintar del mismo color los tres poderes del Estado, los Congresos Locales y los Ayuntamientosa efecto de hacer del país lo que les plazcasi es que los partidos políticos opositores no cambian de estrategia.

Además de la crisis de liderazgos, los partidos políticos mexiquenses se fueron por la vía fácil de establecer alianzas para sobrevivir y asegurar posiciones políticas y recursos económicos para las dirigencias, aun perdiendo elecciones, sin importarles las bases militantes ni sus simpatizantes, quienes han ido perdiendo todo interés en la política al observar que ya todos son lo mismo, y obedecen a la misma voz que los manipula desde el Palacio Nacional.

Al limitarse a obedecer, los partidos políticos mexiquenses se olvidaron de formar nuevos cuadros, de escuchar a la sociedad, de trabajar en las comunidades, de gestionar las obras y los servicios que demandan las familias para progresar, de promover una doctrina propia y actuar en consecuencia, para incrementar sus seguidores. Todos se han conformado con jugar el papel de meras comparsas.

Ni Morena va a poder sobrevivir sin la figura magnética de Andrés Manuel López Obradorni sus partidos aliados con la respiración artificial que ahora les brinda el carismático mandatario; y menos van a poder sobrevivir los partidos opositores a Morena, los cuales ahora se conforman con las migajas que les arrojan en pago a obscuros y denigrantes acuerdos con los que traicionan a sus seguidores.

Renovarse o morir es la consigna para todos los partidos políticos mexiquenses mientras siga vigente el sistema de partidos políticos como vía para la participación democrática en México y como única vía para el acceso a los cargos de elección popular y de representación ciudadana para ejercer el poder, aunque por el momento a nadie parece interesarle.

Sin embargo, está claro que aquel partido político que inicie cuanto antes su proceso de renovación, de autocrítica, de apertura a la sociedad, de democratización internade formación de nuevos liderazgos, y de compromiso real con las causas ciudadanas, es el que va a poder conseguir una fuerza propia suficiente para volver a ilusionar a los electores con oferta electoral sin demagogia, sin manipulación populista, sino con acciones claras, transparentes, apegadas a la realidad que lleven a ganar la batalla contra la corrupción, la impunidad, la pobreza, la violencia, el crimen organizado, porque de otra manera el país seguirá irremediablemente su caída al abismo.

Por todo ello resulta interesante revisar el trabajo de Yamil Gustavo Nares Feriadirector general de la empresa de Investigación de Opinión Pública DEFORE, sobre las preocupaciones y las expectativas de los electores del gran laboratorio político que es el Estado de México tras la elección del domingo 4 de junio ganada por Delfina Gómez Álvarez, de la alianza Morena, PVEM, PT, con el 52.66 por ciento de los votos, contra el 44.34 por ciento conseguidos por su contrincante Del Moral Vela.

El análisis arroja que la elección mexiquense tuvo una participación del 50.13 por ciento del total del padrón electoral, lo que equivale a poco más de seis millones de electores. Un pobre desempeño que refleja el nulo interés en la política.

Los votantes de la ganadora Delfina Gómez Álvarez fueron principalmente hombres con un 61 por ciento; y de más de 55 años de edad, con 68 por ciento; en tanto que por la perdedora Alejandra del Moral Vela votaron en un 52 por ciento, personas con hasta 3 mil 500 pesos de ingresos.

El 80 por ciento de votantes de Delfina Gómez Álvarez definieron su apoyo en cuanto se formalizó la coalición Morena, Verde, PT; en tanto que quienes votaron por Alejandra del Moral Veladefinieron su voto, en general, hasta en la urna.

Pero el factor más importante de influencia en esta elección fue la figura del presidente Andrés Manuel López Obrador, para el 89 por ciento de los electores de Delfina Gómez Álvarez; en tanto que la figura del gobernador Alfredo del Mazo Maza no tuvo ninguna incidencia en favor de Alejandra del Moral Vela. Lo mismo sucedió con el efecto de los programas sociales federales y estatales en el ánimo de los electores, lo que indica que, sin la figura de Andrés Manuel López Obradortodos a trabajar, sean o no morenistas, ¿no le parece a usted, estimado lector?