Por el camino de Tollocan

Views: 987

Imposible dejar de señalar que por el occidente llegaron también personajes de nuestra historia nacional y mexiquense: José María Luis Mora, se cita en el libro titulado Por el camino de Tollocan, que fue autor de México y sus revoluciones. Representante del liberalismo mexicano y legislador de la primera Constitución del Estado de México. De igual manera por ese camino que naciera en el siglo XVIII, Felipe Villanueva, compositor nacido en Tecamac, y que en 1887 fundara el Instituto Musical y hoy se le recuerda en la Sala de Conciertos Felipe Villanueva, sede de la OSEM. La Sala Felipe Villanueva, en cercanías a la legendaria Alameda de la Ciudad expresa el amor a lo mejor de la música de todos los tiempos.

De Nextlalpan llegó en el siglo XIX a Toluca el pedagogo Felipe Sánchez Solís, Ilustre liberal… fundador de la Sociedad Artística Industrial para Artesanos y de la Sociedad Cultural Nezahualcóyotl. Director del Instituto Literario de Toluca representa la mejor etapa de aquella institución liberal que es orgullo tolucense: cuando como educador estuvo presente don Ignacio Ramírez y como alumno se tuvo al genial y culto Ignacio Manuel Altamirano, que si viene llegó por los caminos del sur, partió de Toluca hacia la Ciudad de México para hacer con sus obras y representación de la patria, la prueba de su alta inteligencia y visión por un México lleno de cultura y educación.

El siglo XIX trajo a grandes hombres y mujeres, de Ciudad de México llegaron padre e hijo, don Mariano Riva Palacio Sánchez, tres veces gobernador de la entidad que le diera con diseños del arquitecto Ramón Rodríguez Arangoiti, el rostro urbano para llamarle por los visitantes de: Toluca la Bella, por sus construcciones artísticas y arquitectónicas en el centro de la ciudad en últimas décadas del siglo XIX. Han venido grandes personajes, de la capital del país vino el novelista y cronista Vicente Riva Palacio Guerrero a gobernar en 1862: joven intrépido, gran escritor y amante de su patria, dejó en huellas literarias tanto la novela histórica, como la crónica y sus Cuentos del General, son parte de las letras que fundan la República de los últimos dos siglos.

Del norte de la entidad vienen Andrés Molina Enríquez, nacido en Jilotepec, con su libro: Los grandes problemas nacionales, publicado en el año 1910, expresa la realidad de un país que se hundía en la dictadura donde sólo unos cuantos recibían los bienes de la nación teniendo en la esclavitud a la mayoría del pueblo. Otro más, don Isidro Fabela Alfaro, que nacido en Atlacomulco representa a lo mejor de la generación de demócratas opuestos a las dictaduras del fascismo y nazismo de su tiempo. Internacionalista, cito el texto: Por el camino de Tollocan, donde dice Representó a México en Francia, Inglaterra, Italia, España, Argentina, Chile, Uruguay, Brasil, Alemania y en casi todos los organismos internacionales. Encargado de la Secretaría de relaciones de 1913 a 1915. Gobernador Constitucional de México de 1942 a 1945. Y de Tenango del Valle, el libro referido dice: …Fundador de la Escuela Nacional de Economía. Secretario de Educación Pública, de Gobernación, de Hacienda. Representante de México en Inglaterra, Rusia, Francia, España y la Liga de las Naciones, es representante de una generación que junto con el cardenismo ha de mantener su preocupación por el México que se desea progresista, democrático y justo. Después del gobierno cardenista la relación de Lázaro Cárdenas del Río, Isidro Fabela Alfaro y Narciso Bassols expresa un momento de alta inteligencia en favor de nuestra patria.

Dos personajes llegan del Valle de México por los caminos de ciudad de México a ciudad de Toluca, en primer lugar don Adolfo López Mateos que nace en Atizapán de Zaragoza en 1910, y expresa el espíritu del Instituto Científico y Literario como bibliotecario, profesor y director del mismo. Su carrera política le hace llega a la presidencia de la República en una etapa de gran progreso económico para México. Otro admirable político y profesional de la medicina es don Gustavo Baz Prada, nacido en Tlalnepantla, el cual en ciudad de Toluca dejó tanta enseñanza como educador y humanista, al que no se le olvida en sus charlas que le encantaba hacer con jóvenes y estudiantes universitarios para relatar su primera y segunda gubernatura en la entidad, su participación en la operación por salvar al revolucionario ruso León Trotski cuando fue atacado con un piolet con dos golpes a su cabeza en 1940.

Sí, los venidos al Valle de Toluca por los senderos que vienen del oriente al occidente, es decir, de la capital del país a la capital mexiquense siguen siendo motivo de leyenda y real historia que mucho enorgullece a los toluqueños que hemos sido anfitriones de nuestros connacionales y que les hemos recibido en la voz de aquellas décadas de los treinta y cuarenta en personajes de gran prestigio como sucedía con el toluqueño Horacio Zúñiga, que fuera …Poeta. Autor de libros de versos y maestro del Instituto Científico y Literario del Estado de México, como cuenta el texto: Por el camino de Tollocan.

Mucho hay que contar del camino que cuenta hechos de historia y crónica venidos del oriente al occidente; hacia la Capital mexiquense recuerdo que por ahí llegaron Carlos Olvera, dramaturgo y Paco Paniagua, poeta, nacidos en el Estado de Chihuahua: un ir y venir, que ha dado a Toluca ese aire de universalidad a la que nada de lo humano le es ajeno. Por lo mismo cito al escritor, editor y tallerista Dionicio Munguía, nacido en el Estado de Hidalgo y que en sus labores dentro del Centro Toluqueño de Escritores sigue abreviando de la creación literaria con sus alumnos.

De igual manera llegó a estas tierras el muralista Héctor Cruz viniendo de Chimalhuacán, y con otros artistas visuales como el maestro Luis Nishizawa, nacido en Cuautitlán el Viejo, uno de los más grandes pintores de nuestra entidad de importancia internacional. Escribo también de mi amigo Miguel Hernández Urbán, nacido en Tultepec, o del joven maestro Ulises Licea, nacido en Nezahualcóyotl y, del chiapaneco Gonzalo Utrilla: llegaron por el actual Paseo Tollocan a enriquecer la Ciudad capital con su obra llena de colores y de formas, misma que está presente en museos, casas de cultura o colecciones privadas de esta Ciudad.

Así han venidos músicos a fundar la Orquesta Sinfónica del Estado de México con tres directores de fuera de Toluca: el maestro Enrique Bátiz Campbell, el maestro Eduardo Díaz Muñoz y el maestro Rodrigo Macías: sin haber nacido en la capital mexiquense han entregado sus altas dotes y calidad de músicos de excelencia para mantener a la OSEM entre las mejores de México, desde su fundación en el año de 1971, nacida durante el gobierno del profesor Carlos Hank González, ha representado la alta calidad y amor por la mejor música escrita e interpretada de todos los tiempos en este territorio de Mesoamérica. Extranjeros, nacionales y de municipios, como el de Tultepec, donde la familia Urbán ha dado a la música en la entidad un sello de pasión por estos terruños que tanto se les admira. Todos los extranjeros que han pasado por la OSEM por más de 5 décadas son parte del largo peregrinar en favor de nuestra educación musical.

Tal es el caso del mejor maestro de Coros que ha tenido la Ciudad de Toluca en la presencia y lecciones del maestro Gerardo Urbán Velasco, o de integrantes de la familia en la OSEM, como lo es el maestro Víctor Urbán Velasco  —el mejor organista de México— y de Pedro Urbán Velasco; o en presencia de quien es la siguiente generación de ellos: fundador y director de la Orquesta Filarmónica de Toluca, el maestro Gerardo Urbán Y Fernández, Orquesta que en este año de 2023 cumple 15 años de haberse fundado y que en el Teatro Morelos de la Ciudad ha construido su casa llena de partituras y notas musicales. Sí, ellos y muchos más entraron por la puerta occidente llegando al Monumento a la Bandera, enhiesto pabellón construido en el gobierno de Wenceslao Labra en 1940.