¿Por qué el gobierno no restaura las casas Antiguas y los inmuebles históricos?
Es común que dentro de las charlas que ocurren dentro de los círculos académicos y profesionales, ligados a la historia, crónica, y arquitectura, nazca la inquietud o incluso la molestia respecto al ¿Por qué el gobierno no restaura las casas antiguas e inmuebles históricos?
Es un cuestionamiento lícito, correcto y con una inquietud ciudadana fundamentada en que: deberíamos conservar nuestra memoria histórica, de casas e inmuebles históricos parte fundamental de una ciudad, pues a lo largo de varios gobiernos tanto federales, estatales y municipales no se ha dado la importancia a este tema, y si es que la existió, sencillamente no tuvo recursos o las propuestas quedaron bajo una montaña de documentos.
Sin duda alguna, profesionistas como arquitectos e historiadores consideran que instituciones tales como el Instituto Nacional de antropología e historia INAH debería dedicarse y hacerse cargo de estas restauraciones o mantenimiento a los edificios e inmuebles, si bien es cierto que debería ser así, esa es sólo una realidad a medias, puesto que en la práctica esto es diferente.
Si bien es cierto como lo menciona el INAH en su misión y visión las cuales cito:
“Misión
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) investiga, conserva y difunde el patrimonio arqueológico, antropológico, histórico y paleontológico de la nación con el fin de fortalecer la identidad y memoria de la sociedad que lo detenta.”
“Visión
El INAH tiene plena facultad normativa y rectora en la protección y conservación del patrimonio cultural tangible e intangible, y se encuentra a la vanguardia gracias a su nivel de excelencia en investigación y en la formación de profesionales en el ámbito de su competencia.
Sus actividades tienen alto impacto social, pues junto con los diferentes niveles de gobierno y sociedad participa en la toma de decisiones para la conservación y conocimiento del patrimonio, y de la memoria nacional.
El Instituto Nacional de Antropología e Historia, INAH, es el organismo del gobierno federal fundado en 1939, para garantizar la investigación, Definiciones técnicas, protección y difusión del patrimonio prehistórico, arqueológico, antropológico, histórico y paleontológico de México. Su creación ha sido fundamental para preservar nuestro patrimonio cultural.”
Dicho ello, podemos ver que efectivamente, su obligación es conservar el conocimiento y el patrimonio de la nación, pero también debemos tomar en cuenta que al menos normativamente no están obligados a realizar dichas restauraciones.
Ahora bien, debemos recordar que si bien participan y son un punto medular de muchas de las restauraciones al punto de que es esta misma institución la que verifica y da los permisos para el correcto proceso de restauración, esta misma institución no lo hace por sí misma.
Es de reconocer que casi siempre se apoya de gobiernos municipales, estatales y del nivel federal para logar estos resultados, y claro también se ayuda de la iniciativa privada, pero el recurso jamás sale únicamente de aquí.
Pasando entonces al argumento principal de esta columna, podemos ver que sí esta institución ha salvado muchos inmuebles tales como templos religiosos, inmuebles representativos o hasta se hace cargo de resguardar objetos históricos de valor incalculable, pero ¿Qué pasa entonces con las casas antiguas y los demás inmuebles?
Saliendo un poco de esta visión un tanto simplona y romántica donde muchos expertos montan en colera al ver tantos inmuebles olvidados cayéndose a pedazos y entrando en una visión total y plenamente critica y objetiva, la óptica del asunto nos da una respuesta tajante y cruel, pero es la verdad.
Primeramente, hay que reconocer la realidad de que, efectivamente, existen casas e inmuebles históricos que están en completo olvido y que se están degradando con el paso incesante del tiempo, pero desgraciadamente la restauración de estos lugares tampoco es una obligación de los gobiernos y la respuesta es sencilla.
Muchos, si no es que la gran mayoría de estos inmuebles tan magníficos arquitectónica e históricamente hablando son propiedad de particulares, o propiedad privada, como gusten llamarlos, así que dichos inmuebles son el patrimonio de alguna persona o de alguna familia.
Por lo que quizá sí, el gobierno podría intervenir y ayudar en dicha restauraciones pero, la cuestión se vuelve complicada pues el hecho es que, como lo sabemos el recurso gubernamental, sale de los impuestos de toda la ciudadanía, entonces considerar una enorme partida presupuestal de miles de millones únicamente en la restauración de inmuebles de particulares suena un tanto injusto, pues aunque suene a desinterés y apatía, hay gastos de mayor importancia para el gobierno como la salud, seguridad pública, servicios públicos, entre otros.
Así que la respuesta si bien no le puede agradar a muchos y menos a los profesionistas de las áreas antes mencionadas, podemos dar una respuesta algo simple al porqué no se realizan estas restauraciones.
Pero vayamos un poco mas profundo en el asunto, ya que claro que podría existir un debido proceso para que se rescaten estos inmuebles, y conservemos nuestra memoria arquitectónica pero la respuesta es muy compleja.
Pues como muchos dicen a modo de propuesta simple: El gobierno debería comprar esas propiedades, restaurarlas y usarlas como suyas, incluso así ahorraría en rentas.
Pero esta propuesta flaquea cuando nos damos cuenta de que para hacer eso, nuevamente el recurso publico sería usado para hacer una compra que beneficiará únicamente a un particular, lo cual no es justo pues el dinero de toda la ciudadanía estaría usándose una sola persona, pues si bien hay un valor catastral, también hay un precio comercial, el cual dependiendo la ubicación se dispara a millones de pesos.
Bien, ahora existe otra solución, pero esta es la más cuestionable de toda y que dispararía el miedo y las alarmas de toda la ciudadanía, pues el solo citar esta palabra genera piel de gallina cuando es enunciada y esta no es otra más que la: Expropiación.
Pues si bien sabemos que esta puede ser ejecutada por el gobierno amen de un beneficio para la ciudadanía, genera el dilema ético del ¿Cuándo puede y cuando no haber expropiaciones de inmuebles del patrimonio de los particulares así esta, si bien es una opción interesante, es prácticamente imposible de ejecutar?
Mi respuesta a la incógnita del ¿Por qué el gobierno no restaura las casas antiguas y los inmuebles históricos? Es porque representa un gasto enorme a las arcas públicas, además de que el hacerlo a la fuerza bajo el arma de la expropiación seria la pauta para hacerlo a diestra y siniestra con cualquier inmueble de la ciudadanía.
¿Mi propuesta? Considero bien otro rumbo completamente diferente bajo una herramienta jurídica establecida en la ley, pues pienso que, debería existir un fondo para restauraciones derivado del usufructo de estos inmuebles donde exista una colaboración entre gobierno, iniciativa privada y los dueños de los inmuebles históricos.
¿Cómo funcionaria esto? A parte proporcional, la iniciativa privada puede absorber el gasto de estas restauraciones, para previamente usar los inmuebles para sus fines comerciales, como lo es el caso de Grupo CARSO o Sanborns, donde mismos restaurantes se ubican en edificios históricos, y debido a que ellos se hacen cargo de pagar el presupuesto de la restauración, gobierno por su parte, podría condonar impuestos a dichas empresas y permitirles el uso.
¿pero que pasa entonces con los particulares, y cuál es la herramienta jurídica que mencioné?
Los particulares, gobierno e iniciativa privada, pueden celebrar un comodato donde los particulares presten el inmueble mínimo por una cantidad de varias décadas o hasta que el costo de la restauración se les haya retribuido y es ahí cuando el inmueble podría regresar a sus manos, no sin mencionar que éste no podrá venderse ni traspasarse, pues el fin último de este plan sería únicamente la conservación de los inmuebles.
Pero sé que para que ocurra esto falta que existan personas interesadas dentro de gobierno y del sector privado, además de que un hecho que omití es que en verdad no conocemos la certeza jurídica de estos inmuebles, pues podrían estar intestados, embargados o ligados a investigaciones judiciales.
Pero déjame conocer tu opinión sobre este tema, me encantaría leerte.

