Postdata: Tu gato no ha muerto
Lo envolví
con muchas palabras,
papel aluminio,
y trozos de celofán.
Lo guardé
entre bolas de estambre.
Aprendí a inventarle
maullidos,
a ponerle la correa
para sacarlo en días calurosos.
II
Me dejaste oscura
y llena de reproche.
Tu gato no ha muerto,
lo tengo secuestrado
la nevera lo aguarda.
La nevera lo está esperando.

