PRIMERA ESTATUA DE HIDALGO EN TOLUCA, EN 1851; RIVA PALACIO LA ORDENÓ, DIJERON ENTRE TOLUCOS

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La primera estatua a Miguel Hidalgo y Costilla en todo el país se mandó a hacer para la ciudad de Toluca en el año de 1851, a petición del entonces gobernador mexiquense, Mariano Riva Palacio. Fue una estatua elaborada con mármol de una cantera de Tenancingo, por escultores originarios de dicho municipio, un hecho digno de rescatar y recordar, ya que pone en perspectiva la importancia de la capital mexiquense en nuestro país, apuntó Jesús Izquierdo, quien dedicó una edición de su programa Entre Tolucos, en este mes patrio, al llamado Padre de la Patria.

Y es que recordó que aunque hoy, “a donde vayamos, en cualquier ciudad, pueblo o comunidad, podemos encontrar algo de Miguel Hidalgo, una estatua, una calle, una escuela, la primera estatua en su honor fue erigida en Toluca”.

Durante la narrativa del programa denominado “Hidalgo y Toluca”, no podía quedar fuera el paso del cura por la capital mexiquense, el 28 de octubre de 1810.

Recordó que tras iniciar Miguel Hidalgo el movimiento independentista el 16 de septiembre de 1810, en lo que hoy se conoce como Dolores Hidalgo, en su trayecto a la ciudad de México y con el estandarte de la Virgen de Guadalupe, tiene varias batallas en su camino, una de las más famosas en la Alhóndiga de Granaditas en Guanajuato.

“Llega a Toluca el 28 de octubre de 1810. Casi después de un mes de haber iniciado ese movimiento; había pasado por San Felipe del Obraje –ahora San Felipe del Progreso-, Ixtlahuaca y llega a Toluca por el camino, lo que ahora es Avenida de los Maestros, Independencia, Lerdo, es como se encamina hacia el centro de Toluca, una ciudad de la Colonia”, describió.

Las crónicas señalan que fue en Ixtlahuaca donde le dan a conocer que la iglesia católica ha expedido un decreto donde es excomulgado; que llega a Toluca acompañado por 80 mil hombres, mal armados, en su mayoría indígenas, “pero con un gran entusiasmo, con un gran fervor de poder luchar para lograr la Independencia”.

Chucho Izquierdo Rojas añadió: “Se dice que en Toluca es la primera vez que es recibido con música, no había resistencia de los realistas, y por eso es que es recibido con fiesta”.

Hidalgo pasó la noche en la casa ubicada en la esquina que forman la calles de Lerdo y Nicolás Bravo, donde hoy hay una placa alusiva; aunque hay otras versiones que ahí cenó, que ahí estuvo, pero que al final se quedó en lo que era el convento Franciscano.

Este detalle no cambia la historia, Hidalgo estuvo en Toluca la noche del 28 de octubre para partir el 29 con rumbo a la Ciudad de México, “pero se va por Lerma y San Mateo Atenco porque ya había realistas que lo estaban esperando en el Monte de las Cruces. Él hace su estrategia y se encamina hacia San Mateo; el 29 de octubre se queda en la Hacienda de Atenco y el 30 de octubre a las 5, 6 de la mañana ya estaba celebrando misa en el Monte de las Cruces para comenzar esa batalla que fue ganada por los Insurgentes. No avanzaron a la ciudad de México pero fue un triunfo el 30 de octubre de 1810”.

La Independencia se logra en nuestro país en 1821, pero fue hasta 1851 cuando el gobernador Mariano Riva Palacio pide a la legislatura local la autorización para erigir una estatua en Toluca a Miguel Hidalgo. “Habían pasado 41 años del inicio de la Independencia, 40 años de la muerte de Hidalgo, hacía 30 años se había firmado la Independencia y no había una estatua que recordara al cura Miguel Hidalgo en todo el país”.

Chucho Izquierdo acotó que fue el 9 de abril de 1851 la legislatura aprueba tres acuerdos: levantar una estatua de don Miguel Hidalgo en Toluca; una pirámide en el Monte de las Cruces, y que se puede gastar 8 mil pesos para ambas obras.

El gobernador Mariano Riva Palacio encargó al cura de Tenancingo de nombre Epigmenio de la Piedra, que pudiera ser el encargado de la elaboración de esta estatua; él determinó que se sacara una pieza de mármol de la cantera que existía en Santa María de Guadalupe de los Jarros, en Tenancingo.

Fue un bloque de mármol de más o menos tres metros de largo y 7.5 toneladas de peso. “Se dice que su traslado desde la cantera a Tenancingo duró 25 días por el gran tamaño y peso de la piedra”, apuntó Izquierdo, y los escultores de la estatua fueron Joaquín Solachi Monroy y José María Monroy Briceño, ambos de Tenancingo.

Dicha estatua fue trasladada a Toluca para ser colocada en el Jardín de los Mártires, el 16 de septiembre de 1851. Jesús Izquierdo rescató la emotiva crónica de esta ocasión, registrada en el libro Datos para la Historia de Toluca, de Miguel Salinas Alanis.

Dicha estatua estuvo en Toluca de 1851 a 1884 en el Jardín de los Mártires, luego es trasladada a las afueras de Toluca, en una zona conocida como la Luneta, en lo que ahora es la calle de Independencia, por la zona donde ahora está el Jardín Reforma. Esta fue su ubicación hasta el 18 de abril del 1900, cuando la estatua regresó a Tenancingo, donde actualmente se encuentra.

Para destacar la importancia de este monumento, apuntó que en 2010, año en que se conmemoró el Bicentenario de la Independencia, los presidentes de los comités de celebración, tanto nacionales como estatales, pidieron que se rescatara y mantuviera la estatua.

La segunda estatua de Miguel Hidalgo en Toluca, se ubica actualmente en el centro de la ciudad, frente a la Cámara de Diputados. Se elaboró en 1897 a iniciativa el entonces gobernador José Vicente Villada. Esta estatua en bronce, la elaboró el escultor italiano Florentino Rivalta, con un costo 25 mil francos en oro. El monumento lo inauguró el entonces presidente de la república, Porfirio Díaz, el 14 de octubre de 1900.