Re-cuerdo
Aquí es,
donde
sin poesía y con toda la poesía,
es decir,
tu cuerpo
en los cuatro puntos cardinales
con tormenta verde,
piel blanca y pecas como gemas
arman el abecedario,
de una torre de babel
entonces
con esa mirada mojada sin lágrimas,
ingreso en ti
convertido en todo lo que mis ojos hagan
en el recorrido
de tu cuerpo con más nieve caliente, hirviendo…
en cada estertor,
en cada convulsión
Y la lógica del placer se desvanece
y se llega a esa cúspide
del casi posible imposible,
donde los cuerpos se multiplican
en todas las sinfonías,
y,
ahí tus piernas rojas,
hechas corazones,
se abren
para latir juntos.

