+Sin lodo, no hay loto; La vacunación fallida del Estado de México
La frase:
Un comando armado llegó y atacó personas, este hecho se suma a una ola de violencia.
CÉSAR PRIETO, ALCALDE DE SALAMANCA
Un antiguo dicho derivado del chino mandarín –hoy el idioma con más parlantes en el mundo— reza que sin lodo, no hay loto, y esto se aplica en múltiples terrenos de la vida cotidiana. La flor de loto, además de ser una posición de yoga o meditación muy reconocida, es una flor que embellece los campos de la China milenaria, pero la cual tiene una característica muy participar que vale la pena conocer y entender. Esa flor únicamente crece en medio del lodo. Entre más inmundo sea el lodo, más espeso, más desagradable en su aroma y textura, pues resulta que es capaz de albergar para su nacimiento y desarrollo las flores de loto más bellas de que se tenga idea.
Aplicado a la vida diaria, el dicho chino, de que sin lodo, no hay loto, nos recuerda desde lo más profundo los contrastes de la vida, el porqué es necesario un ambiente tan desagradable como los lodos más espesos para que de ahí precisamente surjan y se reproduzcan unas de las flores más bellas del mundo, llena de significados y que nos permiten recordar los múltiples significados que puede tener la vida misma.
Pues una contrariedad que actualmente se está presentando en nuestro país es también un sinsentido económico, pues, a pesar de los pesares, la economía mexicana se está revalorando en uno de los momentos de mayor dificultad para el país, y lo cual, hay que advertirlo, no es resultado de ningún plan estratégico ni mucho menos que haya puesto en operación el gobierno del país. No, simplemente la moneda mexicana se está revalorando en su comparativo en contra de la economía más poderosa del mundo, la de los Estados Unidos de América y su divisa, el dólar americano. Pero es más por la debilidad del dólar que por la fortaleza del peso mexicano.
Explicaciones, hay muy pocas para ese fenómeno, pues lo lógico, según lo que dicen los expertos en economía, es que México atravesara por graves angustias económicas derivadas de la presión que el gobierno de los Estados Unidos de América, y su titular, Donald Trump, han puesto sobre nuestro país a partir de la guerra de aranceles puesta en práctica por el titular de la Casa Blanca. Pero no ha sido así, por el contrario, nuestro peso mexicano va para arriba y no parece que nada ni nadie lo pueda detener, esto como un fenómeno económico digno de llamar la atención, y que comprueba que aun en los ambientes más adversos, como la competencia económica peso-dólar, es capaz de surgir las buenas noticias para nuestra nación. Sin lodo, no hay loto.

Así se construye una actitud positivista que ayuda mucho en muchos aspectos de la vida cotidiana y que, afortunadamente, sirve para construir una perspectiva constructivista de la realidad que hoy vive nuestro país y, en términos generales, el mundo entero de nuestros días.
Otro aspecto significativo en el que es posible aplicar la máxima de que sin lodo no hay todo es la Seguridad. Todos los días despertamos con noticias en nuestro entorno que revelan la situación tan dramática que se vive en este país en esa materia. Basta solo recordar la escena tan desgarradora que se vivió el pasado fin de semana en el estado de Guanajuato, donde en una cancha de futbol un grupo de personas se reunieron para disfrutar de un rato de esparcimiento alrededor de un balón, pero, de la nada, apareció un grupo de sujetos armados y dejaron en el mismo terreno de juego a 12 personas asesinadas a tiros y otras 20 heridas, varios de ellos de gravedad.
Sin embargo, más allá de la escena dantesca que se filtró en algunos medios impresos y digitales de esa matazón en el campo de futbol, también sin explicación alguna se presentó una ola de aprehensiones importantes durante el fin de semana. Por lo que paralelamente a un hecho dramático como la balacera hubo una reacción en cadena que constituyó una auténtica limpia de personas generadoras de violencia que trajo como resultado una situación más vivible en materia de seguridad para el país. Cosas que pasan, porque en realidad nada tuvo que ver un hecho con el otro, pero sí demuestran que aun en los peores momentos y en las más lamentables circunstancias es posible ver la vida con mejores ojos y comprobar que sin lodo no hay loto.
Vale la pena aplicar esa máxima china en la vida diaria y entender que en los momentos más difíciles y obscuros de nuestras vidas es posible encontrar algo bello y que signifique un rayo de esperanza e ilusión en medio de un proceso difícil en cualquier ámbito de nuestras vidas.
En México, algo con un significado muy cercano a la filosofía china es aquel dicho que reza que el momento más oscuro de la noche se presenta justo cuando va a amanecer, lo que quiere decir que en las circunstancias más adversas siempre habrá una luz en el camino que nos saque de ese momento difícil.
El inicio de un nuevo año debe significar precisamente eso, una ilusión de que las cosas tarde o temprano mejorarán y que pronto encontraremos una flor de loto en nuestras vidas, tal vez en medio del más espeso de los lodos, pero siempre será una ventana hacia una oportunidad mejor para enfrentar lo que viene.
Hagamos votos por que los momentos más oscuros que vive este país, en asuntos, por ejemplo, de relaciones políticas, pronto den paso a un mejor estatus en el que todos salgamos mejor librados y seamos capaces de superar los malos tiempos, siempre con optimismo, pero ese optimismo que se construye con trabajo, esfuerzo, disciplina y entrega, y no tirados en la hamaca esperando únicamente que las cosas cambien sin que nosotros pongamos de nuestra parte para construir.
La vacunación fallida en el Estado de México
En las últimas semanas, y a raíz de la presencia de enfermedades respiratorias que se complican con las bajas temperaturas que afectan a la mayor parte del país, las autoridades federales y estatales del sector Salud han hecho un gran esfuerzo, por lo menos en campañas promocionales de radio, televisión e internet, para revalorar la importancia de la vacunación como medio efectivo para salir bien librado de enfermedades, incluso de algunas que, como el sarampión, se pensaban ya erradicadas de este país.
Sin embargo, los esfuerzos mediáticos de la Secretaría de Salud no están siendo respaldados en los hechos con una estrategia suficiente de aplicación de vacunas que sea capaz de prevenir y combatir esas enfermedades que están poniendo en riesgo la integridad de las personas.
En los puestos de vacunación instalados en clínicas y hospitales del Sector Salud no hay vacunas suficientes para que se respalde ese llamado a aplicarse esos sueros que libran a las personas de las enfermedades.
Al recorrer los principales nosocomios del Valle de Toluca es posible comprobar que no hay a disposición de las personas las vacunas que los promocionales piden tanto que todo el mundo se aplique.

Un ejemplo puntual de esta situación es la vacuna contra el sarampión, la cual no se encuentra en los centros de salud de la Coordinación Sanitaria número uno, Valle de Toluca, y desde hace una semana las personas dan vueltas y vueltas a los puestos de vacunación sólo para regresar a sus casas con la noticia de que no hay vacuna, que regresen al día siguiente, a ver si ya hay.
Esto que está sucediendo en el Valle de Toluca no es algo exclusivo de esta región, por el contrario, lo real es que las vacunas en el mercado local son, en el mejor de los casos, insuficientes para las familias que acuden con la intención de protegerse y proteger a los miembros de su familia de ese tipo de enfermedades que, como el sarampión, se creía que ya no existían en este país.
La logística es algo que es evidente que no está en el vocabulario del titular de Salud del país, David Kershenobich Stalnikowitz, y por supuesto, menos en el de la del Estado de México, Macarena Montoya, quienes no han sido capaces de acercar las vacunas a los lugares donde hacen falta, como lo dijera cierto personaje de la política ficción de este país, quien señaló que si la Coca Cola era capaz de llevar refrescos hasta la última tiendita del país, lo mismo de fácil sería hacer que los medicamentos, insumos médicos y vacunas llegaran hasta la ranchería más alejada de esta nación.
Pero en este caso el reto no es llegar a miles de kilómetros de los centros de población, porque no hay vacunas –al menos no contra el sarampión— en los Centros de Salud de pleno centro de la ciudad de Toluca, como el ubicado en Isabel la Católica, donde los padres dan vueltas y vueltas con la ilusión de poder proteger a sus hijos y a ellos mismos, pero siempre regresan a sus hogares con un no hay como respuesta.
Son muy buenos los llamados a la población para que acudan a vacunarse, pero serían todavía mejores si fueran acompañados de las vacunas en existencia en los centros de vacunación instalados para tal efecto.

