+ Soluciones, No Más Demagogia, es el Clamor Tras la Consulta

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La frase

Hice todo lo posible por quedarme, pero no se pudo. No tengo más nada que decir.

LIONEL MESSI

 

EXHORTO DE NEMER: Tras el anuncio del mandatario de estatal de que el Estado de México continuará las próximas dos semanas en Semáforo Naranja, el Secretario General de Gobierno informó mediante su cuenta de Twitter que envió un exhorto a las y los 125 presidentes municipales para  poner especial atención a los límites de los aforos de mercados y tianguis; así como, establecer filtros para el acceso a dichos establecimientos, que incluyan toma de temperatura, gel antibacterial y uso de cubre bocas y, preguntar sintomatología en casos de sospecha.

Además, les reiteró que los eventos masivos y aglomeraciones se encuentran prohibidas, tales como espectáculos públicos, verbenas, palenques, ferias, desfiles, fiestas populares y análogas.

No hay que olvidar que, también se mantiene suspendida  la operación de bares, cantinas, salones de baile, discotecas y video bares, centros nocturnos, centros botaneros y cerveceros y cualquier establecimiento para venta de bebidas alcohólicas para su consumo inmediato o al copeo.

CON EL TOLUCA: Tres jornadas después, Toluca es el superlíder. hay que decirlo con todas sus letras. 8 goles a favor y 2 en contra, para un más 6 de diferencia y además invicto.

Por encima de las altísimas nóminas de Monterrey y Tigres y de los nombres (algunos ya muy raídos) de los cuatro reconocidos como mejores.

Este Toluca que tiene en su historia a 8 campeones de goleo, a saber; Amaury Epaminondas, Vicente Pereda Mier, José Saturnino Cardozo con cuatro títulos, Bruno Marioni, Héctor Raúl Mancilla Garcés con dos, Iván Daniel Alonso Vallejo con dos, Pablo César Velázquez Centurión y Pedro Alexis Canelo, es decir 13 títulos de goleo individual entre los ocho jugadores.

Sin embargo, su centro o centros delanteros no anotan. Los ocho goles se reparten entre Sambueza, Raúl López y Alexis Canelo con dos cada uno, Braian Samudio y Haret Ortega con uno cada uno.

Esto significa que se repite la historia del Toluca del 2005, en que los goles se repartían entre varios jugadores, menos el centro delantero, porque Pablo Granoche, un uruguayo, no sirvió.

Este Toluca de Cristante debe tener ahora la fortaleza y mentalidad de mantener el paso, no perderlo y conseguir el objetivo. Se dice fácil, pero es harto difícil.

Los cambios en los auxiliares con respecto a la vez anterior de Hernán en el Toluca, fueron los adecuados. Lo cambios en la defensiva también. Hernán dejó de insistir en Torres Nilo como central y comenzó a confiar en Haret Ortega y el joven guerrerense crece como la espuma.

Falta ver los alcances de Diego Chávez en la delantera. Esperemos que no se repita la historia de Enrique Triverio, todo un campeonato sin gol o del paraguayo Erwin Avalos, quien tampoco anotó aunque lo alinearon o del chileno Christian García, quien no jugó ni siquiera un partido.

Ahora, el próximo sábado Toluca debe visitar a Cruz Azul en el Azteca y recibir el martes 17 a Mazatlán.

Qué bien por los jugadores, por el cuerpo técnico. Con seguridad el hombre más feliz es el licenciado Valentín Diez Morodo.

Soluciones, No Más Demagogia, es el Clamor Tras la Consulta

El hartazgo hacia un gobierno de saliva salió a relucir con el abstencionismo que triunfó para exigir resultados en lugar de retórica y pretextos ante el atraso que se agudiza en todos los indicadores nacionales en tres años de gestión de la 4T.

El mensaje de la ciudadanía durante la consulta popular de la semana pasada fue claro y contundente para los gobernantes: cumplir la ley, respetar la democracia y sus instituciones, y olvidarse de la demagogia distractora para querer ocultar los grandes y graves problemas que enfrenta la nación mexicana en seguridad, salud, pobreza, empleo, desarrollo, educación y contaminación. Soluciones, es el clamor.

La ciudadanía dijo ¡basta! a la obsesión de utilizar al pueblo y a la democracia como pretextos para no asumir la responsabilidad de gobernar cumpliendo la ley, la división de poderes, el respeto a las instituciones autónomas de derechos electorales, humanos, de acceso a la información pública, de transparencia administrativa y de aplicación de la justicia.

Quedó claro que los mexicanos se hartaron del discurso barato y su exigencia va ahora por que se haga efectiva la democracia de contrapoderes, para evitar que se retroceda medio siglo hacia el autoritarismo, el estatismo y el presidencialismo caprichoso con decisiones que terminan por arruinar a toda la población.

El presidente Andrés Manuel López Obrador ha podido constatar en los resultados de la elección intermedia del 6 de junio y ahora en la consulta popular, que la población se ha cansado de su insistencia por culpar al pasado de todos los errores del presente gobierno; de los aplausos a todas sus ocurrencias, se ha pasado a la indiferencia y al rechazo a una política de dividir a todos los sectores de la población para concentrar todo el poder en la figura presidencial.

Lo que se le exige para esta segunda mitad de su gobierno, es trabajo, resultados, cumplimiento efectivo de la ley, respeto absoluto a las instituciones autónomas, como el INE, la CNDH, el INAI, las Universidades, los poderes Legislativo y Judicial, los congresos locales, los gobiernos estatales y municipales; los partidos políticos, los sindicatos y las organizaciones de la sociedad civil.

La gente se cansó de escuchar únicamente al Presidente de la República y de sus ataques a todos los que se inconforman con sus abusos de poder, con sus violaciones cotidianas a las leyes constitucionales, a las normas, reglamentos y leyes secundarias que rigen la participación de toda la sociedad.

Los mexicanos no están dispuestos a soportar más caprichos presidenciales, más rechazos a otras opiniones que han advertido de errores que a la larga han costado miles de millones de pesos al presupuesto nacional, cientos de miles de vidas de personas, agresiones y homicidios que han bañado de sangre todo el territorio nacional, arranques vengativos que han dejado sin empleo, sin acceso a los servicios de salud, sin oportunidades de desarrollo,  y sumidos en la pobreza a millones de compatriotas a lo largo y ancho de la geografía nacional.

La sociedad demanda diálogo, acuerdos, trabajo en equipo, participación de toda la sociedad; le hastió el autoritarismo, la prepotencia, la imposición, la descalificación, la utilización de los recursos y las instituciones públicas para atacar a las voces críticas, para destruir todo lo que construyó en el pasado.

La gente se cansó de tanta mentira a todas horas para encubrir a los familiares, amigos, compadres, incondicionales y colaboradores; lo que exige es que se cumpla y se haga cumplir la ley, a todos por igual, no nada más para amenazar a los adversarios políticos y solapar la corrupción y la ineptitud de los incondicionales y alcahuetes del sistema.

Las familias entendieron que no basta con recibir migajas y limosnas a cambio de que toda una nación quede a la suerte caprichosa de quien está empeñado en llevar al país a un sometimiento centralista del que le costó sangre, sudor y lágrimas salir tras una larguísima y dolorosa hiperinflación que arruinó la economía de todos por igual al estar anclada única y exclusivamente a los caprichos, venganzas e ineptitudes presidenciales.

Los ciudadanos reclaman ahora, no una democracia participativa de atole con el dedo, sino de participación efectiva para exigir de sus gobernantes apego irrestricto a la ley, avances demostrables en todos los programas del sector público; castigo por los errores, la corrupción, la ineptitud, la demagogia, el engaño y la mentira, así se trate de políticos de anteriores o del actual gobierno.

México lo que busca es salir del pantano discursivo en que ha estado sumido durante tres años y en el que no desea seguir hundiéndose por otros tres años más, escuchando cada mañana los mismos pretextos, las mismas mentiras, las mismas promesas y los mismos pleitos de siempre para exculpar a sus allegados.

Los montajes mediáticos y los fuegos artificiales ya no son suficientes como distractores para esconder la ruina generalizada de una población acosada por la delincuencia, por la enfermedad, por las deudas económicas y por el hambre, a la que se le pide simplemente que no se apegue al dinero y las comodidades porque eso no lleva a la felicidad y que se resigne a la buena voluntad de su gobierno.

Los mexicanos anhelan ser libres, escuchar todas las voces, las críticas, los discursos gubernamentales sustentados con avances concretos, sumarse al trabajo y al esfuerzo cohesionado de todas las fuerzas productivas, ponerle fin al permanente encono entre los que se sienten dueños de la verdad y los que son señalados como culpables de todos los males que aquejan a la nación, pero sobre todo exigen respeto a las leyes y a la vida democrática para no ser esclavos de nadie. La población no está dispuesta a seguir siendo sólo bandera política.

En suma, soluciones y no más rollo, ¿no le parece a usted, estimado lector?