+Sucesión UAEMéx, redes y Vínculos, segunda parte; el gabinete “mocho” de Delfina Gómez; La impunidad que goza Raymundo Martínez Carbajal

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78 Poder UAEMEX

21 abril 25

+Sucesión UAEMéx, redes y Vínculos, segunda parte; el gabinete “mocho” de Delfina Gómez; La impunidad que goza Raymundo Martínez Carbajal

La frase:

Quien recorta presupuesto para educación, está firmando la sentencia de muerte de un país.

PAPA FRANCISCO

Sucesión UAEMéx, redes y Vínculos

Segunda de tres partes

De reversa. Eréndira Fierro Moreno va en retroceso. Sola, Eréndira no alcanzará ni un 20 por ciento de los votos opinión de la comunidad Uaemex –puntualiza un análisis bajo el marco teórico de los vínculos de poder entre las aspirantes uaemitas–.

Regresar a la contienda debe ser el objetivo. Remontar se antoja difícil o quizá imposible para Eréndira porque implica muchas variables que no estaban contempladas en un escenario de candidatura única, sometimiento de consejeros universitarios, silenciamiento de voces discordantes e imposición –explica ese estudio de redes políticas en la sucesión UAEMéx–.

Levantar la pesada carga de Fierro Moreno depende de que Carlos Eduardo Barrera Díaz ordene a Martha Patricia Zarza Delgado que se sume a María José Bernáldez Aguilar y Maricruz Moreno Zagal, para que, a su vez, éstas tres aspirantes se unan a Eréndira para crear un coctel disruptivo en la elección uaemita –especula  ese análisis heurístico del proceso electoral Uaemex–.

Golpe de timón. De acuerdo al examen empírico sobre la base de la teoría de la red de vínculos de poder en el proceso de elección de rectora UAEMéx, Eréndira alcanzaría el 40 por ciento de las preferencias electorales, Sólo sí, suma a su causa a las tres emes (María, Mari y Martha), ya que ello le adicionaría oxígeno a su alicaída campaña, porque tendría de su lado la excelente fama pública del rector Carlos Eduardo Barrera Díaz, el prestigioso honor de los ex rectores (Castañares, Martínez Vilchis y Olvera), la autoridad moral de los ex gobernadores del PRI (César Camacho, Arturo Montiel, Eruviel Ávila Villegas y Alfredo del Mazo Maza), los recursos económicos y humanos (de la Vocería del Gobierno del Estado de México, de la Secretaría de Administración de la UAEMéx, de la CODHEM, el Ayuntamiento de Toluca, la Secretaría del Trabajo del Gobierno del Estado de México y el IEEM), el bloqueo de defensa de los derechos humanos de los universitarios por parte de Myrna García Morón ante quejas en la CODHEM, la experiencia electoral de Amalia Pulido Gómez para hacerse de la vista gorda ante el fraude electoral universitario y el grave precedente en materia de cultura democrática para la juventud estudiosa, la operación política de los hermanos Medina Peralta para acarreo y mítines, la coordinación general de campaña por parte de Efrén Sánchez López y sus servidoras públicas de la Procuraduría del Trabajo, la aceptación sin chistar por parte de la Procuraduría del Trabajo de los injustificados despidos laborales como represión en la UAEMéx, las modernas tácticas de propaganda política sugeridas por la Vocería del Gobierno del Estado de México, la rebuscada jerga discursiva de Arturo Huicochea Alanís y las estrategias ultrasecretas de políticas de persuasión universitaria de Bernardo Jorge Almaraz Calderón, sin dejar de lado a los hermanos Juárez Toledo, Werther, Raúl y Camerino.

Sin embargo, ese estudio de vínculos y relaciones políticas en la UAEMéx es un tanto pesimista, ya que considera con escasa probabilidad que entre los consejeros que hablan al oído de Eréndira y Zarza, logren convencerlas de ser sumisas y ceder, una ante otra, porque ambas se sienten con el suficiente impulso de su creador  Carlos Eduardo Barrera Díaz.

El Gabinete “mocho” de Delfina Gómez

Son más los días que la gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez Álvarez, ha tenido que hacer frente a su función pública sin un equipo completo de colaboradores que aquellos en los que ha gozado de un verdadero respaldo para ejecutar las tareas de gobierno, y a pesar de ello, la mandataria ha sacado adelante su responsabilidad, sin el verdadero respaldo del que, se supone, sería uno de los gabinetes más completo, compacto y capaz de la historia estatal.

La inestabilidad ha sido el signo que distingue al Gobierno del Estado de México. Quizá la falta de políticos de tiempo completo y experiencia es lo que ha provocado una serie de cambios que ponen en entredicho la capacidad y preparación de quienes se dicen Delfinistas, quienes no terminan de acomodarse en el sillón que ocupan y ya están con un pie en el estribo para asumir otra responsabilidad o simplemente irse porque no dan el ancho.

Hoy los rumores vuelven a inundar la política palaciega, y lo peor es que ni siquiera se han concretado aquellos enroques que en su momento se dieron a conocer. El primero en abandonar el barco fue el célebre titular de la Secretaría de Seguridad Pública, Andrés Andrade Téllez, a quien le costó su sabida inclinación por la vida de lujos y su participación en espectáculos masivos con estrellas del mundo del espectáculo, en lugar de dedicarse a sus responsabilidades primarias que, se entiende, eran garantizar la seguridad personal y patrimonial de los mexiquenses.

Andrade Téllez fue sustituido el 17 de junio del 2024 por el teniente coronel Cristóbal Castañeda Camarillo como nuevo titular en la Secretaría de Seguridad de la entidad, y, a la fecha, le está echando ganas para hacer un papel poco más decoroso que su antecesor.

La siguiente en salir del gabinete legal del Estado de México fue la ex titular de la Secretaría de Finanzas, Paulina Moreno García, la cual fue removida por presuntas diferencias en la forma de administrar el presupuesto estatal y en su lugar llegó Óscar Flores Jiménez, quien a la fecha se mantiene en el cargo.

Otra designación destacada fue la incorporación de Victorino Barrios Dávalos, ex Contralor del Poder Legislativo del Estado de México, a quien la gobernadora nombró como Contralor Interno del Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios, el ISSEMyM, cuyo nombramiento, a la fecha, no ha tenido mayor impacto para la mejora del quehacer de ese instituto que tendría la obligación de brindar servicios médicos y asistenciales a quienes trabajan al servicio del gobierno mexiquense. Sin embargo, Barrios Dávalos continúa ahí enclavado sin todavía reportar alguna mejora notable a la dependencia en la que ahora labora.

Delfina Gómez Álvarez y su gobierno “mocho”.

Más recientemente trascendió la salida del gabinete de la gobernadora Delfina Gómez de quien fue el primer Secretario del Agua del Estado de México, Pedro Moctezuma Barragán, cuya salida ni siquiera han tenido la decencia en la administración estatal de oficializar. De ese cambio, que en realidad no lo es, pues todavía no se ha designado en su lugar, mejor nos tuvimos que enterar porque el mismo Moctezuma Barragán envió a la presidenta Claudia Sheinbaum una carta, que después se hizo pública, en la cual explicó algunos de los motivos que lo llevaron a apartarse de esa responsabilidad.

Junto con la salida de Pedro Moctezuma de la titularidad de la Secretaría del Agua quedaron truncos y tirados en el piso de la sede del Ejecutivo estatal los planes hídricos del Estado de México, que, se supone, serían de avanzada y darían un nuevo rumbo a la administración estatal en cuestión de un uso racional del recurso hidráulico.

A la fecha nada se ha dicho oficialmente de la salida de ese servidor público y su oficina sigue tan vacía como la de muchos que siguen esperando ser nombrados oficialmente en distintas áreas del Poder Ejecutivo mexiquense, responsabilidades, por cierto, en donde, aunque usted no lo crea, siguen despachando personas que pertenecieron a la administración del ex gobernador mexiquense, Alfredo del Mazo Maza.

Ahora ya se habla de un nuevo cambio en la administración estatal, en el que se insiste que el actual secretario del Bienestar, área que sustituyó con otro nombre a la antigua Secretaría de Desarrollo Social, donde aún despacha Juan Carlos González Romero, a quien le ha tocado la responsabilidad de ser una especie de traductor de las políticas y programas federales, para simplemente ponerlas en operación en el territorio del Estado de México.

El supuesto cambio traería a la palestra a Viridiana Maximino Esparza, quien en el municipio de Ocoyoacac se le recuerda como coordinadora de Servicios de Catastro, por lo que así que usted diga cuanta experiencia, pues la verdad no mucha.

Lo cierto es que la gobernadora sigue sin un equipo de trabajo completo, sin personas de capacidad y experiencia comprobada que hagan bien las cosas por esta entidad que tanto necesita de un empujón que vaya más allá de las ganas y un buen discurso.

La impunidad que goza Raymundo Martínez Carbajal

 

Raymundo Martínez Carbajal, el presidente municipal de Toluca, quien salió huyendo de esa responsabilidad para intentar librar la acción de la justicia, acusado de secuestro exprés y extorsión, por su ex pareja, Viridiana Rodríguez, cumple un año en libertad, supuestamente en arraigo domiciliario, aunque hay quienes aseguran que en más de una ocasión ha salido del país y ha disfrutado largos periodos de descanso y distracción en distintos destinos del mundo, bajo la complacencia de las autoridades judiciales quienes tendrían la responsabilidad de dar otro trato a quien no sólo tiene esos antecedentes penales, sino arrastra además señalamientos por presuntos malos manejos en la alcaldía de Toluca, la cual simplemente dejó ahí botada valiéndole un cacahuate los habitantes de la capital mexiquense.

El caso de Martínez Carbajal no tiene precedente, pues se trata de un presunto delincuente que ha contado con todos los favores de la autoridad judicial, desde el nivel del Ministerio Público hasta lo más alto de la Fiscalía General de Justicia y el propio Tribunal Superior de Justicia.

Raymundo Martínez Carbajal, representa impunidad.

A pesar de los múltiples recursos legales que se han intentado para por lo menos cambiar la medida judicial que le permite estar –en el mejor de los casos– en su casita disfrutando del grillete electrónico que presumiblemente lleva fijo en el tobillo izquierdo, pues, a la fecha, sigue librando cualquier posibilidad de ir a prisión y desde ahí aclarar lo que tenga que hacerlo y, eventualmente, reparar el daño causado a su ex suegro y ex esposa.

Pero hay más, mucho más, pues nada se ha dicho en concreto sobre los supuestos mil 200 millones que en su gestión como alcalde de Toluca no fueron aclarados en su aplicación; cientos de facturas sin origen ni destino claros y el presunto daño patrimonial que su administración causó al erario público.

Lo único que se le puede reconocer a Raymundo Martínez Carbajal es que, a pesar de los cambios de gobierno y de ideologías él sigue siendo intocable, sigue viendo de lejos al sistema de justicia estatal, y se ríe de lo lindo de todo lo que sus ex familiares y ex compañeros de cabildo siguen intentando para hacerlo pagar ante la justicia.