También en Cardiff, Capital de Gales, Se acumula la basura por doquier

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Por Aranxa Solleiro

Enviada Especial

Se suele asociar a las ciudades de los países considerados del “primer mundo” con espacios urbanos limpios, sistemas eficientes de recolección y una adecuada gestión de los residuos. Sin embargo, incluso en estas ciudades persisten problemas relacionados con la acumulación de basura, el desperdicio de alimentos y las condiciones sociales que se reflejan en sus calles. Tal es el caso de Cardiff, capital de Gales, donde cada año se generan más de 151 mil toneladas de residuos.

Cardiff produce alrededor de 151 mil 125 toneladas de basura al año, equivalente a aproximadamente 394 kilogramos por habitante. La ciudad cuenta con una población de 381 mil 516 residentes y dispone de distintos mecanismos para el tratamiento de sus residuos.

Aquellos desechos que no pueden ser reciclados son enviados a Trident Park Energy from Waste, una empresa de reciclaje ubicada en la ciudad donde son incinerados para generar electricidad. De esta manera, parte de los residuos que no pueden reincorporarse a los procesos de reciclaje son utilizados para la generación de energía.

No obstante, la gestión de los residuos representa sólo una parte del problema. Existe otro tipo de desecho que preocupa a la ciudad: la comida que termina en la basura.

De acuerdo con el Ayuntamiento de Cardiff, la cantidad de alimentos desperdiciados durante un año sería suficiente para llenar el equivalente a 11 piscinas olímpicas, una dimensión que da cuenta de la magnitud del desperdicio alimentario que se genera en la capital galesa.

Entre las razones que pueden contribuir al desperdicio de alimentos se encuentran la falta de planificación al momento de realizar las compras, los hábitos de consumo, las cantidades adquiridas y el corto periodo de conservación de algunos productos perecederos. Cuando estos alimentos no son consumidos antes de su fecha de caducidad o de deterioro, terminan incorporándose al flujo de residuos.

Pero mientras existen sistemas destinados a recolectar, reciclar o transformar los desechos, parte de la basura continúa siendo visible en las calles de Cardiff.

“¿Por qué existe tanta basura en la ciudad? Todas las banquetas están sucias, parece como si definitivamente nunca se limpiaran las calles”, señaló Ilkay, habitante de la ciudad.

La percepción de algunos habitantes también se relaciona con otro fenómeno visible en la ciudad: la falta de vivienda. Las personas que duermen en las calles son conocidas en Reino Unido como «rough sleepers», término utilizado para referirse a quienes pasan la noche a la intemperie o en espacios que no están destinados para habitar.

En Cardiff se estima que alrededor de 45 personas duermen en las calles, una cifra que, aunque representa una proporción reducida respecto de la población total de la ciudad, refleja una problemática que persiste en la capital galesa.

Sin embargo, la falta de vivienda no se limita a quienes pasan la noche en las calles. El fenómeno también alcanza a personas y familias que dependen de alojamientos temporales mientras buscan una vivienda permanente.

En Cardiff, más de mil personas permanecen en alojamientos temporales, entre hostales, hoteles y otros espacios de emergencia. Entre ellas se encuentran cientos de familias y 776 niños, quienes viven bajo dichas condiciones.

Así, detrás de la basura que puede encontrarse en las calles de Cardiff existe un problema que va más allá de la capacidad de una ciudad para recolectar y procesar sus residuos. El desperdicio de alimentos, la limpieza de los espacios públicos y la falta de vivienda forman parte de distintas realidades que conviven diariamente en una de las principales ciudades de Gales.