Tan lejos y tan cerca
Tan lejos como mis pies de las estrellas,
tan cerca como la caricia del beso
y en ese transitar claroscuro,
llueven suspiros por la gracia de tus parajes
y por alcanzar la gloria en tus valles.
Briosa quimera etérea,
te agarras sin piedad de mi debilidad
y bebes la última gota de mi cordura
hasta ver desfallecer mi corazón taciturno
y debilitado sin el tulipán de tu reflejo.
Con la ausencia de tu trigo y la vid de tu cercanía,
las mañanas son pálidas y amarillentas,
deseosas de escuchar tus pasos con la llegada del sol,
mientras que las tardes,
desangran su dolor en rojos arreboles.
Ay, las noches, velo negro
cómplice de las voces de mis lamentos,
eternidad de mis suspiros en el silencio,
concédeme la fortuna de engendrar una sonrisa
que transforme el rostro del insomnio y del desvelo.
~•~
Amor fallido
Si no puedo besar tus labios
con la libertad de una paloma
a la montaña,
lo mejor será que me vaya
con el viento del olvido.
Si no puedo tocar tus manos
con la confianza de la brisa a la palmera,
es mejor dar la media vuelta
lejos del cielo plomizo.
Si no puedo mírame en tus ojos
con la serenidad de la luna en el mar,
será mejor olvidarte
con el pesar de un suspiro.
Sí no puedo hablarte bonito
con el encanto del ave al ciprés,
lo mejor será callar mi canto
y mis arrullos de río.
Si no puedo abrazarte en la plazuela
con la desenvoltura de la arena a la orilla,
será mejor dejarte ir
y escapar del laberinto.
Si no puedo acariciar tu rostro
con la pasión de la luna a la noche
es mejor retirar mi mano
del engaño del hastío.
si no puedo amarte intensamente
con la vehemencia del sol a la alborada,
es porque la realidad superó a la quimera
y nunca estarás conmigo
en la liberación de mis sueños enardecidos.
~•~
Y una voz que es promesa y ofrenda a la vez, me pregunta…
¿Y no será que, entre lo fallido de un deseo de besar unos labios con la libertad de la paloma y las distancias que no son tantas cuando se sueña, no será, en verdad, que siempre estará el amor haciendo realidad las esperanzas? Porque amor es sueño y los sueños de amor, son tan reales como los pálpitos de los corazones que aman.
Amor, alárgame un suspiro que quiero besar tus labios y me llegó su voz diciendo: te amo, mi cielo. En ese instante desapareció el silencio y las distancias dejaron de serlo.

