TE ENSEÑO A SOPLAR, ES FÁCIL
Una vez más
Escribiendo
Que es ahora como comer sin hambre cierto aire rancio que a veces
Según el milagro que toque se vuelve angélico
Risueño
Como quien logra leer el pensamiento de todos como si fuera uno
Para enterarse de los verdaderos
Espejos de tanta locura maquillada al extremo,
Al extremo de sonreír con toda la gama de pudores
Simplemente para que nadie, nadie lo que es nadie
Nos pille en nuestro quién somos
Porque volamos para que nos vean desde abajo
Y parece que ahora sí,
La nada se instaló
Y que lo verdadero, eso tan puro de color encima puro
Ya casi ya no existe, sino
Que al parecer
Sólo habita en mí
Como despedida
Porque en el eterno catálogo
De casas y escritorios desnudos,
Anhelamos una verdad
Sólo una
Una verdad
Para que sea ella la que de verdad
Nos mate
Para que ese sello lacre
Tenga en su majestad
Ese aliento a Eolo virgen
Antes de soplarme para desaparecer.
