«Tener el control: ¿Virtud o defecto?»
Puede ser una virtud si el objetivo es anticiparse y tener un plan. Un gran defecto, si necesitas controlar a los demás.
El ser humano controlador se caracteriza por su afán de planificar y organizar cada uno de los detalles de su día, visto de esta forma no estaría mal porque está comprobado que las personas exitosas tienen programado éste con antelación desde la forma de vestirse hasta el tipo de decisiones que van a tomar. Creando en su mente las situaciones que desean atraer.
Debido a una gran inseguridad, este afán de control puede tener consecuencias negativas, tanto para la persona controladora como para su entorno.
En primer lugar, la obsesión por el control puede generar altos niveles de estrés y ansiedad, ya que la persona se encuentra constantemente preocupada por anticiparse a todos los posibles escenarios y asegurarse que todo salga según lo planeado. Esto puede llevar a un agotamiento físico y mental. Presentando dificultades para disfrutar el momento presente.
También conlleva tener conflictos en sus relaciones interpersonales porque tratan de imponer sus ideas y decisiones sin tener en cuenta las necesidades de las opiniones de los demás; generando resentimiento y frustración en aquellos que se sienten dominados y privados de su autonomía.
Es importante destacar que el control absoluto es una ilusión, a pesar de los esfuerzos del ser humano controlador. Siempre existirán situaciones y elementos externos que escapan a su dominio. Aceptar que no todo está bajo nuestro control y aprender a adaptarse a las circunstancias es fundamental para vivir de manera más equilibrada y satisfactoria. ¿Cómo nos damos cuenta cuando una persona es controladora?
Acá van algunas características:
1) La necesidad de tener el control absoluto en todas las áreas de su vida.
2) Obsesión por la perfección. Es tan exigente consigo mismo que va a buscar el control para encontrar la perfección en todo lo que hace.
3) Dificultad para delegar. Le cuesta mucho confiar en los demás y todo lo que conlleva responsabilidad. Prefiere hacer las cosas por sí mismo, ya que considera que él es el único que las puede hacer de manera perfecta.
4) Impaciencia y frustración en situaciones imprevistas.
5) Tendencia a imponer sus ideas y sus decisiones. Le cuesta mucho trabajar con la empatía y siempre quiere imponerse ante los demás. Como si él pudiera ver diferentes escenarios que los demás no contemplan.
6) Autoexigencia y autocrítica generando altos niveles de ansiedad.
Es importante señalar que estas características no son exclusivas de los seres humanos controladores y todos podemos tener momentos en los que nos identifiquemos con alguna de ellas. Sin embargo, en el caso del controlador, estas características son más predominantes y pueden tener un impacto negativo en su bienestar y en las relaciones con los demás.
Muchas veces la persona que es controladora, no es consciente de esta característica de su personalidad, sino que lo hace a modo de prever imprevistos que puedan ocurrir, que están vinculados con el miedo a no poder. Por eso se vuelve adicto al control.
Me gustaría hacer una aclaración interesante con respecto al ser controlador y aquel que utiliza la ley de la atracción con métodos de visualización para que se den los hechos de la manera que él desea:
El ser humano controlador tiende a tener una mentalidad de querer controlar y manipular todas las situaciones y las personas a su alrededor. Busca tener el poder y la autoridad sobre los demás. Pudiendo utilizar técnicas de manipulación o dominación para lograr sus objetivos. Este enfoque puede estar impulsado por el miedo, la inseguridad o la falta de confianza en los demás y en sí mismo.
Sin embargo, este nivel de control no siempre es sostenible o saludable, ya que puede generar tensiones y conflictos en las relaciones y en la capacidad de adaptarse a los cambios.
Por otro lado, aquel que utiliza la ley de la atracción con herramientas como la visualización, busca influir en su realidad, a través de sus pensamientos y emociones positivas. Esta persona cree que al enfocarse en lo que desea y visualizarlo con intensidad, puede atraerlo y manifestarlo en su vida. Utiliza la visualización como una herramienta para crear una imagen mental clara y detallada de lo que quieren lograr y se concentra en sentir las emociones positivas asociadas a ese logro.
Este enfoque se basa en la creencia de que nuestros pensamientos y emociones pueden influir en nuestra realidad atrayendo lo que deseamos.
La diferencia principal entre el controlador y el que utiliza la visualización como herramienta radica en su enfoque y actitud hacia la vida.
Mientras que el controlador busca tener el poder y control sobre los demás (EGO) aquel que utiliza la ley de la atracción, confía en el proceso y se centra en crear una mente positiva, alineada con sus deseos.
Además, el enfoque de la ley de atracción se basa en el respeto y la armonía con el universo, en lugar de intentar manipular o dominar a los demás.
Como todo en la vida, es cuestión de equilibrio, y sería recomendable que consigan esa paz interna, aprendiendo a fluir más con la vida y a soltar el control comprendiendo, que sólo pueden controlar lo que está dentro de ustedes. Todo lo demás, no. Simplemente podemos ser flexibles ante algunas situaciones que debemos enfrentar.
Creo que la palabra clave es aceptación, aceptarse a uno mismo nos va a permitir aceptar a los demás. Como plantea la segunda ley universal del maestro Hermes, Ley de Correspondencia, como es adentro es afuera… si somos compasivos con nosotros podremos serlo con los demás.
Practicar la meditación sería de mucha ayuda para poder calmar esa mente que vive en el futuro. Sumado a la actividad física. Comprendiendo que ya somos perfectos y esa es la forma en que nos van a amar. Siendo tal y como somos.
Recuerda: todo lo que controlas lleva escondido miedo, inseguridad y carencia. Porque si hablamos de manifestación, vamos a crear una realidad opuesta a la que queremos ya que estamos vibrando en una sintonía diferente de lo que queremos realmente atraer. Aprender a soltar, a transformar esos miedos en confianza y a elevar la vibración para comenzar a traer todo eso que queremos a nuestras vidas.
Aprender a soltar el control, y transformar los miedos en confianza es la clave de la evolución y el crecimiento personal.

