Vandalizan y destruyen en menos de 3 meses parabuses Toluca-Tenango

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A pesar de que el gobierno invirtió 12 millones 456 mil pesos en la instalación de parabuses en el corredor Toluca-Metepec-Tenango, inaugurados en mayo del año en curso, existen algunos que ya se encuentran destruidos, generando sensación de inseguridad en los ciudadanos, así como una mala imagen.

Con la banca completamente destruida, los mapas y señalética doblados y una ligera cinta que anuncia «precaución», el parabús ubicado en avenida Pino Suárez, frente al centro comercial Galerías Metepec, permanece olvidado por autoridades, a pesar de contar con más de dos meses destruido.

Para los ciudadanos la instalación de parabuses resulta importante, pues son espacios en los que confluyen cotidianamente, por lo que contar con un lugar que les permita, no solamente un  sitio donde sentarse ante las largas esperas, sino además luz especialmente en horas nocturnas o de madrugada,  es esencial para su movilidad y su experiencia en la ciudad.

«Yo estoy aquí todos los días y la verdad es que es el colmo que esto lleve ya varios meses así y no es para que venga alguien a arreglarlo, creo que solo lo pudimos disfrutar una semana sin ningún daño y la verdad es que es muy útil, sobre todo para las personas mayores que necesitan sentarse o para aquellas que viajan con mucho peso, como maletas o que llevan mercancía muy pesada, tener un espacio donde sentarse o para descansar es importante, además de que nos permite sentirnos seguros e incluso que los camiones respetan nuestra presencia, porque hay luego varios que se van sin detenerse», argumentó Julián, quien viaja todos los días a Tenango del Valle.

De acuerdo con la Secretaría de Movilidad mexiquense, los parabuses fueron instalados para traer beneficios a los pasajeros, puesto que pretenden generar una imagen urbana armoniosa y con atención, sin embargo, los usuarios no pudieron disfrutar de la estructura ni siquiera un mes, puesto que en el mismo mes que fue inaugurada, fue afectada.

«Para mí sí era útil, aunque solo fue un ratito nada más que lo pudimos ocupar, ¿verdad? Porque como ves traigo a mi hija que todavía es muy pequeña y la cargo todos los días, en las noches me hacía sentir más segura y cómoda, porque me podía sentar un ratito, porque el camión que espero se tarda mucho, yo voy para San Dimas y pasa cada 15 o 20 minutos o a veces hasta más de media hora esperamos, entonces tener un lugar para esperarlo está bien, pero ahora que ya está así, la verdad hasta nos perjudica, porque ni vemos bien quién está detrás de nosotros y nada más estorba ya», destacó María Gutiérrez.

Los parabuses que fueron instalados son cinco y además se colocaron tres estelas de señalización, no obstante ahora solo quedan residuos de una parte del millonario proyecto.