Vitamina D: el brillo del sol y la depresión

Views: 525

rocio.bernal2017@gmail.com

La vitamina D, que juega un papel clave para prevenir los trastornos esqueléticos y cardiovasculares, diferentes tipos cáncer, enfermedades del sistema nervioso central, enfermedades reproductivas, infecciones y trastornos autoinmunes y dermatológicos.

Las dos fuentes principales de vitamina D son la exposición al sol y lo que comemos, así, la deficiencia de vitamina D provoca retraso en el crecimiento y raquitismo en los niños y precipitará el riesgo de osteopenia, osteoporosis, diabetes, enfermedad cardiovascular y aumento de riesgo de fractura en adultos. Múltiples factores están relacionados con el estado de la vitamina D, como el sexo, el índice de masa corporal, la actividad física, la ingesta de alcohol y variantes genéticas del receptor de la vitamina D.

La deficiencia de vitamina D  puede ser causada por diferentes motivos:

  • No absorber suficiente vitamina D en el tracto digestivo, como puede pasar con algunas condiciones como la enfermedad celíaca, enfermedad inflamatoria intestinal y después de cirugías bariátricas, entre otras.
  • Problemas para producir vitamina D a partir de la exposición de la piel a la luz solar, como en personas mayores o personas con piel altamente pigmentada.
  • Problemas con el proceso de conversión de la vitamina D en su forma activa (calcitriol). Como en pacientes con enfermedades hepáticas y renales.

El riesgo de deficiencia de vitamina D ocurre en todas las etapas de la vida, incluso durante el embarazo, en bebés y niños, así como en adultos y personas mayores. Se pensaba que la deficiencia de vitamina D había sido superada, pero ahora se reconoce que más del 50% de la población mundial está en riesgo de sufrir deficiencia de vitamina D. Este riesgo, (sobre todo en niños/as y adolescentes) se incrementa con el sobrepeso y obesidad, así como vivir en latitudes que superan los 40° (por ejemplo, en nuestro país, al sur de Valdivia)3, o con escasa luz solar, como ocurre en el invierno chileno, y especialmente en las zonas australes.

Es necesario que haya una valoración renovada del efecto beneficioso de la luz solar moderada y sensible para proporcionar a todos los seres humanos su requerimiento de vitamina D y esta cumpla con sus efectos en la salud. Por otra parte, es altamente recomendable la fotoprotección en épocas de alta incidencia de radiación ultravioleta solar, ya que las dosis de UVB necesarias para producir vitamina D en personas sanas son bajas, y se consiguen con un simple paseo (5-30 min), exponiendo al sol pequeñas zonas del cuerpo como la cara y los bazos.