LOS “MOSCOS”; BEBIDA TRADICIONAL TOLUQUEÑA

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En el número 116 del Portal Reforma, en pleno corazón de la Ciudad de Toluca, se localiza “La Miniatura”, negocio que con más de 80 años de vida, es la tienda en funciones más antigua de los famosos Portales. “El Mosco” o “mosquitos” como tradicionalmente se le llama, es su producto estrella.

 

Esta bebida ha sido consumida desde 1933 por los toluqueños y visitantes, gracias al ingenio de don Adolfo Pastor Almazán. Así lo relata su nieta y gerente, Martha Almazán Contreras. Es un licor de naranja que mi abuelo empezó a hacer en los años veinte aquí en Toluca. El viene de Valle de Bravo y empezó a vender muchas cosas y a hacer licores de sabores y rompopes

 

De un color anaranjado llamativo a la vista y en botellas de vidrio, es como se comercializa este licor frutal, cuya base es un destilado de caña de azúcar y naranja.

 

Su creación tarda alrededor de 11 meses desde su fermentación en barrica, el preparado con miel, la gradación de alcohol y el envasado. Todo de manera artesanal y con la receta de la familia Almazán.

 

La bebida toluqueña tiene diversas formas para consumirse, en cocteleríarepostería y en diversos platillos, donde ha sido pieza fundamental para el desarrollo de cocina gourmet en México y a nivel internacional en países como China, JapónPanamáEstados UnidosAlemania o España, han probado el ALMA de los “Moscos”, letras que señalan las cuatro variaciones de alcohol que tiene esta bebida: 19, 31, 43 y 45 grados.

 

La “A” para las damas, “AL” para los jóvenes, “ALM” para los señores y el “ALMA” para las suegras. Piquete, que de acuerdo con Martha Almazán es reconocido en el extranjero. Llevarlo a las ferias, era una forma de comercializarlo y darlo a conocer, no sólo a nivel nacional, sino también a nivel internacional. Es una bebida que creo es más apreciada por los extranjeros que por los locales.

 

Llegar a Toluca y no probar los “Moscos” es como ir a Acapulco y no meterse al mar, es la leyenda que puede leerse a la entrada de la tienda “La Miniatura”. Deleitarse con este licor artesanal es obligatorio para cualquier visitante a la capital mexiquense, que en sus “Portales” resguarda uno de sus mayores tesoros gastronómicos.