LA ÉLITE
Aquella tarde, Marco Aurelio, gran emperador romano, reunió a la Templanza, a la Sabiduría, a la Justicia y finalmente a la Valentía.
En ese momento Marco Aurelio a través de la Templanza exclamó:
La mejor venganza es ser diferente a quien causó el daño.
El mundo no es más que transformación, y la vida, opinión solamente.
Tranquilo a la vez que resuelto, alegre a la par que consistente, es el hombre que en todo sigue la razón.
Cuánto tiempo ahorra el que no se da la vuelta para ver lo que su vecino hace, dice o piensa.
Acto seguido Marco Aurelio habló a través de la Sabiduría:
Lo que no es útil para la colmena, no es útil para la abeja.
No obres como si fueras a vivir mil años; obra como si el fin estuviera muy cerca.
No malgastes más tiempo argumentando acerca de lo que debe ser un buen hombre. Trata de ser uno.
Todo lo que escuchamos es una opinión, no un hecho. Todo lo que vemos es una perspectiva, no la verdad.
Dicho esto, tomó a la Justicia y dijo:
Hemos nacido para colaborar, al igual que los pies, las manos, los párpados, las hileras de dientes, superiores e inferiores. Obrar, pues, como adversarios los unos de los otros, es contrario a la naturaleza.
Si no conviene, no lo hagas; si no es verdad, no lo digas. Sé dueño de tus inclinaciones.
El tiempo es como un río que arrastra rápidamente todo lo que nace.
Una sola es la luz del sol, aunque la obstaculicen muros, montes, incontables impedimentos.
Al final, no menos importante lleno de Valentía terminó diciendo:
Realiza cada una de tus acciones como si fuera la última de tu vida.
El arte de vivir se asemeja más a la lucha que a la danza.
Tienes poder sobre tu mente, no sobre los acontecimientos. Date cuenta de esto y encontrarás la fuerza.
Si estás molesto por una causa externa, el dolor no se debe a la causa en sí misma, sino al valor que tú le das. Y tienes el poder de revocar ese valor.
Existe una filosofía simple, que se enfoca en el crecimiento personal y a mejorar las relaciones entre las comunidades. Tiene varias creencias y éstas se basan principalmente en cuatro aspectos:
1. Sabiduría: es la capacidad intelectual de lidiar con todo tipo de situaciones buscando siempre la solución más racional y lógica para el bienestar común.
2. Templanza: es la capacidad de aprender a controlar todos nuestros instintos y vivir basándonos en la moderación de nuestros deseos y las emociones.
3. Justicia: es la capacidad de dar a todos lo que les corresponde, siempre tomando en cuenta los derechos y las verdades.
4. Valentía: es la capacidad de demostrar nuestra fuerza emocional necesaria para saber aceptar y sobre llevar los aspectos negativos que la vida nos da sin temor.
Todos somos capaces de lograr esto, y la fórmula es sencilla:
Aprendamos a controlar nuestras emociones
Busquemos un ejemplo que nos inspire y sigamos sus pasos
Aprendamos a aceptar nuestros fracasos como parte natural de nuestras vidas
Leamos todo lo que podamos y actuemos con base a nuestros aprendizajes
Analicemos el uso de nuestro tan valioso tiempo y a lo que que le damos importancia
Prediquemos el valor de la razón, prediquemos el Estoicismo para permanecer resueltos, fuertes y poder tomar el control de cualquier situación con templanza, sabiduría, justicia y valentia.

