A 8,849 METROS DE ALTURA

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Mantener siempre la misma dirección, no siempre es lo más conveniente, porque nos puede llevar siempre a donde empezamos. 

Palabras hay miles, imposible de usarse todas a lo largo de nuestras vidas, pero, más vale una sola palabra que traiga paz que millones vacías. 

Es cierto que los momentos malos en la vida, son díficiles de olvidar, sin embargo, recordarlos siempre es llevar una carga negativa constante en la mente. 

La vida es una permanente conquista, por eso, al malo se le conquista con bondad, al mentiroso con la verdad, al enojado con una sonrisa, así como al tacaño con generosidad. 

La serpiente es un animal a quien la gente le tiene miedo, más bien, creo que debemos imitarla, porque así como ella cambia de piel, nosotros debemos abandonar nuestro pasado una y otra vez. 

Últimamente escucho: como pocos, él es una persona buena, es decir, ser bueno es una excepción, cuando en realidad ser bueno debería de ser nuestra forma natural de vida. 

Siempre seremos esclavos de nuestras palabras, cuidemos la lengua, porque puede ser como un cuchillo afilado, puede matar sin derramar una gota de sangre. 

Nadie sabe si tendrá un mañana, sólo tenemos la certeza de nuestro hoy, por eso que lo que más nos debe importar es lo que hagamos ahora. 

Uno de los hábitos más terribles, es la duda. Es capaz de separar a las personas, es como un veneno que mata lentamente, es como una espina que daña, que hace herida, es una espada que nos atraviesa y nos mata. 

El propósito más grande en la vida debe ser encontrar nuestro propósito para poner todo nuestro corazón y nuestra alma en él. 

En este camino no hay nada ni nadie que dure para siempre, nada es eterno, nada es constante ni permanente, salvo una cosa, el famoso cambio

Usualmente la oración se vincula a una religión, a la devoción que una persona le tiene a un ser superior; sin embargo, considero que la oración más grande esta vinculada a todos los seres y está a su alcance, y, se llama paciencia. 

Un solo instante puede cambiar nuestro día, ese día puede lograr cambiar nuestra vida entera, y nuestra vida entera tiene la capacidad de cambiar el mundo. 

Seamos compasivos con el resto, pero sobre todo con nosotros mismos, porque si no nos incluimos, la compasión será incompleta. 

Nuestro peor enemigo nunca va ser una persona o un animal, la culpable de llevarnos por los malos caminos siempre será nuestra propia mente. 

Los dolores en la vida son a veces inevitables y muy reales, pero el sufrimiento que estos nos ocasionan y como nos afectan siempre será opcional. 

La amistad es sagrada, quien la sabe construir y mantener, habrá encontrado la única cura para el odio, la única garantía de la paz. 

Es más sano practicar el desapego, soltar, dejar ir, fluir libremente, porque el apego siempre, infaliblemente nos va a conducir  al sufrimiento. 

Ser fiel siempre será nuestro mejor estado, sentirnos satisfechos nuestra mayor riqueza y tener salud nuestro mejor regalo. 

Los pensamientos libres, bajo ninguna supervisión, pueden generarnos el mayor de los daños y muchas veces irreversibles. 

Sentir resentimiento y rencor es como estar sujetando carbón caliente para lanzarlo contra alguien, pero finalmente somos nosotros mismos los que nos quemamos. 

Muchas personas van por la vida diciendo que buscan paz y no la encuentran. No la busquen fuera, porque la paz siempre vendrá de adentro. 

No existe ignorancia tan extrema o completa, de la cual uno no pueda aprender aunque sea algo. 

La oscuridad en el mundo abunda, y cada vez más, pero nunca habrá suficiente como para lograr apagar la luz de una pequeña vela. 

Hay muchas cosas que se pueden ocultar, pero sólo existen tres que es imposible ocultar por mucho tiempo: la luna, el sol y la verdad. 

–Inspirado en Sidarta Gautama, más conocido como Buda, gran sabio del Himalaya–