Nacional
Hemos creído lo contrario,
pero lo hecho aquí bien hecho está,
y cuando esta suerte de profecía
se revierte detrás de un despertar
bajo las tejas o las celosías
en un pueblo mágico de cal y amor,
con el olor recién horneado del pan,
disfrutamos del calor, el descanso
del trabajo honrado benefactor,
bajo la luz naranja del amanecer
cuando los sueños despiertan primero
y las posibilidades, pocas, insisten
en permanecer, diosmediante,
hasta el próximo desvelo.
Así somos en este país, de hierro,
moldeados al fragor de la tragedia,
pacíficos habitantes con miedos.
En la colectiva faena de vivir
depositamos la fuerza, la tristeza
Para mañana se queda quieta
y al clamor de la música ranchera
Somos incapaces de renunciar a la fiesta.
¿Por qué seríamos de otra manera?
¡Viva México! Suave Patria de Poetas.

