Los abogados y la IA, reflexión académica y jurídica

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Mucho se ha hablado de la gran innovación que representa para la humanidad la generación de inteligencia artificial, dado que conlleva muchas bondades, pero a la vez muchos problemas para los profesionistas. En este sentido, como si se tratará de una película de ciencia ficción, el uso que le demos a las IA’s, va a ser bueno para quien la utilice para fines buenos y mala para quienes la utilicen para fines dañinos, desde el punto de vista académico, implica que un estudiante que utilice la IA como método de consulta, que permita entender textos, comprender términos rápidamente, comparar figuras e incluso para obtener ejemplos de lo que está leyendo será de gran ayuda. 

Para quien la use para mal, implica que una máquina haga tu trabajo y que realmente no te capacites para el mismo (o bien para las tareas), lo que implica que poco a poco las personas se van a ir quedando obsoletas. No obstante, mantenerse fuera de la tendencia tampoco es una buena opción para los profesionistas dado que, como tal la inteligencia artificial no va a quitarle el trabajo a nadie (lo mismo se decía del internet en su tiempo), sino que va a empoderar a ciertos profesionistas que si pueden quitarle el trabajo a los demás. 

Asimismo, para los abogados, tiene bastantes ventajas desde el punto de vista de la comprensión de textos, para dar un ejemplo, una de las primeras experiencias con la inteligencia artificial que tuve fue cuando estaba desarrollando unas diapositivas para la materia de Delitos Especiales, más exactamente para los delitos contra la salud, en los cuales, se complica entenderlos por tratarse de terminología clínica que muchos desconocemos, en ese caso me encontré con la palara “vector”, y el lector coincidirá que es más común escuchar dicho término cuando hablamos de matemáticas, en este entendido, al googlearlo, lo más seguro es que también arrojara el concepto matemático de la palabra, no obstante gracias a la IA, que entiende mejor el orden de las palabras, pude entender al vector como un animal o insecto que porta enfermedades. 

En este entendido, una investigación que hubiera tomado mucho tiempo en fuentes especializadas en materia médica, pudo realizarse en unos minutos gracias a la inteligencia artificial, lo que permite agilizar los procesos, no obstante, debe destacarse que la inteligencia artificial lo que hace es recopilar de acuerdo a lo más buscado en internet la solución más segura a lo que se le esta preguntando, por lo que no es una fuente completamente confiable, sino que debemos verificar las fuentes. 

Desde el punto de vista jurídico deben puntualizarse dos cosas, la primera, que la inteligencia artificial no ha llegado a equiparse a la inteligencia humana, por lo que, no puede hacer cálculos ni tener la lógica de una persona, por ejemplo, al preguntarle el fundamento jurídico (es decir el artículo), de una figura, muy seguramente no será el correcto, dado que la IA aun no puede realizar la tarea de contar artículos. 

El otro punto es referente a la posibilidad que da la IA de generar nuestra propia publicidad, lo que se comparte completamente con otras áreas o negocios, pudiendo generar imágenes, slogans, etc. En este entendido, la inteligencia artificial es una herramienta sumamente buena que permitiría mejorar todos los procesos productivos y en especial en el Derecho, pero no puede suplantar la inteligencia de los seres humanos.