10 años de la familia González vendiendo Gorros, bufandas, suéteres y guantes
Aunque el Estado de México es considerado por el Gobierno de México como una de las entidades con menor porcentaje de tasa de informalidad laboral con 23.3 por ciento, equivalente a un millón 74 mil trabajadores informales, para algunas familias salir a las calles a vender productos es fundamental para sobrellevar los gastos del hogar y brindar un bienestar a los integrantes de la familia. Sobre todo durante la temporada invernal, representa un ingreso importante para casi al menos los primeros dos meses del próximo año.
La familia González sale todos los días a las 7:00 horas de su hogar ubicado en San Luis Obispo, perteneciente al municipio de Toluca, para vender gorros, bufandas, suéteres, guantes y una diversidad de prendas que permitirán que los clientes se mantengan abrigados durante los tres meses que compone el invierno, aunque detallan que durante la pandemia las ventas fueron pocas, hoy en día los ingresos han mejorado considerablemente, lo cual les permite mantenerse con tranquilidad al menos hasta el segundo mes del año.

“Nosotros tenemos más de 10 años vendiendo ropa de invierno aquí afuera del Mercado Juárez y gracias a Dios nos ha ido bien porque los fríos han estado duros, entonces la gente siempre viene para abrigarse o también nos compran las personas que quieren hacer regalos”, compartió la familia.
De las curiosidades que más se venden en la actualidad, declaró Diana, son las orejeras con alguna figura como la de un oso, un gato o un conejo, ya que a los más pequeños de la familia les llama la atención, además de ello se encuentran como favoritos los guantes y las bufandas, ya que “siempre son indispensables para mantenernos calientitos, por ejemplo, hay gente que con una bufanda ya se siente bien y dice que si el cuello se encuentra sin frío, el resto del cuerpo también”.
Algo que destaca la familia es que cada producto es hecho en México, pues aseguran que “los productos chinos nos ganan en todo, hay muchos vendedores que venden cosas chinas y nosotros pensamos que está mal, porque hay muchos productores mexicanos de este tipo de ropa e incluso artesanos que de esto viven, entonces nosotros siempre tratamos de comprarle a productores del país y aunque a veces eso nos hace darlo unos pesos más caro, sabemos que es de calidad”.

Desde el amanecer, hasta el anochecer, la familia no cesa en vender sus productos y recalca que a pesar de que es cansado y deben enfrentarse a las temperaturas bajas de diciembre en Toluca, al final la recompensa es buena, porque “de esto comemos y vivimos, no podemos quejarnos de nuestro trabajo, más bien hay que hacerlo con gusto para que eso también atraiga al cliente”.
Con gorros simulando la melena de un león o guantes afelpados para aquellos que deben salir de sus hogares a temprana hora del día, los Gonzalez esperan que este año el clima les permita tener un cierre de año exitoso, así como un comienzo del 2025 con salud y trabajo.

