+ Intentan resolver con acarreados el golpe económico que implicará las medidas arancelarias de Donald Trump; Registros en UAEMéx este día; Hoy homenaje a Martha Hilda González Calderón en la Librería El Laberinto

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LA FRASE:

He llegado a la conclusión de que la política es demasiado seria para dejarla en manos de los políticos.

CHARLES DE GAULLE

EL DETALLE: A partir de las nueve de la mañana y hasta las 12 del día, en la sala de Rectores, ubicada en el edificio de Rectoría sobre Instituto literario 100, en el patio de los Naranjosprimer piso será del registro de aspirantes a suceder al rector Carlos Eduardo Barrera Díaz.

¿Será bueno ver y saber si las aspirantes llegan con acarreados, por vez primera en la historia de las sucesiones?

¿Acudirá Maricruz Moreno Zagal, a registrarse?

¿Se registrará algún hombre?

Paty Zarza –así se firma en sus redes sociales– agradeció a todas las personas que la acompañaron en la SIEA y señaló que se cerró un ciclo con gran satisfacción y alegría. ¡Estoy lista para lo que viene! Con mucha emoción estamos preparando todo para el jueves.

HOMENAJE A MARTHA HILDA: A partir de las 19 horas en la librería El Laberinto, ubicada en Juan Rodríguez y Paseo Colón se presentará el libro Las 11 Aes de la felicidad, un modelo atemporal de bienestar integral debido a la pluma de Raúl Vargas Herrera.

En esta ocasión la presentación será en homenaje a Martha Hilda Gonzalez Calderón, y dice Raúl que personalidades muy cercanas a nuestra amiga, comentarán cada una de las 11 virtudes y valores que empiezan con A y que conforman el modelo de la felicidad, en el recuerdo entrañable de cómo Marthita practicó cada una en su vida diaria, lo que la hizo una mujer ejemplar.

Martha aceptó absolutamente el ahora que le tocaba vivir; siempre fue Auténtica, Armoniosa, Alegre, Animosa, Amorosa, Amigable, Amable y AgradecidaSobre esto y mucho más platicaremos esta tarde en recuerdo amoroso a Martha Hilda.

El libro de Raúl Vargas y el homenaje a Martha Hilda.

ACARREOS NO RESUELVEN ARANCELES

El día llegó y las amenazas se cumplieron. El presidente de los Estados Unidos de América decretó la aplicación de aranceles (impuestos) del 25 por ciento a todo producto agropecuario que se exporte desde México a esa nación, lo que representa la primera etapa de la guerra comercial declarada en contra de nuestro país, bajo el argumento de que no estamos cumpliendo con las medidas que ellos requieren sobre todo para controlar la producción y exportación de fentanilo, la droga de moda.

Quizá esto sea un buen pretexto que el presidente del país vecino ha encontrado y utilizado para presionar a México en el esquema comercial; es decir, no es necesariamente el asunto de las drogas lo que le interesa, pues detrás de todo esto están prácticas con las que esa nación pretende sojuzgar principalmente a los chinos, quienes claramente le llevan ganada la guerra comercial en el mundo, a través de un programa de expansión que tiene como origen una producción desenfrenada de todo tipo de artículos, principalmente los de bajo precio y que son copias de patentes internacionales de marcas de reconocido prestigio y calidad.

Pero las bravatas de Donald Trump llegaron aún más lejos, pues en el planteamiento de su decreto para aplicar los aranceles aprovechó para dar un buen pisotón al gobierno mexicano, al señalar que México ha permitido el cogobierno entre los carteles de las drogas y las autoridades que encabeza la presidencia Claudia Sheinbaum.

Pero este mal no viene exactamente del primero de octubre pasado, cuando Sheinbaum rindió protesta ante el Congreso de la Unión, como presidenta de México. No, la realidad que lo que hoy cobran los estadounidenses pertenece a una historia que proviene de antes, para ser exacto de la puesta en marcha del programa de abrazos, no balazosadoptado como política institucional por el prócer de Macuspana.

Hoy nos cobran facturas del día en que el señor licenciado López Obrador autorizó que liberaran al famoso ChapitoOvidio Guzmán, el día que las armas nacionales pudieron haberse cubierto de gloria con la captura del heredero de la dinastía Guzmán.

Eso es en realidad lo que tiene prendido al presidente estadounidense, a quien en realidad no le importa lo que le cueste a su nación en términos de inflación, empleos y recursos con la entrada en vigor de sus famosos aranceles del 25 por ciento, mismos que, de no hacerse algo pronto se extenderán en unos cuantos días a uno de los sectores más delicados de nuestra economía: el automotriz.

Porque la Guerra de Aranceles no termina este 4 de marzo de 2025, la verdad es que apenas comienza y sus efectos serán devastadores para la economía mexicanaaunque la administración federal no esté dispuesta a comprenderlo y mucho menos a hacerle frente con algo pensantepor lo menos un poco más inteligente que convocar a sus militantes de la 4T a otro show social en el zócalo de la Ciudad de México, donde seguramente se llenará el pecho de frases nacionalistas de esas a nivel mas si osare un extraño enemigo.

No, señora presidenta, este tipo de asuntos de política internacional se resuelven con mucho más que patriotismo, con algo más sólido de imponer a los Estados Unidos de América cuotas arancelarias a sus productos, porque esa medida tan poco efectiva lo único que ocasionará es perjuicio para los habitantes de esas naciones, no para sus gobernantes.

Los aranceles pensados e implementados por la administración de la presidenta Sheinbaum le van a hacer lo que el viento a Juárez al presidente estadounidense, si es que le gustan las frases patriotiquerasEl daño de fondo es mucho mayor a envolverse en el lábaro patrio y lanzarse desde el castillo de Chapultepec.

No es llenando de acarreados la principal plaza pública de nuestro país como se van a resolver las terribles consecuencias comerciales del golpe capitalista de Donald Trump. Tal vez sería un poco más inteligente de parte del gobierno federal investigar –si es qué hay algo qué investigar—cuáles fueron las razones reales por las que durante los pasados seis años no se quiso actuar en contra de los narcotraficantes.

¿Qué hubo de fondo para procurar bienestar y seguridad a los que han hecho de la producción de drogas quizá el mejor negocio que hay en este país, y quizá en el mundo?

¿Cuándo se hará algo real en contra de los políticos, muchos de ellos del mismo partido de la presidenta Sheinbaum que han servido de escudo para proteger a los señores de las drogas?

Es por ahí por donde se debería comenzar a buscar razonesno reacciones a las políticas arancelarias, pero lo cierto es que ya no hay mucho por hacer para tratar de dar marcha atrás a la guerra arancelaria decretada por la máxima autoridad de los Estados Unidos de América.

Hace algunos meses, una amiga me decía que nunca se llegaría a este día, a la aplicación de aranceles a los productos mexicanos, pero obviamente se equivocó. La medida ya está aquí, sus efectos apenas los vamos a conocer, y, lamentablemente no pelearemos una guerra pareja, pues ninguna lo es. Se trata de un gigante tratando de pisotear a un débil país que carece de un gobierno con la fuerza internacional suficiente como para hacer frente a esta situación.

Para estos asuntos no sirven las encuestas cuchareadas –como decía su antecesor— que la ubiquen como la presidenta más amada del mundocon mayor aceptación entre los líderes del mundoSu popularidad será de un tamaño directamente proporcional a su capacidad de resolver este tipo de asuntos, y eso no se logra con conferencias mañaneras y mucho menos con acarreados llenando la Plaza de la República.

Resultados empresariales, más allá de pronunciamientos estériles.

Dirigentes empresariales más allá de los pronunciamientos estériles

Los dirigentes empresariales del Estado de México trataron de alzar la voz para aplaudir que el gobierno federal reaccione en contra de las medidas arancelarias impuestas por Donald Trump a MéxicoEs lo único que saben hacer, no han sido capaces de presentar resultados, por lo menos en su sector, donde la productividad tendría que ser el sello distintivo si lo que se quiere es sacar al país adelante.

Ahora es cuando se necesita no solo el respaldo político de los líderes e integrantes de organizaciones como Coparmex, Canacintra, Canaco y la larga lista de organismos empresariales que están dedicados únicamente a cobrar cuotas de afiliación a sus agremiados.

Urge una reacción nacional contra Trump y sus políticas económicas, pero con base en eficiencia y productividad, lo que no sea en ese sentido será simplemente producto de la labia, y de esa ya estamos cansados los mexicanos, y al presidente estadounidense le dará nada más risa…