Dos poemas, dos
¡Anoche soñé!
Anoche soñé que un ángel me hablaba
dulce su sonrisa, tierna su mirada.
Yo muy sorprendida feliz lo escuchaba.
Me dijo que hoy era el día que más importaba,
porque el día de mañana, quizás no llegara.
Me invitó a soñar, reír y vivir.
Me dijo que no postergara
aquellas cosas que tanto deseaba.
Me dijo que sepa escuchar la voz de las pequeñas
cosas con delicadeza, con mucha atención,
que no haya resentimiento en mi corazón.
Que tenga paciencia, que pida perdón
y en la oscuridad sea como un fogón.
Que abrace, que ame con sinceridad
y que sea agradecida con mucha humildad,
que extienda una mano con fraternidad.
Y se me acercó, con luz muy brillante
mi frente besó. Cerré mis ojos y lloré de
emoción y di gracias a DIOS por la bendición.
Koro.
¡Encuentro!
Alma y corazón
van celebrando un encuentro
arropados por las nubes
bailan al compás del tiempo
con la ilusión del mañana
y la inquietud del presente,
con un amor invencible
que no lo separa el viento,
Bendito amor de mi alma
el que yo siento por dentro.
Koro.

