+La red está llena de trampas de ciberdelincuentes, cada vez, más frecuentes los casos en México; La actividad gerencial de la delincuencia organizada en el Estado de México
La frase
Se necesitan 20 años para construir una reputación y unos pocos minutos de ciber incidente para arruinarla.
STEPHANE NAPPO
Tecnología para el mal
Cada vez son más las historias de las que nos enteramos todos los días en nuestro círculo cada vez más cercano sobre personas que son víctimas de fraudes en los que se pierde dinero, sea poco o sea mucho, como resultado de la actividad de los delincuentes cibernéticos. Es una de las lamentables problemáticas de la modernidad y el uso de las tecnologías con fines negativos, casi siempre en perjuicio de las personas, principalmente de adultos mayores y mujeres, que son los objetivos más frecuentes de estas estafas.
El avance de la tecnología ha hecho que los delincuentes encuentren nuevas formas de engañar a los usuarios de servicios financieros para quitarles su dinero.
A partir del año 2021 se intensificó el uso de medios digitales para hacer pagos y transacciones financieras, pero se registraron más de 2.7 millones de fraudes cibernéticos. En 2018 la cifra fue de casi 1.7 millones, de acuerdo con cifras de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).
Los delitos más comunes tienen que ver con la suplantación de identidad, el robo de información, con lo que los delincuentes pueden acceder a las cuentas bancarias y datos biométricos, de acuerdo con el departamento de Ciberseguridad de Telecom.
Cuando los ciberdelincuentes tienen acceso al teléfono celular de una persona pueden tomar de ahí fotos o grabar la voz sin que nadie se dé cuenta, y con eso acceder a la aplicación del banco; además pueden guardar contraseñas cuando se escriben para ingresar a cualquier aplicación.
Ante este panorama, el reto para los prestadores de servicios financieros –bancos tradicionales y fintechs– es mejorar los elementos de verificación de identidad. Actualmente se pueden utilizar los números de identificación personal (NIP) y los datos biométricos, entre otros.
Mezclar ciertos mecanismos biométricos y de identidad nos va a permitir, no digo eliminar el fraude, pero sí lo vamos a ir acotando, recomiendan especialistas.
La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) busca que los bancos utilicen las mejores herramientas posibles para combatir los fraudes digitales, ante el inminente repunte de los casos comprobados realizados, en su mayoría, desde cárceles estatales y federales, donde, por cierto, se supone que están prohibidos los dispositivos electrónicos para comunicarse con el exterior.

A nivel Latinoamérica, México es el segundo lugar en ataques y riesgos cibernéticos, superado por Brasil, relacionados con temas de gente. Ahí es donde, como país, nos hace falta hacer énfasis en los riesgos de ciberseguridad que existen, y por lo tanto mayor trabajo de las autoridades en esta materia que, en los hechos, no se le ha dado mucha importancia.
Así como los delincuentes están en constante evolución, los prestadores de servicios financieros también lo están haciendo. La biometría o la prueba de vida es una de las maneras para combatir fraudes y su combinación con otros chequeos,
Las instituciones tienen el reto que balancear el tema de seguridad con la experiencia de servicio. Que no sea un dolor de cabeza de tres o cuatro datos antes de hacer un movimiento, es lo que buscan actualmente las instituciones financieras, principalmente los bancos, que son quienes atienden a mayor cantidad de ciudadanos todos los días.
Las fintechs son las empresas que mejor han implementado las soluciones digitales de identificación de sus clientes. El que los procesos se digitalicen facilita su medición y, al mismo tiempo, favorece que se puedan mejorar los procesos. Pero esto también es resultado de que es mucho menor la cantidad de operaciones que realiza este sector.
Este año se dio a conocer que las Afore no solo usarán los datos biométricos para hacer movimientos en las cuentas individuales. Ahora también será necesario usar un NIP, porque hay que tomar en cuenta que ahora los delincuentes ya pueden editar datos biométricos, de ahí la importancia de contar con más candados de seguridad.
Mientras más elementos de autenticación tengamos, será más complejo para los ciberdelincuentes perpetrar algún fraude.

La seguridad no puede estar únicamente del lado de los prestadores de servicios financieros, los usuarios también tienen que poner su granito de arena para combatir este tipo de delitos.
Para reducir la posibilidad de ser víctima de un fraude cibernético, los especialistas recomiendan algunas medidas preventivas básicas que, utilizarlas, puede ser la diferencia entre perder el dinero de las cuentas o mantenerse a salvo de este tipo de delitos.
Entre estas recomendaciones destaca el no compartir nunca el Número de Identificación Personal (NIP) o contraseña con nadie; cuidar no solo las contraseñas y NIP, también los datos biométricos, tu RFC y todos tus datos personales; nunca hacer click en ligas que te manden por correo electrónico o mensaje de texto o WhatsApp; verificar que se va a ingresar al sitio oficial del banco o institución financiera; y, si se sospecha que se trata de un engaño, ponerse en contacto con la institución a través de sus canales oficiales.
Finalmente, el principal consejo es nunca conectarse a redes públicas de internet, sobre todo cuando se van a realizar operaciones bancarias, porque el riesgo de fraude crece por lo menos al doble.
Actualmente, la Procuraduría Federal del Consumidor tiene identificadas las seis formas más comunes de fraude cibernético y público recomendaciones específicas para actuar en caso de ser víctima de algunas de estas trampas en el mundo del internet.
Phishing, que es un método de estafa en el que los delincuentes envían correos electrónicos o mensajes que parecen ser de instituciones confiables, como bancos o empresas reconocidas. Estos mensajes suelen incluir enlaces falsos que llevan a páginas diseñadas para robar tus datos personales o bancarios.
Para evitarlo, se recomienda no hacer clic en enlaces sospechosos, verificar siempre la autenticidad de los remitentes y utiliza sitios web oficiales para realizar transacciones.
Smishing. Es similar al phishing, el smishing se lleva a cabo mediante mensajes de texto (SMS). Los estafadores envían alertas falsas, como problemas con tu cuenta bancaria o promociones irresistibles, para inducir a compartir información confidencial. Para no caer, piden siempre desconfiar de mensajes que soliciten datos personales o financieros de forma urgente. Llamar directamente al banco o empresa para confirmar.
Fraudes en sitios de comercio electrónico. La Profeco alerta sobre tiendas en línea falsas que ofrecen productos a precios demasiado bajos. Una vez que realizas el pago, nunca recibes el producto o te entregan algo completamente diferente. Por ello, recuerda siempre comprar en sitios web reconocidos, revisa las reseñas y verifica que cuenten con políticas claras de devolución y contacto.
Estafas en redes sociales. Los delincuentes utilizan perfiles falsos en plataformas como Facebook e Instagram para atraer víctimas con sorteos, promociones exclusivas o ventas de productos inexistentes. La recomendación es siempre desconfiar de ofertas que parecen demasiado buenas para ser verdad y verifica las páginas oficiales de las marcas.
Ingeniería social. Este tipo de fraude se basa en manipular psicológicamente a las víctimas para que revelen información sensible. Los estafadores pueden hacerse pasar por técnicos de soporte, empleados bancarios o incluso familiares. ¿Cómo evitarlo? Sé cauteloso al compartir información personal y verifica siempre la identidad de quien solicita tus datos.
Fraudes en apps móviles. Algunas aplicaciones aparentemente inofensivas piden permisos excesivos o contienen malware que puede robar tu información. Por ello, descarga apps solo de tiendas oficiales, como Google Play o App Store, y revisa los comentarios y permisos que solicitan.
Conocer estas estafas nos hace menos vulnerables. La Profeco enfatiza la importancia de educarse sobre estos fraudes y tomar medidas preventivas. Utilizar contraseñas fuertes, activar la autenticación de dos factores y mantenerse informado son pasos clave para evitar ser víctima de estafas en línea.

La delincuencia y sus labores gerenciales
El Fiscal General de Justicia del Estado de México, José Luis Cervantes, salió a dar una explicación sobre lo ocurrido en la zona sur del Estado de México, en la cual reveló de una nueva y preocupante modalidad en la actuación de los grupos delictivos, la cual calificó como gerencial.
A decir del Fiscal mexiquense esta vez la actuación de las fuerzas federales y estatales no fueron al sur mexiquense en busca de los que trafican, los que matan ni los que secuestran, fueron sobre los de la cabeza gerencial; es decir, los responsables de que la actividad delictiva se traduzca en ganancias.
Explicó que se trata de contadores, financieros y especialistas en logística que operan para los grupos delictivos, específicamente en este caso para la llamada Familia Michoacana, quienes se encargan de hacer que ese negocio prospere; es decir, de que lo que se obtiene de las actividades delictivas tradicionales se convierta en grandes fortunas para, con éstas, seguir fortaleciendo a la organización.
Cervantes habló sobre todo del nuevo negocio logístico de los de La Familia Michoacana, que está relacionado con la operación de empresas de paquetería, las cuales controlan y ellos son los que deciden que sí se permite que transite y se reparta en la región, qué paquetes retienen estas organizaciones y hasta quién recibe y quién no. Eso deja entrever que dichas organizaciones estarían vinculadas de cierta manera con marcas como Estafeta y DHL, entre otras, que son las que tienen a su cargo el movimiento de paquetería en todo el Estado de México, pero, en este caso, específicamente en los municipios de Tlatlaya, Amatepec, Tejupilco, Luvianos, Villa Guerrero y Valle de Bravo.
Podrá usted imaginar el tamaño del botín económico que controlan estas organizaciones y el poder que han acumulado al paso del tiempo, pues, como se recordará, desde la pandemia de Covid–19 se sabe que el comercio electrónico repunto en más del 200 por ciento en este país, por lo que todos los días se mueven cientos de toneladas de productos empaquetados en todo el territorio nacional, y específicamente en parte de la entidad mexiquense.
Así es que la delincuencia organizada subió un escalón más en la escala operativa que les deja dinero, y qué bueno que se actúe y se intente romper ese vínculo empresarial del delito, lo malo, para nosotros, es que seguramente muchas personas saldrán como terceros perjudicados al tumbarles ese negocio y no recibirán los zapatos, collares o lo que hayan encargado vía correo electrónico.
Otro problema también a tomar en cuenta que las reacciones violentas de las organizaciones delictivas no se limitaron al sur del Estado de México, sino que en las últimas horas se trasladaron también al norte de la entidad, donde quedó de manifiesto que ya la Familia Michoacana no se oculta sólo en los límites con Guerrero y Michoacán, sino que prácticamente está presente en toda la entidad y mantiene su control y poder sobre millones de mexiquenses… textual.


