+ El regreso de Miguel Sámano Peralta a la política de primer nivel; La Cultura de Paz, tarea inacabada en la que todos, tenemos muchos qué hacer

Views: 2813

La frase:

La soberbia, la indiferencia y la cultura del odio, terminó por darle un estate quieto a Javier Milei como presidente de Argentina.

HAY QUE PONER LAS BARBAS A REMOJAR

Pero, ¿Qué es la Cultura de Paz?

En una sociedad que se caracteriza lamentablemente por un alto grado de violencia en todos los ámbitos y en todos los estratos sociales, existe una alternativa en la que especialistas están tratando de ahondar para generarla como un nuevo modo de vida y de convivencia: la Cultura de Paz.

Pero, primero, habría que preguntarnos ¿qué es la Cultura de la Paz? De acuerdo con el Centro Internacional para la Formación en Derechos Humanos, de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), se basa en la idea de que la paz no es simplemente la ausencia de conflicto armado, sino un estado positivo en el cual se promueve la justicia, la igualdad, el respeto mutuo y la cooperación.

La Cultura de Paz se manifiesta en diferentes niveles: desde las relaciones personales y familiares hasta las interacciones a nivel internacional. Implica la resolución pacífica de conflictos, el respeto a los derechos humanos, la inclusión social y la promoción de la educación y la comprensión intercultural.

Como se puede apreciar, realmente hoy en día, prácticamente la definición de Cultura de Paz no aplica casi en ningún ámbito de nuestra vida en sociedad, pues la resolución pacífica de conflictos es prácticamente una aspiración, pero no una forma de conducirnos en nuestras relaciones personales, laborales y mucho menos en lo familiar.

De entrada, si nos apegamos a los principios básicos de Cultura de Paz, créame usted que más de la mitad de información basura que circula todos los días en medios de comunicación impresos, electrónicos y digitales simplemente estaría erradicada, y los seres humanos volveríamos a consumir contenidos positivos que bien podrían ser libros de calidad, con historias que dejen aprendizajes positivos y que ayuden a construir.

La sociedad actual enfrenta desafíos monumentales, desde conflictos políticos y tensiones internacionales hasta crisis económicas y desigualdades crecientes. En medio de este panorama, la Cultura de Paz emerge como una necesidad apremiante. Es un concepto que va más allá de la simple ausencia de guerra y busca crear un entorno en el que la paz, la justicia y la cooperación sean los pilares fundamentales de la convivencia humana. La Cultura de Paz no sólo es relevante, sino que es esencial para abordar los problemas contemporáneos y construir un futuro más próspero y armonioso.

¿En qué nos sirve la Cultura de Paz? En la prevención de conflictos: La Cultura de Paz es esencial para prevenir conflictos violentosCuando las sociedades fomentan la comunicación abierta, la empatía y la resolución pacífica de disputas, se reduce la probabilidad de que los desacuerdos se conviertan en violencia.

Para el desarrollo sostenible: La paz es un requisito fundamental para el desarrollo sostenible. Los conflictos armados destruyen infraestructuras, interrumpen la producción y desplazan a poblaciones enteras. Una Cultura de Paz promueve la estabilidad necesaria para el crecimiento económico y el bienestar social.

En materia de Derechos Humanos: La Cultura de Paz defiende y protege los derechos humanos. Cuando se promueve la paz, se garantiza que todas las personas puedan disfrutar de sus derechos fundamentales, sin temor a la violencia o la discriminación.

Para la Inclusión y Diversidad: La diversidad es una característica inherente de nuestras sociedades modernas. Una Cultura de Paz abraza esta diversidad y promueve la inclusión de todas las personas, independientemente de su origen étnico, religión, género u orientación sexual.

Para la Educación: La educación desempeña un papel crucial en la promoción de la Cultura de Paz. A través de programas educativos que fomentan la tolerancia, la resolución de conflictos y el diálogo intercultural, se puede inculcar la importancia de la paz desde una edad temprana.

Por eso es tan importante en su ámbito formativo, porque si no se enseña desde edad temprana posteriormente va a ser más difícil corregir la destrucción moral, social y espiritual de quienes no fueron educados en la Cultura de la Paz.

La Cultura de Paz.

Para la Cooperación Internacional: A nivel internacional, la Cultura de Paz es esencial para resolver conflictos y promover la cooperación entre naciones. La diplomacia y el diálogo son herramientas poderosas cuando se trata de abordar los desafíos globales, como el cambio climático y la lucha contra el terrorismo.

La cultura de paz es un imperativo para la sociedad actualNo es un ideal utópico, sino una visión realista y necesaria para abordar los desafíos contemporáneos. Promover la Cultura de Paz no significa ignorar los problemas y conflictos que enfrentamos, sino abordarlos de manera constructiva y cooperativaLa Paz no es la ausencia de problemassino la presencia de soluciones pacíficas. Al abrazar esta cultura, podemos construir un mundo más justo, equitativo y armonioso para las generaciones presentes y futuras.

Algunas acciones para fomentar la Cultura de Paz en distintos ámbitos de nuestra vida social son:

Por ejemplo, en la educación, los sistemas educativos deben incorporar la enseñanza de valores como la tolerancia, la empatía y la resolución de conflictos en sus programas, e impulsar para que éstos se pongan en práctica con acciones concretas en el día a día de los centros de formación.

Con Medios de Comunicación Responsables, mediante la promoción de un periodismo ético y la divulgación de historias que celebren la paz y la resolución de conflictos pueden tener un impacto significativo.

En materia de Diplomacia y Diálogo, los líderes deben priorizar la diplomacia y el diálogo sobre la confrontación militar. Los acuerdos de paz y las alianzas internacionales pueden contribuir significativamente a la estabilidad global.

Y, finalmente, la sociedad civil desempeña un papel importante en la promoción de la Cultura de Paz. Los ciudadanos pueden presionar a sus líderes para que adopten políticas pacíficas y participar en iniciativas locales que fomenten la convivencia pacífica.

Alcanzar, desarrollar y fomentar la Cultura de Paz es una obligación compartida, en la que todos, absolutamente todos, tenemos algo que aportar, desde la familia, con los más cercanos, en el ámbito laboral, en las relaciones políticas y hasta en la actividad deportiva, donde cada vez hay más por hacer, sobre todo cuando lamentablemente hemos sido testigos en días recientes de estadios manchados de sangre y hasta enlutados, desafortunadamente por qué no fuimos capaces de avanzar en este objetivo.

El regreso de Miguel Sámano Peralta a la política de primer nivel

Podría decirse que en materia política nada se destruyesólo se transforma, y así asistimos este lunes a la reaparición en la palestra política de uno de los políticos de mayor experiencia y preparación de la historia reciente del Estado de MéxicoMiguel Sámano Peraltamiembro distinguido de aquel famoso clan que se formó hace décadas al amparo del ex gobernador Arturo Montiel Rojas, y cuyo miembro más insigne fue Enrique Peña Nieto, quien llegó a la Presidencia de la República.

Hay un antes y después de los llamados Golden Boys, de aquel grupo de jóvenes que aprendieron en la práctica de gobierno, que se sumaron a un proyecto que siempre pensó encumbrarse en la política nacional y que, desde su diseño, fue planeado para que alguno de ellos algún día llegara a lo más alto del escalafón político nacional.

Ahí surgió Miguel Sámano Peralta, eficiente secretario auxiliar y luego particular de Montiel Rojas, de quien abrevó prácticamente todo lo que posteriormente se convertiría en una forma de hacer política; venido desde su natal Acambayse supo hacer indispensable en la operación política, primero de un gobierno que conoció desde sus entrañas, y posteriormente como operador priista en distintos ámbitos, perfil que aprovechó y desarrolló en prácticamente todos los espacios habidos dentro de ese partido político.

Hoy regresa Miguel Sámano Peralta a la política de primer nivel. Fue presentado como la máxima adquisición de una fuerza política en pleno proceso de posicionamiento como lo es el Partido Verde Ecologista de México, el cual debería tener cuidado con la soberbia, pues justo cuando va al alza, es cuando comienzan a surgir voces, por ejemplo, en el Senado de la República, donde algunos verdes ya ponen sobre la mesa la posibilidad de terminar la coalición política y la alianza ideológica que han marcado con el Movimiento de Regeneración Nacional en los últimos años.

Pero volviendo a Miguel Sámano Peralta, su presentación fue equiparada, en términos futboleros, como la contratación de Messi con el Inter de Miami. De ese tamaño consideran al de Acambay, pues saben que no sólo se trata de un gran secretario General, como nunca antes lo ha tenido el PVEM en el Estado de México, sino que se trata de alguien que, auténticamente podría reconstruir ese instituto político desde cero y encumbrarlo.

Pues de ese tamaño es la adición de Sámano Peralta para el Verde Ecologista, pues si bien es cierto que José Alberto Couttolenc Buentello ha sido fundamental para lograr el crecimiento que ese partido ha tenido en los últimos años, el mismo coordinador estatal del verde reconoció que con Sámano Peralta las cosas serán totalmente distintas, en positivo, para esa organización política.

Las muchas horas de vuelo que tiene en política Miguel Sámano para dar ese último estirón al Partido Verde Ecologista de México, quizá no nada más en el Estado de México, pues todo lo que representa el oriundo de Acambay podría servir incluso para llevar a otro nivel al partido que actualmente encabeza Karen Castrejónla entusiasta dirigente nacional.

Hoy los retos en el mediano y largo plazo para Sámano Peralta no son motivo de duda, pues primero vendrá la oficialización de la militancia con la que poco a poco ha ido creciendo las cifras el Verde Ecologista, y después lograr la organización que les permita trascender como organización nacional, para posteriormente, por qué no, pensar en la posibilidad de andar solo por el camino propio, sin depender de otras fuerzas políticas. Hay quien asegura que bien podría darle la vuelta a Morena.