+Los ecos del primer informe presidencial de una mujer mexicana. De la realidad a la fantasía; El Partido Verde Ecologista y sus planes de expansión y crecimiento
La frase:
Vamos por el camino correcto.
CLAUDIA SHEINBAUM
NO TODO ES TAN BUENO, PERO…
A las 11:00 horas del pasado domingo los mexicanos fuimos testigos del mejor ejemplo de una mandataria empoderada que llegó al primer año de su administración con un alto nivel de aceptación –más del 75 por ciento— según la encuesta que se refiera, que ha iniciado un paso muy sólido en distintos campos, pero que lamentablemente no escapó al triunfalismo como método para convencer a las mayorías de este país y de que éste, va como miel sobre hojuelas.
Claudia Sheinbaum tendrá a su favor ser la primera mujer que en este país ocupa el lugar número uno de la palestra política, nunca antes alguien del sexo femenino tuvo la oportunidad de dirigir a esta gran nación, así es que, de entrada, todo lo que ella haga deberá ser calificado como positivo y un avance en sí mismo en la historia democrática de esta nación. Sin embargo, en realidad no todo es tan bueno como ella lo dijo en el zócalo capitalino el pasado fin de semana y había que analizar con sus reservas el grado de avance de la nación.
El acto político en que se rindió el primer informe de la Presidenta, en sí mismo, fue destacado y destacable. No cualquiera es capaz de reunir a casi medio millón de personas en el corazón de la Ciudad de México, para lo cual, se quiera o no aceptar, se requiere tener un gran apoyo logístico y económico de cientos de liderazgos de su propio partido político que se preocupen por reunir y trasladar a tantas personas, además de darles por lo menos de desayunar y agua para que vuelvan a sus lugares de origen.
En ese sentido, la delegación del Estado de México fue realmente sobresaliente. De todo el Valle de México fueron llegando cientos de autobuses de pasajeros con personas provenientes de todos los municipios mexiquenses, quienes, con su presencia, por lo menos dieron muestra de su adhesión y respaldo a la titular del Ejecutivo federal y, de paso, a la gobernadora Delfina Gómez Álvarez a quien, por cierto, hicieron quedar muy bien ante el gobierno federal.
El escenario para el informe fue majestuoso, evidentemente parte del legado de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, a quien siempre le ha encantado eso de conquistar la plaza pública, haciendo sentir y exponer abiertamente el músculo político del que actualmente goza el movimiento político mayoritario en este país.

Otro asunto a destacar fue el propósito conciliador y unificador hacia la clase política del país, pues a diferencia de lo que hiciera López Obrador en sus informes de gobierno, ella no menospreció a nadie, por el contrario, se puede decir que alentó la presencia de políticos de todos los partidos actualmente con registro y de personas de la iniciativa privada que representan otras banderas y formas de pensar.
Por primera vez en un acto público, de los últimos seis años, se sentaron con cierta cortesía personas que abiertamente habían estado confrontadas en los últimos años, y fueron capaces de mostrar un rostro más prudente de la política. Atrás quedaron los empujones de los Noroña y los Alitos para dar paso a la cortesía política que puede tomarse como un muy buen indicador de que el país ha comenzado a tomar otro rumbo.
Hasta el acomodo de sillas fue muy diferente, sobre todo porque no se dio lugar preferente absolutamente a nadie. Si se revisa una fotografía panorámica del evento puede apreciarse que en la óptica normal, todos eran absolutamente iguales, todos estaban revueltos, pero estratégicamente bien acomodados para que la única que luciera y sobresaliera era la Presidenta, como siempre debe ser.
Por lo que hace al mensaje, se puede decir que se caracterizó por su prudencia, sin dejar a un lado cierto triunfalismo en cuanto los alcances del primer año de gobierno, en lo que se hizo sobre todo mención de las conquistas que a nivel personal ha tenido la Presidenta de México en su relación de fuerzas con el presidente estadounidense, Donald Trump.
Aunque nunca se dijo abiertamente que la Presidenta había estado incluso por encima del desarrollo político del vecino del norte, si se exaltó en repetidas ocasiones que ella ha sabido mantenerse firme y prudente, y que gracias a eso se han logrado avances significativos, sobre todo en las fuercitas que se libran para mantener a México con un trato preferente en materia arancelaria, aunque unas horas el presidente Trump nos recetó ya su respuesta imponiendo un impuesto del 25 por ciento a todos los tráileres provenientes de México con mercancías que lleguen a territorio de Norteamérica.
Quizá el asunto más destacado del primer año de gobierno de Claudia Sheinbaum sea lo realizado en materia de seguridad y combate al delito, porque, aunque no se aprecie del todo, porque, aunque no parezca, es muchísimo más lo que se ha hecho en un solo año que lo que se logró en los pasados seis años, sobre todo cuando se toma en cuenta que el ex presidente creía como un logro el mantener la política de impunidad que significó su abrazos, no balazos, de lo cual hoy la realidad nos demuestra que únicamente fueron seis años perdidos en esa materia.
Hay que señalar que la retórica oficial mantiene las macro obras como un gran avance para el país, aunque algunas de ellas en realidad sean aún inexistentes, como la refinería que a la fecha no ha procesado ni un litro de gasolina o aceite, y los ferrocarriles cuyos proyectos se acaban de iniciar. Pero nadie le va a quitar de la cabeza a la jefa del Ejecutivo federal que algún día serán éstas de gran beneficio para los mexicanos.
Algunas de las buenas ideas que la Presidenta ya hizo públicas en el zócalo capitalino apenas se pondrán en operación hasta la mañana de este lunes en su conferencia, como el Sistema Universal de Salud, que ya en algunas ocasiones hemos oído mencionar los mexicanos, que esperemos que algún día se haga realidad esa opción de que todos tengan acceso a servicios médicos, sin importar si son o no derechohabientes de alguna institución federal o estatal.
Nada sería de mayor beneficio para la población que poder tener atención de salud y, sobre todo, medicamentos en cualquier lugar del país, a cualquier hora, y de cualquier institución, con el solo hecho de estar registrados a nivel federal. Pero para eso en realidad falta un rato, pero nadie le quita que sea un buen proyecto y que se ponga en marcha de inmediato, sin esperar a que pase otro año la administración federal con el ideal de algún día ser igual o mejor al sistema de salud de Dinamarca.
Todo lo demás es criticable o plausible, depende de que lado de la silla esté usted sentado, pero hoy hay que destacar lo bueno, porque siempre será muy bueno saber que por lo menos el país comienza a moverse, que se haya roto la parálisis que nos invadió en los últimos tiempos. Ya solo falta que estemos seguros que el movimiento sea para adelante y que sea en un solo sentido.
El Partido Verde Ecologista y sus planes de expansión y crecimiento
El Partido Verde Ecologista de México continúa a la caza de talentos, sin importar de dónde provengan. Lo que le interesa al partido del Tucán y a su coordinador estatal, José Alberto Couttolenc Buentello, es que nutrir las filas de ese instituto político, y si se puede con buenos cuadros, pues mejor.
Quizá el mayor avance en ese sentido de los últimos días ha sido la incorporación de Miguel Sámano Peralta, quien ahora ocupa el cargo de Secretario de Acción Política del Verde Ecologista del Estado de México, quien a solo una semana de haber llegado ya dejó muy en claro su capacidad de captación, atrayendo tres regidoras y un par de movilizadores políticos de trayectoria y experiencia.
En la conferencia de prensa de este lunes, Couttolenc Buentello también aprovechó para aclarar que los dirigentes nacionales que encabezaron el fin de semana su propio informe de labores como coordinador de la bancada del Verde en la Cámara de Diputados local se ofuscaron con eso de que el Estado de México será gobernado pronto por el Verde.
Con humildad, señaló que a él todavía le falta un rato, que tiene tiempo para consolidar su carrera política, y que aunque reconocer que nada lo haría más feliz que algún día gobernar al Estado de México, por el momento no está para futurismos políticos, que está para seguir chambeando de cara a la consolidación de ese proyecto.
También sobre el futuro, indicó que se mantendrá hasta el último día de la administración de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez fiel a ella y al proyecto que ella representa, porque dijo estar plenamente convencido que es una extraordinaria gobernadora, que está dando resultados para bien de todos los mexiquenses, por lo que si en un futuro el Verde pensara en desprenderse de la alianza que mantiene con Morena y el Partido del Trabajo, sería después del último día del gobierno de la mandataria oriunda de Texcoco.

También resultó interesante enterarnos que el Verde irá solo, como partido político, en busca de la presidencia municipal de algunos ayuntamientos donde cuenta con suficiente fuerza electoral, pero respetando la coalición, sobre todo porque ésta ha dado buenos resultados en beneficio de la población.
También hay que observar que con la incorporación de este lunes de ex priistas al Verde Ecologista, también se da un paso importante a la conquista del sur del Estado de México, pues hay que recordar que, al menos hasta el momento, el PVEM ha tenido un crecimiento significativo hacia la zona norte y en la Valle de México, pero por mucho tiempo se ha mantenido alejado del sur.
Esa zona, a la que muchos consideran brava y políticamente muy complicada, se lograr un avance significativo para el Verde, sería la mejor alternativa para los actuales partidos políticos, pues ya ni el PRI ha trabajado con intenciones de ganar allá, no por miedo a las derrotas políticas, sino a la situación que en materia de seguridad se vive en el sur, y por el control que mantienen grupos de la delincuencia organizada.
Si el Verde en realidad trabaja y logra posicionarse en aquella región, bien podría ser el mejor sustituto para el PRI y sus viejas glorias y para el bronco Partido de la Revolución de Democrática que dominó en algún tiempo por allá, pero que ahora está en franco peligro de extinción.


